La Sagrada Familia rectifica y precisa que la escalinata tendrá que afectar a más de un edificio
En rueda de prensa, el templo había abierto la puerta a derribar solo el edificio de Núñez y Navarro
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BarcelonaLa Junta Constructora de la Sagrada Familia ha tropezado este martes con la escalinata que debe coronar la fachada de la Gloria. En un giro de guion sorprendente, el director general de la junta, Xavier Martínez, había abierto la puerta por primera vez a poder hacer la escalinata derribando solo un edificio: el de Núñez y Navarro en la calle Mallorca. Horas más tarde, sin embargo, desde el mismo templo se corregía el mensaje y se subrayaba que aquella finca es la pieza clave para poder hacer la escalinata pero que su construcción también "comportará afectaciones en otros edificios del entorno".
Las palabras de Martínez habían causado sorpresa por tres motivos: de entrada, porque hasta ahora desde la Sagrada Familia siempre se había defendido que la escalinata debía obedecer a los planes de Antoni Gaudí y afectar a buena parte de las dos manzanas de casas que hay delante del templo; después porque en el principio de acuerdo que se está negociando con el Ayuntamiento y los vecinos la afectación va más allá de este edificio, y, finalmente, porque derribando solo la finca de Núñez y Navarro la escalinata acababa convertida en un callejón sin salida encajado entre los edificios de la calle Marina, el pasaje de la Font y la calle Valencia.
Fuentes de la Sagrada Familia han corregido después las palabras de Martínez y han remarcado que, como se había dicho hasta ahora, el proyecto de la escalinata comportará afectaciones en otros edificios del entorno. De hecho, en las conversaciones que hace meses que mantiene a dos bandas el Ayuntamiento con el templo y los vecinos se había cerrado un principio de acuerdo que, tal como adelantó El País y ha confirmado el ARA, solo afectaba a una manzana de casas. Sí que implicaba, sin embargo, más derribos en el tramo central y en la calle Valencia. En las últimas semanas, no obstante, los vecinos han denunciado que, por motivos que desconocen, el acuerdo ha decaído. Ha sido en este contexto que las palabras de Martínez han descolocado aún más a los vecinos, que en conversación con el ARA mostraban su sorpresa por el cambio de posicionamiento de la Sagrada Familia.
El mismo director general de la Junta Constructora del templo ha admitido este martes que las conversaciones estaban muy avanzadas, pero ha asegurado que por ahora no tienen ninguna respuesta del Ayuntamiento ni un calendario de cuándo la podrían tener. "Hay un principio de acuerdo, pero estamos esperando a que el Ayuntamiento mueva ficha", ha subrayado. También ha reconocido abiertamente por primera vez que la Sagrada Familia prevé realojar a los vecinos afectados en un nuevo edificio que se levantaría en un solar que el templo adquirió en 2019 en la manzana contigua, en el solar de las Aguas, entre Marina, Lepant, Mallorca y Valencia.
Sin noticias de quién hará las esculturas de la fachada de la Gloria
Más allá del lío con la escalinata, durante la rueda de prensa se ha hablado también del calendario de las obras. Martínez ha mantenido el horizonte de poder tener la fachada de la Gloria terminada en una década, si bien ha admitido que era más "un deseo que una realidad". Desencallar el acuerdo con el Ayuntamiento y los vecinos es, de hecho, clave, porque sin él parece difícil que el consistorio de la capital catalana dé la licencia de obras para poder sacar adelante lo que resta de la construcción del templo.
De momento, el arquitecto director de las obras, Jordi Faulí, ha explicado que con la licencia de obras que tienen ahora sí que pueden levantar las cuatro torres de la fachada de la Gloria. Según ha detallado, ahora se empiezan a construir las columnas bifurcadas que deberán sostener las cuatro torres, que está previsto que se empiecen a levantar el año que viene. También prosiguen los trabajos en la capilla de la Asunción, un edificio anexo que el arquitecto Antoni Gaudí concibió para honrar a la Virgen María y que tiene tres nuevas esculturas. Son las de San José Oriol, San Roque y uno de los cuatro ángeles que coronarán la cúpula y sostendrán el manto azul de la Virgen.
De lo que no hay novedades todavía es de quién hará el conjunto escultórico de la fachada de la Gloria. Según ha explicado Faulí, el patronato no ha tomado todavía ninguna decisión sobre las propuestas presentadas por Miquel Barceló, Javier Marín y Cristina Iglesias. "Es una decisión importante y creo que es lógico o importante que se le dedique el tiempo que haga falta", ha remarcado. Como ya hizo en el mes de marzo, el arquitecto ha abierto la puerta a la posibilidad de que finalmente la obra la haga un solo escultor, más de uno o ninguno de ellos.
La Junta Constructora del templo ha aprovechado la rueda de prensa para hacer balance de qué ha significado para la Sagrada Familia el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. El director general, Xavier Martínez, ha subrayado el impacto que ha tenido en todo el mundo la visita del papa Francisco por el estreno de la torre de Jesús. Según ha dicho, solo entre el 1 de enero y el 31 de junio de este año se han publicado 41.000 noticias sobre el templo, 31.000 de las cuales en medios extranjeros. Martínez ha remarcado también, sin embargo, que la conmemoración ha reforzado el vínculo con los barceloneses, los ciudadanos del resto del país y también del Estado. Según ha dicho, por primera vez en muchos años los visitantes más numerosos del templo son los nacidos en el Estado, por delante de los de Estados Unidos.