La tala del árbol más apestoso de Barcelona enfrenta a los vecinos de Les Corts
El Ayuntamiento ha comenzado a eliminar este lunes ocho ejemplares de 'Ginkgo biloba' hembra
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BarcelonaTradicionalmente, el principal motivo de discordia entre los vecinos del barrio de Les Corts de Barcelona ha sido el Camp Nou y el impacto sobre la movilidad en la zona en los días de partido. Desde hace un tiempo, sin embargo, en los alrededores del estadio del Barça el debate que enciende más pasiones no es el fútbol, ni el arbitraje, ni siquiera las obras del coliseo azulgrana. El gran elemento de división es un árbol: el Ginkgo biloba.
El epicentro de la discusión se encuentra en la calle Comandante Benítez. Tal y como explicó el ARA, los vecinos conviven desde hace tiempo con el que se podría catalogar como el árbol más apestoso de la ciudad. Incluso el Atlas de Biodiversidad del Ayuntamiento de Barcelona detalla que este árbol caducifolio originario de China tiene una peculiaridad: su fruto, que madura justamente al comienzo del otoño, "huele a mantequilla rancia".
Los adjetivos para definir este perfume son más contundentes entre los vecinos que viven cerca de estos árboles. Entre los afectados se usan epítetos para todos los gustos. Hay quien habla de olor a vómito, de aroma a huevos podridos o de hedor a alcantarilla. Ahora, después de años de lucha, finalmente se han salido con la suya: este lunes el Ayuntamiento ha comenzado a talar en esta calle los ejemplares hembra de este árbol, los que producen los frutos apestosos.
Carteles contra Collboni
La medida, sin embargo, no ha despertado la alegría unánime del vecindario. Este lunes, mientras los operarios de Parques y Jardines comenzaban a talar los primeros ejemplares en medio del fuerte olor de los frutos, se podía captar la división de opiniones que hay en el barrio. En todos los carteles amarillos con los que el Ayuntamiento anunciaba la tala de los árboles, alguien había pegado otros carteles con críticas a la decisión y ataques incluso al alcalde en los que se podía leer: "Collboni asesino, Parques y Jardines cómplices", "Salvemos los ginkgos" y "Veinte árboles menos en el barrio a cambio de cuatro votos".
"Esto es el deporte nacional. Aquí hay gente a quien nada le parece bien", comentaba resignado Josep mientras observaba, junto a un vecino, cómo los operarios talaban uno de los árboles justo delante de su edificio. "Si tanto les gustan estos árboles, deberían llenarse el comedor de casa con estas pelotitas apestosas. A ver si entonces también los defenderían", decía.
Una de las personas que echará de menos los árboles es Rosa, que este lunes por la mañana se apresuraba a recoger con una bolsa los frutos del ginkgo que habían quedado en los alcorques tras la tala. Explica que una amiga suya y ella misma –ambas chinas– los utilizan por las propiedades medicinales que tienen. Avisa, sin embargo, que se debe hacer un uso prudente, porque si no puede ser nocivo.
La presidenta de la Asociación de Vecinos de Les Corts Sud, María Dolores Parrilla, tampoco entiende a los que ahora se oponen a la tala de árboles. "Hay quien en vez de defender su criterio prefiere atacar por la espalda", lamenta, y asegura que ningún vecino se ha puesto en contacto con ella para defender que no se talen los ginkgos. Parrilla subraya que hace años que luchan por la retirada de estos árboles de esta calle.
Durante este tiempo habían puesto diversas soluciones sobre la mesa: desde tratar químicamente los árboles para que no den frutos hasta buscar formas de recoger el fruto antes de que llegue al suelo, explote y desprenda el olor. Incluso en los últimos presupuestos participativos intentaron, sin éxito, que retiraran los árboles de la calle y los replantaran en otros lugares; en zonas menos concurridas, más próximas a Collserola y, sobre todo, más lejos de sus balcones.
Finalmente, sin embargo, el Ayuntamiento ha optado por talarlos. Fuentes municipales apuntan que el distrito de Les Corts, a petición del vecindario, solicitó la retirada de veintiún ejemplares femeninos de Ginkgo biloba, diecinueve de los cuales en la calle Comandante Benítez. Las mismas fuentes explican que en su lugar se empezarán a plantar a partir de la semana que viene ejemplares masculinos de este mismo árbol, ya que no crean los frutos de la discordia.