Educación

Una inundación fecal deja sin agua ni aseos un instituto de Barcelona desde hace dos semanas

El centro Joan Brossa del Baix Guinardó ha tenido que instalar aseos portátiles en el patio

Carla Pérez Brichs
19/03/2026

BarcelonaLa dirección y la Asociación de Familias de Alumnos del Institut Joan Brossa, en el barrio del Baix Guinardó de Barcelona, ​​han denunciado el mal estado de las instalaciones del centro, que ha ido acumulando incidencias en los últimos años. El detonante de la protesta ha sido la inundación de aguas fecales que el instituto sufrió a principios de mes y que ha supuesto que el centro no tenga agua desde hace dos semanas ni acceso a los aseos. "Es una situación muy límite, porque no tenemos higiene", apunta Cesc Trillo, profesor y portavoz del claustro, que añade que se han tenido que instalar aseos portátiles en el patio del centro.

La incidencia se empezó a hacer notable el 4 de marzo cuando algunos profesores detectaron un escape de agua en el sótano. "En cuestión de minutos tuvimos un palmo de agua inundándonos toda la entrada del edificio", detalla el portavoz del claustro. Coincidiendo con las fuertes lluvias de principios de marzo, la situación se repitió al día siguiente, esta vez con una inundación procedente de las arquetas del patio que obligó a evacuar el edificio por motivos de seguridad y salubridad.

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La avería proviene de un colapso masivo del colector general de residuos de los cuatro centros educativos que conforman la manzana entre la calle Siurana y Tous y la avenida de la Virgen de Montserrat. Así, el instituto no es el único que se ha visto afectado por la incidencia, sino también a la Escuela Oficial de Idiomas Guinardó, al Centro de Formación de Personas Adultas y al Instituto de Formación Empresarial de Barcelona.

Falta de higiene

Aunque el Consorcio de Educación de Barcelona puso en marcha un dispositivo técnico para solucionarlo desde el interior del edificio, por el momento no ha sido posible desobstruir al colector de residuos ni con equipos de bombeo de gran capacidad. "Desde la inundación, los cuatro centros, con más de 2.000 usuarios diarios entre profesores y alumnos, tenemos 14 aseos portátiles", expone Trillo, quien también señala que la falta de agua es un problema diario. "El otro día un alumno se hizo un corte en la rodilla en educación física y no teníamos agua para limpiarlo y tuvimos que ir a un bar", evidencia el docente.

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En este sentido, añade que la gestión es una carga más para el profesorado. "Nuestro trabajo debería ser dar clases y ahora nos encontramos con que debemos gestionar también las incidencias por una inundación de agua fecal", remarca Trillo, quien detalla que el hecho ha alterado el normal funcionamiento de las clases, del comedor y de las actividades extraescolares. El incidente también provocó problemas en el uso diario del ascensor, que quedó inundado, pero que desde este miércoles vuelve a funcionar.

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Ante la problemática, el Consorcio de Educación apunta que se hará cargo de los gastos derivados de esta incidencia para que el centro pueda recuperar la normalidad lo antes posible. Además, al no poder desobstruir al colector desde el interior, concretó que a lo largo de los próximos días se intervendrá desde la vía pública y se abrirá una zanja en la calle para resolverlo.

Problemas cronificados

Más allá de la inundación de aguas fecales, la dirección y la AFA del Joan Brossa explican que las instalaciones del instituto acumulan reiterados problemas. Entre ellos, destacan la falta de impermeabilización de la cubierta, que provoca filtraciones y goteras recurrentes que obligan a inhabilitar aulas cuando llueve. "Hace un par de años, en un episodio de lluvias fuertes, yo mismo y otro docente tuvimos que abrir uno de los paneles con limones del taller de tecnología porque si no el agua caía sobre el pasillo", recuerda Trillo.

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Además, también apuntan problemas de climatización y ventilación por ventanas de difícil acceso, así como una degradación de los patios, las pistas deportivas y los vestuarios. Por todo ello, la AFA pide una intervención integral de reforma del equipamiento y propone realizar un mapa con todas las incidencias en escuelas e institutos públicos de Barcelona.