Demuestren que las emociones del maestro actúan como un "efecto dominó" en el aula
Un estudio con 17.500 estudiantes y más de 650 profesores vincula los sentimientos de los maestros con los resultados educativos
BarcelonaLas emociones de los profesores en el aula tienen un papel fundamental en el aprendizaje de los estudiantes. Hasta hoy esta hipótesis se había defendido teóricamente y a pequeña escala, pero, ahora, investigadores de la Universidad de Múnich han podido demostrar esta relación con estudiantes y profesores de ocho países diferentes. Una investigación de la Asociación Americana de Psicología publicada este lunes en la revista Journal of Educational Psychology ha demostrado que cuando los maestros experimentan disfrute, ofrecen una instrucción de mayor calidad que aumenta la confianza de los estudiantes en sus capacidades, intereses y rendimiento académico. En cambio, la ira del profesorado está relacionada con una enseñanza deficiente y peores resultados de los estudiantes.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron datos de 679 profesores de matemáticas y más de 17.500 estudiantes de Alemania, Colombia, España, Japón, México, el Reino Unido, Chile y China. Durante el estudio, los alumnos estudiaron la misma lección de matemáticas, lo que permitió a los investigadores comparar los resultados entre las aulas de diferentes países.
Los investigadores se centraron en tres aspectos clave de la calidad docente: la gestión del aula, las relaciones de apoyo entre profesor y estudiante y la activación cognitiva, que implica animar a los estudiantes a pensar críticamente. En este proceso, los profesores informaron de sus niveles de disfrute y enfado, mientras que los estudiantes valoraron la calidad docente de sus profesores, y describieron su propia confianza e interés en la materia. Además, completaron una prueba de rendimiento.
"Decidimos llevar a cabo esta investigación porque la enseñanza no es solo una actividad intelectual, sino también emocional", defiende la autora principal de la investigación, Marina Elena Pfeifer, doctora en filosofía del Ludwig-Maximilians-Universitat de Múnich. La filósofa explica que plantearon la hipótesis "de que las emociones de un profesor actúan como un efecto dominó en el aula, vinculándose indirectamente a los resultados de los estudiantes a través de la calidad de su instrucción".
Los resultados de la investigación apoyaron esta hipótesis. Los profesores que informaron que disfrutaban más eran más propensos a gestionar las aulas de manera eficaz, construir relaciones de apoyo con los estudiantes y utilizar estrategias de enseñanza cognitivamente atractivas. Estas prácticas se tradujeron en una mayor confianza de los estudiantes en sus habilidades, un mayor interés por el aprendizaje y un mejor rendimiento en las pruebas. En cambio, los profesores que explicaron que sentían más rabia mostraron niveles más bajos de calidad docente en las tres áreas analizadas y se asociaron con resultados menos favorables para los estudiantes.
Atrapados en ciclos emocionales
Más allá de los resultados directes, Pfeifer explica que la parte más "fascinante" del estudio fue la "similitud intercultural" de los hallazgos. "A pesar de las considerables diferencias culturales, económicas y lingüísticas, los mecanismos por los cuales las emociones de un profesor configuran la calidad de la enseñanza y los resultados de los estudiantes se mantuvieron notablemente similares en todo el mundo", explica la investigadora.
Ante esta conclusión los investigadores destacan la importancia de dar apoyo al bienestar emocional de los profesores como parte de la mejora de los sistemas educativos. "Nuestros hallazgos sugieren que los profesores pueden quedar atrapados fácilmente en ciclos emocionales y de comportamiento poderosos y autoalimentados", advierte Pfeifer, que insiste en que "las emociones de un profesor no son solo un subproducto del proceso educativo, sino que contribuyen activamente a él". "La principal implicación [del estudio] en el mundo real es que dar apoyo al bienestar emocional de un profesor no es solo algo que es bueno tener, sino que es fundamental para el éxito de los estudiantes", concluye la investigadora.