Feijóo ofrece a Junts y al PNV una moción de censura a cambio "de elecciones inmediatas"

El líder del PP pide "coherencia" a los socios de Sánchez ante los casos judiciales que salpican al PSOE

Alberto Núñez Feijóo el 8 de octubre en el Congreso de Diputados.

Madrid / BarcelonaLa moción de censura planea con fuerza sobre el debate político desde la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, hace casi dos semanas. Aunque el PP se resiste a presentarla, Alberto Núñez Feijóo ha dado un paso más en la estrategia de presión a los aliados de la investidura de Pedro Sánchez y este lunes se ha ofrecido, especialmente a Junts y al PNB, para poner punto final a la legislatura. En una entrevista a Telecinco, y después de que el presidente español se conjurara este fin de semana para resistir en la Moncloa, el líder del PP ha hecho un llamamiento a sumar esfuerzos para una moción de censura instrumental. El objetivo sería hacer caer el gobierno del PSOE, asediado por los casos de presunta corrupción, y convocar elecciones de manera inmediata. "Decencia y elecciones", ha resumido.

"Parece que hay algún movimiento, soy optimista: de Vox al PNB, pasando por Junts, UPN y Coalición Canaria". El jefe de la oposición hacía así referencia a los llamamientos que han hecho estos partidos a adelantar elecciones, y ha destacado que ya hay 184 diputados en la cámara baja española, ocho más de los necesarios para la mayoría absoluta, que defienden la convocatoria electoral anticipada en el Estado. Sin embargo, fuentes de Génova han concretado que este runrún de fondo todavía no implica ninguna variación en su posicionamiento porque continúan sin los votos necesarios. "No hay moción", sostienen.

Ahora bien, a pesar de que Junts y el PNV han pedido a Sánchez que ponga fin a la legislatura, también se han negado hasta ahora a sumarse a una mayoría con el PP y Vox. Sobre estas reservas de la mayoría plurinacional a ir de la mano de la extrema derecha en una operación de la envergadura de una moción de censura, el líder popular ha subrayado que en un gobierno instrumental que se limitase a "limpiar las instituciones de forma inmediata" y a "convocar elecciones" no sería necesaria la entrada de Vox. Las mismas fuentes de la dirección del PP evitan concretar cuánto tiempo se mantendría este hipotético ejecutivo de transición.

Sin embargo, Junts alejó la semana pasada la posibilidad de sumarse a una hipotética moción, al igual que los nacionalistas vascos, por mucho que critiquen que el ejecutivo español está "sin rumbo, sin presupuestos, sin una mayoría estable y con una agenda descontrolada y judicializada". Ante este inmovilismo, José María Aznar ha vuelto a hacer una llamada a la acción. En la inauguración de unas jornadas este lunes, el expresidente español y del PP ha instado a construir una "amplia mayoría social" que permita impulsar un cambio político.

El PSOE se defiende: "No aceptamos ni media lección del PP"

¿Qué dice el PSOE? Desde Ferraz, la portavoz, Montse Mínguez, ha defendido la honorabilidad de su partido, sobre todo en comparación con el PP: "Esto no es la Gürtel ni el caso Kitchen". Era la primera comparecencia de prensa de Mínguez después de que la Guardia Civil se presentase la semana pasada en la sede de los socialistas. La portavoz del PSOE, tras la reunión de la ejecutiva federal, ha querido transmitir "tranquilidad" y "confianza en la justicia". También ha reivindicado la actuación de su partido ante los casos Ábalos y Cerdán. "Nosotros somos los primeros que tenemos la voluntad de aclarar los hechos. No aceptamos ni media lección del PP", ha sentenciado.

Eso sí, en la línea de lo que ya hizo Sánchez este domingo, ha apuntado a las "malas artes" de la oposición y de ciertos medios de comunicación. "Hay un linchamiento a nuestro proyecto político", ha dicho, antes de afirmar que hay una doble vara de medir de la policía y la voluntad de generar un "ambiente irrespirable" para que el PSOE se rinda. En la misma línea, el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha insinuado una operación para intentar acabar con los gobiernos de Cataluña y España. "Quizás es el éxito de los dos gobiernos lo que explica tantas coincidencias en determinadas agendas [judiciales]", ha dicho en su intervención en el Círculo de Economía, desde donde se ha mostrado determinado a resistir.

Cerdán rompe el silencio

Paralelamente, en los juzgados, uno de los protagonistas de las causas judiciales del PSOE ha roto el silencio. Santos Cerdán, ex mano derecha de Pedro Sánchez, ha hablado. "No se hicieron chantajes ni nada por el estilo", ha dicho en declaraciones a los medios de comunicación después de ser imputado por el caso Leire Díez, en el que el juez Santiago Pedraz sostiene que hay indicios de que intentaron "desestabilizar" causas judiciales que afectaban al entorno del presidente español. Cerdán ha hecho estas declaraciones tras salir del juzgado de Tafalla, donde iba cada quince días a firmar y cumplir con las medidas cautelares del Tribunal Supremo, que lo dejó en libertad en noviembre después de estar medio año en prisión preventiva por el caso Koldo. Un caso que ahora está todo en la Audiencia Nacional.

Quien también tiene previsto dar explicaciones sobre este caso y los que han ido apareciendo los últimos días, como el que afecta a Zapatero, es Sánchez. Lo hará a petición propia después del Consejo Europeo del 19 de junio, pero hay socios que también se lo habían pedido, como ERC. De hecho, los republicanos exigen a Sánchez que comparezca "inmediatamente". La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, también ha pedido al presidente Illa que vaya al Parlament a explicar los pagos de la campaña electoral del PSC de las últimas elecciones catalanas que el juez también incluye en el sumario.

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