Inmigración

Sánchez recrimina la actitud "egoísta" de algunos países de la UE por la crisis migratoria en Ceuta

Feijóo tilda la entrada de migrantes "de ocupación premeditada" y el rey sostiene que el Estado debe evitar que se repita

Continúan las salidas de jóvenes migrantes hacia Marruecos.
01/08/2026 - 22:44 h.
6 min

MadridLa entrada de miles de migrantes a Ceuta, que ya se ha saldado con 67 víctimas mortales, según la última actualización de la policía, ha desencadenado un choque diplomático en la Unión Europea en torno al blindaje de las fronteras y que se traducirá en una reunión extraordinaria de los ministros del Interior de los diferentes estados miembros este martes por videoconferencia. El encuentro tendrá lugar después de que lo haya pedido el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, este sábado por la mañana en una carta enviada a las instituciones comunitarias. También lo han pedido 22 países más, que se han sumado a una misiva impulsada por Italia y Dinamarca en la que se pide analizar la crisis en Ceuta y "acordar una respuesta coordinada y acciones inmediatas para el control de la frontera exterior".

Sánchez tilda en su carta "de egoístas, polarizadas y fuera de la ley" las reacciones de algunos estados miembros ante la crisis migratoria y, aunque no menciona ningún país en concreto, la carta emitida es una clara referencia a la decisión que ha tomado precisamente la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, de endurecer el control fronterizo con España durante un mes. Italia también ha puesto en el punto de mira la regularización extraordinaria del Gobierno español y la ha vinculado con la crisis. Fuentes del Gobierno italiano han indicado este sábado que el refuerzo arranca este 1 de agosto y que se basará en "controles selectivos" a personas de fuera de la UE que lleguen de España.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha recibido con "satisfacción" la propuesta de reunión. "Combatir la migración ilegal requiere solidaridad y una respuesta europea conjunta", ha dicho a través de las redes sociales. La Comisión Europea ha confirmado que ningún migrante que entró en Ceuta se ha desplazado a España o a algún país de la Unión Europea.

España se ha quejado de que la respuesta de algunos países ha distado mucho de la del gobierno español ante otras crisis similares en Europa. Por ejemplo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha recordado la crisis migratoria de 2023 en las costas de Lampedusa, en Italia, y el papel que tuvo entonces el Estado. "Este egoísmo [de Italia] es una falta de asunción de los valores de la Unión Europea", ha denunciado Marlaska desde Ceuta.

El ministro ha lamentado que el Estado se ha encontrado "solo" ante la crisis y que solo han contado con la "cooperación" de Marruecos. Marlaska, en sintonía con el mensaje que han enviado desde la Moncloa en las últimas 48 horas –se quiere evitar una nueva crisis diplomática–, ha dicho que el país alauí es "un socio fiable, y no una amenaza". Ha admitido, eso sí, que tanto España como Marruecos deberán evaluar qué ha pasado. Mientras tanto, a la izquierda del PSOE mantienen la presión sobre el país vecino: Sumar, por ejemplo, ha pedido a la ONU que examine qué responsabilidad tuvo en la entrada masiva de personas.

Por otra parte, el rey de España, Felipe VI, ha expresado su "preocupación e indignación" por los "graves" hechos ocurridos en Ceuta, y también en Melilla, y ha dicho que el Estado debe velar por la seguridad de las ciudades autónomas y evitar que estos hechos se vuelvan a repetir. Según ha informado la Casa Real este sábado, el rey ha seguido "con gran preocupación e indignación" los graves acontecimientos de esta crisis migratoria. Felipe VI ha subrayado la necesidad de adoptar todas las medidas que transmitan "de manera unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y el afecto del resto de España" y ha añadido: "El Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos –que, además, se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas– se vuelvan a repetir".

Batalla por la información

"Creo que no volverá a pasar [una crisis similar]. Tenemos los instrumentos para evitarlo", ha dicho Marlaska, que ha asegurado que los servicios de inteligencia españoles no habían advertido de lo que pasaría el 30 de julio. "No habían elaborado ningún informe en que se advirtiera [sobre la crisis en Ceuta]", ha dicho. El gobierno español continúa señalando a las mafias y la "lectura interesada" de la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones.

No piensan igual en el PP. El líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, ha insinuado sin pruebas que el ejecutivo de Pedro Sánchez sabía con antelación lo que pasaría el jueves: "Queremos saber si tenía conocimiento, como parece que es, que sabía desde hacía días que se produciría una ocupación e invasión como esta [...]. No es imprevisible [una crisis como la de Ceuta]. De forma general, hay documentos estratégicos del Estado que identifican [la crisis] y de forma concreta parece que se conocía desde principios de esta semana", ha afirmado este sábado desde Ceuta, donde se ha desplazado por primera vez.

Feijóo no ha dudado en elevar el tono sobre lo que ha pasado en la ciudad autónoma: "Ha sido una ocupación premeditada", ha afirmado. El líder del PP ha vuelto a cargar contra el gobierno español por la gestión de la crisis, pero también contra sus políticas migratorias. También ha pedido explicaciones sobre el papel de Marruecos: "Es imprescindible aclarar qué ha fallado en la cooperación con Marruecos [...]. Toda buena relación entre Estados exige reciprocidad", ha dicho, si bien no ha entrado en el choque directo con el país alauita.

Desde el PSOE, han lamentado que el PP opte por "el oportunismo político" en vez de colaborar. "España apagada, España quemada y España invadida", ha sentenciado Feijóo en referencia a las diferentes crisis que ha sufrido el Estado y que los populares ven como un filón para atacar al gobierno español.

Recuperación de la "normalidad"

Mientras tanto, fuentes policiales anticipan que la cifra de víctimas mortales podría crecer en las próximas horas, ya que algunos cuerpos apenas se están encontrando ahora dentro del agua. De momento, la avalancha de personas que intentaron entrar ya ha dejado 67 muertos, según la última actualización de este sábado al mediodía.

La noche en Ceuta ha transcurrido con "normalidad", según han informado desde el ministerio del Interior, aunque todavía hay algunos migrantes jóvenes que deambulan por la ciudad, y comercios y restaurantes continúan cerrados. De hecho, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha rechazado este sábado al mediodía que se pueda hablar en estos términos. Tampoco entidades y organizaciones sobre el terreno, como el Sindicato de Médicos de Ceuta o el Banco de Alimentos de la ciudad autónoma.

En cuanto a Melilla, la delegación del gobierno español ha informado este sábado por la mañana que se está reabriendo de forma "gradual" la frontera de Beni Ensar. "Se hará por fases y, de momento, solo para el tránsito de vehículos de la operación Paso del Estrecho", han indicado fuentes de Interior. En esta ciudad autónoma también se ha recuperado la tranquilidad a cuentagotas, después de una noche intensa marcada por diferentes intentos de entrada por parte de grupos de jóvenes migrantes magrebíes, según informa EFE.

Desde el gobierno español aseguran que de las casi 50.000 personas que cruzaron de forma irregular desde Marruecos hacia Ceuta, más de 48.000, es decir, "la práctica totalidad", ya han sido retornadas al país alauita. El baile de cifras con los datos que han dado otras autoridades –el gobierno de Ceuta hablaba este viernes por la noche de 60.000 entradas y el retorno de 53.000 personas– es resultado de la "complejidad" de la crisis, han reconocido desde Interior. Hay que tener en cuenta que las llegadas se empezaron a producir ya antes del jueves, aunque este fue el día de máxima tensión. "Es muy difícil de concretar [una cifra]", ha reconocido Grande-Marlaska desde Ceuta.

El ministro del Interior no ha querido dar por resuelta la crisis, pero ha dicho que la situación se ha "revertido". El Estado, ha dicho Marlaska, continuará reforzando el despliegue de los cuerpos de seguridad, incluido el del ejército.

Refuerzo de la frontera

Este sábado por la mañana, el gobierno español ha comenzado a desplegar una "barrera de contención" en el espigón de El Tarajal, en Ceuta. Según han informado fuentes del ministerio del Interior, se trata de una barrera neumática de 500 metros de longitud, con una altura en superficie de 30 a 70 centímetros y una segunda parte sumergida a un metro de profundidad. "Esta estructura se combina con una primera línea de boyas fondeando que ha proporcionado la armada", explican desde Interior. También se ha dibujado un canal intermedio que permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil "garantizar la protección" de la barrera.

Vox y el discurso antiinmigración

Finalmente, Vox también se desplazará a Ceuta, pero lo hará este domingo. Como el PP, los de Santiago Abascal no han dudado en utilizar la crisis para presionar en torno a las políticas migratorias y de integración. Además de exigir acabar con las ayudas a las ONG que acogen a migrantes, han amenazado con que si el gobierno "no expulsa a los inmigrantes, lo harán los españoles". Ante esto, el temor para algunos es que Vox utilice Ceuta de la misma manera que utilizó la ciudad murciana de Torre Pacheco: como un laboratorio para la extrema derecha para alimentar el discurso antiinmigración.

stats