Clara Serrajordi: "Mis amigos salen de fiesta y se cuidan menos, pero yo he elegido esta vida"
Jugadora del Barça
BarcelonaClara Serrajordi (Llinars del Vallès, 2007) entra al estadio Johan Cruyff con un nuevo peinado. “Si ganábamos la Champions, tenía que hacerme las trenzas”. El Barça fue campeón de Europa en Oslo y la centrocampista catalana fue titular en la final contra el Olympique de Lyon con solo 18 años. Con la misma sonrisa que cuando debutó hace un año en este mismo escenario, Serrajordi atiende a ARA relajada después de una semana llena de emociones –celebración de la cuarta Liga de Campeones femenina y la despedida de Alexia Putellas– y confiesa otra pasión: el ajedrez. “De pequeña hacía campeonatos”.
¿Cómo ha ido esta semana después de haber ganado la Champions?
— Muy especial. Ha sido un sueño para nosotros y lo hemos celebrado bien.
Una semana que también ha sido una montaña rusa de emociones.
— Sí, con altibajos, pero al final lo hemos celebrado como se debe y también hemos despedido a las jugadoras como se merecían.
Con 18 años cierras tu primera temporada en el primer equipo. ¿Cómo se asimila eso?
— Para mí ha sido un sueño, y los he ido cumpliendo casi todos esta temporada. Para mí es un placer jugar con todas las de mi equipo, me lo han puesto todo muy fácil. Y ahora, a seguir adelante. Si me lo llegan a decir hace un año no me lo creo.
¿Cuándo te enteraste de que serías titular en la final de la Champions?
— Justo en el momento en que se dijo la alineación.
¿No tenías ninguna intuición antes?
— No.
¿Te lo esperabas o fue una sorpresa?
— Me lo podía esperar, pero también fue una pequeña sorpresa. Yo estaba preparada para el rol que tuviera, y al final fue jugar. Muy contenta.
¿Tuviste tiempo de avisar a la familia?
— No, yo no aviso a nadie. Tengo la manía de, salga en el titular o no, no decir nada a nadie.
¿Cuál es el secreto para ser titular en una final de Champions y que no se te noten los nervios?
— Trabajar día tras día, y si te dan la oportunidad aprovecharla. Estaba nerviosa, pero cuando sales a jugar se te van todos los nervios. Jugar como siempre, no se tenía que cambiar nada porque durante la temporada ya había ido bien y así lo hicimos. Si no se me notaba nerviosa, mejor.
¿Cómo viviste la noche antes del partido? ¿Pensaste mucho en la final?
— Cuando pensaba en el partido durante la semana me ponía nerviosa, pero intentaba hacer cosas y distraerme para no pensar en ello. Antes del partido estaba un poco más nerviosa, pero cuando entras al campo a calentar ya intentas disfrutar al máximo.
¿Tienes alguna rutina previa de partido?
— Sí, tengo mi rutina, que tengo muchas manías. Por ejemplo, una hora antes de la comida que toque me ducho, me hago la cola, me preparo y me pongo la ropa. Siempre igual.
¿Eres supersticiosa?
— Sí, porque así estoy concentrada en lo que toca. Siempre juego con el mismo top, con la misma ropa interior, entro con el pie izquierdo…
Son muchas.
— Sí, y muchas más que me salen solas.
¿Y las tienes que hacer todas siempre?
— Lo hago para mantener la concentración. Si algún día no hago alguna, hago otras.
¿Cómo valoras la confianza que ha tenido Pere este año?
— Muy agradecida. Esta confianza también me la ha transmitido a mí, me ha hecho poder rendir mejor. Y estoy muy agradecida por todas las oportunidades.
Hace un año no te conocía nadie por la calle, ¿ahora ya te paran y te piden fotos?
— No me piden muchas fotos, puedo salir con normalidad. Cuando salgo cerca de La Masia sí que hay más fans, pero cuando voy por Barcelona no me suelen parar mucho.
Siendo deportista de élite no puedes tener la misma vida que una persona anónima de 18 años. ¿Eres consciente de que tienes que hacer estos sacrificios?
— Sí. Sabemos que si jugamos al fútbol, si nos conoce la gente, hay que ir con más cuidado. Yo intento vivir con la máxima normalidad posible y hacer todo como si fuera una persona normal, como si no me conociera nadie.
En cuanto a la exigencia, ¿ves que tienes que tener una vida muy diferente a la de cualquier persona de tu edad?
— Sí. Mis amigos salen de fiesta y se cuidan un poco menos. Pero al final es lo que he escogido yo. Me gusta la vida que he elegido; jugar y dedicarme al fútbol. Estoy contenta.
¿Te ha cambiado la vida completamente en un año. ¿Qué le dirías a la Clara de hace un año?
— Que continúe trabajando, que todo lo que ha trabajado tendrá sus frutos. Al final, todo pasa por algo.
¿Cuál es el mejor aprendizaje que has tenido este año?
— Ha habido muchos, pero lo que siempre he aplicado es trabajar día tras día, centrarse en el día a día y disfrutarlo todo porque nadie sabe lo que pasará dentro de un mes.
¿Cómo asimilan tu familia y amigos todo este cambio de vida que has tenido?
— Me miran un poco, pero no me lo transmiten porque a mí no me gusta que me lo digan. Yo quiero seguir mi vida normal, y ellos lo saben. Yo creo que entre ellos sí que lo hablan más, pero yo les he dicho que no me lo digan. Quiero normalidad.
¿Sabrías decir cuál ha sido el mejor momento de la temporada?
— Ha habido muchos. Quizás ganar la Champions, que es muy fuerte para mí. Si me lo hubieran dicho hace un año, no me lo habría creído. Es el momento más especial.
¿Y has tenido alguno difícil?
— Muy complicados, no. No he tenido un momento en el que lo haya pasado realmente mal. Esta temporada ha sido bastante de altibajos.
¿Eres de analizar y ver los partidos después de jugar o de centrarte en los siguientes?
— Sí, me gusta saber qué he hecho bien y qué he hecho mal. No los miro todos, pero sí que me gusta saber cómo he jugado y en qué puedo mejorar.
Has hablado de la familia, pero, dentro del vestuario, ¿hay alguna compañera que haya sido importante para ti?
— Aïcha Camara, sobre todo. Hemos ido juntas a todas partes, y hemos estado juntas en cada momento, en los buenos y en los malos. Ha sido la persona más importante.
Siempre te vemos muy tímida en zona mixta, pero el otro día te vimos haciendo un directo de Instagram con Alexia e iniciando un cántico con la afición.
— Yo soy muy tímida, pero si me insisten...
¿Quién te insistió?
— La Alexia empezó “Serra, Serra” y entonces no pude decir que no…
Has hecho una gran amistad con Alexia Putellas y Patri Guijarro.
— Han sido muy importantes para mí este año también, me han hecho crecer mucho, me han ayudado mucho tanto dentro como fuera del campo y ha sido un honor. Son referentes que tienes desde pequeña, y poder jugar con ellas y que te lo hagan todo más fácil, que te ayuden… Son grandes personas y les estoy muy agradecida a las dos.
Sois una familia.
— Totalmente. Desde fuera no lo ves nada así y piensas que quizás lo más difícil es estar con las mejores del mundo y no poder hacer amigas, pero todo lo contrario. Llegas al vestuario, te reciben de la mejor manera, te ayudan con todo lo que pueden.
¿Recuerdas los primeros días en el vestuario?
— Vas callada. Yo soy muy de hacer bromas, pero sí que iba más tímida con Aïcha. Al final nos dejamos ir y hemos sido muy buenas compañeras, muy buenas amigas. Podemos hacer planes fuera del vestuario, fuera del fútbol.
Tú has crecido con referentes femeninos como Patri o Alexia, pero ellas tenían referentes masculinos.
— Las que estamos subiendo ahora somos unas afortunadas de poder tener estas referentes femeninas que nos han abierto el camino y nos lo han puesto todo mucho más fácil. Gracias a su lucha, el fútbol femenino está creciendo mucho. Cada vez lo tendremos todo más fácil gracias a ellas.
¿Qué significa Alexia para ti?
— Ha sido una hermana y es muy especial jugar con tu ídolo y que te lo ponga todo tan fácil. No me lo habría imaginado nunca, pero ha sido un honor poder disfrutarla un año en el vestuario. Me habría gustado haber llegado antes, pero creo que ha hecho todo lo que tenía que hacer en el Barça y nos ha abierto muchas puertas. Ha sido un referente para todos.
¿Cuándo te comunicó que se marchaba?
— Lo fue diciendo. Para nosotros es superimportante y es la capitana, pero sabemos que ha tenido una trayectoria muy larga y que era el momento perfecto para cerrarla. Espero que le vaya todo muy bien.
Y ahora tú tomas el relevo, según dice la gente.
— No, el relevo, imposible. Intentaremos continuar jugando como sabemos, todo el equipo, y seguro que funcionará bien.
¿Sientes que se te pone un poco de presión, por ser la nueva Alexia?
— No. Una nueva Alexia para mí es imposible. No habrá ninguna como ella. Queda claro, y no me pongo esta presión porque no lo seré.
¿Serás Clara Serrajordi?
— Sí. Es imposible ser como ella. Es una gran jugadora, una gran capitana, creo que lo es todo…
¿Con qué consejo te quedas?
— Alexia me ha dado muy buenos consejos. Que disfrute, que tendré momentos buenos y malos, pero que debo aprender de todos.
Ahora vives en La Masia, pero al principio no era así.
— De más pequeña estudiaba por las mañanas y cuando salía de la escuela venía directamente a entrenar. Después ya me entrenaba por las mañanas y venía en tren, y más tarde estudiaba en La Masia hasta que me dijeron que podía dormir allí. Lo agradecí mucho porque de más mayor sí que veía que era una paliza. Salía a las seis de la mañana y llegaba a las diez de la noche a casa.
¿Cómo es la vida en La Masia?
— Cada vez entran más chicas. Te ayuda a rendir mejor porque estás más descansada y puedes dormir más.
Pero ahora tendrás que independizarte.
— Sí, ya lo tengo más pensado, viviré sola, de entrada.
¿Estás haciendo alguna carrera?
— Sí, hago psicología. En La Masia muchos son psicólogos, y así tengo más conocimientos.
¿Qué es lo que más te gusta del fútbol?
— El fútbol en general. Yo cuando entro al campo me aíslo de todos mis pensamientos y disfruto jugando.
¿Y del Barça, como club, qué es lo que más te gusta?
— Elegir una cosa es difícil, pero la idea de juego que tiene y la idea también de formar jugadores.