El día antes de que comiencen las PAU también se ha hecho pública una denuncia de la CGT ante Inspección de Trabajo. En concreto, el sindicato pide revisar la instrucción de la gerencia de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) para buscar refuerzos entre docentes e investigadores para supervisar los exámenes. El pasado jueves, la universidad envió un correo al personal docente e investigador para buscar refuerzos y formar parte de los tribunales de las PAU en caso de que haya maestros de secundaria que secunden la huelga. Por ello, el sindicato denuncia que el objetivo es "suplir docentes en huelga".El sindicato lo ha calificado de "intento de esquirolaje" y ha exigido la retirada inmediata de esta instrucción porque pone "en riesgo el derecho de huelga y la solidaridad entre trabajadoras". En paralelo, la CGT ha llamado a todos los trabajadores de la UAB "a no ser cómplices del esquirolaje que plantea la universidad" y a que, al contrario, muestren explícitamente la solidaridad con la protesta de los docentes.
Empieza la selectividad de los detectores de móviles: "Pueden entrar en cualquier momento"
Más de 45.000 alumnos se examinan de las PAU, que coinciden con la visita del Papa y una nueva huelga de docentes
Puesta en marcha de las primeras pruebas de selectividad en las que se utilizarán detectores de móviles para evitar que los estudiantes copien. "[Los vigilantes] pueden entrar en cualquier momento", ha explicado a primera hora Rosa Cerarols, la presidenta de uno de los tribunales de las PAU en la Universitat Pompeu Fabra (UPF). "Todo tiene que ir bien, pero existe este elemento de seguridad", ha tranquilizado la presidenta, que ha detallado que una persona "aleatoria" irá haciendo un recorrido por las aulas para mirar si hay dispositivos.
La primera jornada de la selectividad está marcada por las restricciones de movilidad que provocará la llegada del papa León XIV a Barcelona y por una nueva convocatoria de huelga de los docentes de todo el país. Los sindicatos educativos ya han remarcado que su protesta no afectará a los estudiantes que hacen las pruebas –esperarán a que los alumnos estén en el aula haciendo los exámenes para empezar las movilizaciones– y el Govern también ha asegurado que la hora de llegada del pontífice no coincide con la hora de entrada de las pruebas, pero desde hace días el departamento de Investigación y Universidades pide a los aspirantes a las PAU que "vayan con tiempo" para llegar a la hora a las pruebas. Aun así, Cerarols ha explicado que no ha habido ninguna incidencia: "Todos han sido muy puntuales y muchos ya estaban a las 7:30 h", ha admitido.
Una vez los estudiantes han superado la yincana para llegar a la universidad donde hagan los exámenes –hay 223 tribunales repartidos por toda Cataluña–, la principal novedad de las PAU de este año será el asedio a los dispositivos electrónicos durante las pruebas. Se hará con unos aparatos que pueden captar señales de radiofrecuencia de un móvil o de cualquier dispositivo con conexión wifi o Bluetooth, como un micrófono inalámbrico o un reloj inteligente. Los habrá en todas las universidades, pero no en todas las aulas. Estarán repartidos aleatoriamente y, en caso de sospecha, el vigilante del examen podrá pedir que lleven uno al aula en cuestión.
Los aparatos no podrán captar el contenido que se esté transmitiendo, pero sí la transmisión de algún tipo de información. Por eso, en las aulas habrá carteles advirtiendo de la prohibición de usar los dispositivos. De hecho, antes del examen los alumnos deberán dejar todo lo que lleven en un lado del aula, así que se podrá detectar si alguien tiene un dispositivo encima, lo que supondría un 0 en ese examen concreto. A posteriori, una comisión estudiaría el caso y podría decidir suspender toda la selectividad de ese alumno.
Más allá del uso de los detectores, las pruebas de este año no tendrán grandes novedades. Los criterios de corrección son los mismos que el año pasado: en las materias de lengua, la ortografía podrá restar hasta 2 puntos. En las otras asignaturas en las que los estudiantes tengan que redactar, la escritura podrá descontar hasta un 10% de la puntuación de esa pregunta en concreto. Por eso, además de advertir en la cabecera del examen sobre los criterios de puntuación en cuanto a la ortografía, este año se ha añadido un aviso al lado del enunciado de cada actividad afectada.
Los primeros exámenes arrancarán este martes a las 9 h con la prueba de lengua castellana y literatura y continuarán a las 12 h con la prueba de lengua extranjera (inglés, francés, alemán o italiano). Por la tarde será el turno de los primeros exámenes de materias optativas: coro y técnica vocal, física, fundamentos artísticos, geografía, geología y ciencias ambientales y literatura dramática.
La 'Papavaga'
Este martes Catalunya también vivirá una nueva jornada de huelga de los docentes, el séptimo paro general que se convoca este curso. Los sindicatos USTEC, CGT, La Intersindical y COS han convocado una manifestación a las 11 h en Barcelona que irá desde la plaza España hasta el Parlament. Además, a pesar de no interferir en el desarrollo de las PAU, se prevé que haya otras acciones de protesta en todo el país, sobre todo coincidiendo con la llegada del pontífice a Barcelona.
De hecho, desde hace semanas los sindicatos ya advertían de la opción de hacer una Papavaga,y se prevé que alguna de las protestas interfiera de alguna manera en los actos del Papa previstos para este martes en la capital catalana. En este sentido, el lema de la huelga, que pretende reivindicar el no al acuerdo entre sindicatos y Educación, es "Pedimos hechos, no milagros".