Los detectores de móviles no estarán en todas las aulas de las PAU, pero los revisores podrán pedir en caso de sospecha

Las normas de corrección no varían y tampoco hay cambios en el contenido de los exámenes

Los alumnos de ESO y primero de bachillerato tendrán una segunda oportunidad para aprobar las asignaturas pendientes en los exámenes de septiembre, a partir de este curso.
29/05/2026
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BarcelonaA diferencia del año pasado, en las pruebas de acceso a la universidad (PAU) de este curso no habrá grandes cambios ni en el formato de los exámenes ni en los criterios de corrección. Las pruebas de los próximos 9, 10 y 11 de junio estarán marcadas por un contexto inédito, tanto por la visita del Papa como por el conflicto abierto entre docentes y administración que, según el Gobierno, no repercutirá en la selectividad. También porque será la primera edición en que se usarán detectores de móviles y dispositivos electrónicos para evitar que los estudiantes copien. Este viernes se han conocido más detalles de cómo se usarán estos aparatos, que pueden captar señales de radiofrecuencia de un móvil o de cualquier dispositivo con conexión wifi o Bluetooth, como un micrófono inalámbrico o un reloj inteligente. Los habrá en todas las universidades, pero no en todas las aulas. Estarán repartidos aleatoriamente y, en caso de sospecha, el vigilante del examen podrá pedir que lleven uno.

Los aparatos no podrán captar el contenido que se esté transmitiendo, pero sí si hay algún envío de información. Por ello, en las aulas habrá carteles advirtiendo de la prohibición de usar los dispositivos. De hecho, antes del examen los alumnos deberán dejar todas las cosas en un lado del aula, así que se podrá detectar si alguien tiene un dispositivo encima, cosa que supondría un 0 en aquel examen concreto. A posteriori, una comisión estudiaría el caso y podría decidir suspender toda la selectividad de aquel alumno. Para controlar el tiempo de la prueba se proyectarán relojes en las aulas.

La consejera de Investigación y Universidades, Núria Montserrat, ha insistido en que se trata de una "prueba piloto" –aunque los aparatos ya se habían probado en la selectividad para mayores de 25 años– y que el objetivo es "que todos los estudiantes tengan las mismas oportunidades". La consejera ha explicado que ya hay al menos cinco comunidades autónomas que usan estos detectores: Galicia, Murcia, Aragón, la Comunidad Valenciana y Andalucía. El departamento asegura que no se ha detectado nunca ningún caso en las PAU, pero sí en otros grandes exámenes como el MIR o algunas convocatorias de oposiciones.

Las pruebas de este año seguirán la misma línea que las del año pasado en cuanto a contenido y modelos de exámenes. Tampoco hay cambios en los criterios de corrección. En las materias de lengua, la ortografía podrá restar hasta 2 puntos. En las otras asignaturas en las que los estudiantes deban redactar, la escritura podrá descontar hasta un 10% de la puntuación de aquella pregunta en concreto. Por ello, además de advertir en la cabecera del examen sobre los criterios de puntuación sobre la ortografía, este año se ha añadido un aviso al lado del enunciado de cada actividad afectada.

En cuanto al impacto que pueda tener la coincidencia de los exámenes con la visita del Papa a Cataluña, especialmente en los alumnos que se examinan en Barcelona, Montserrat ha insistido en que están coordinados con el departamento de Interior y ha pedido tranquilidad. "No hay coincidencia en ningún caso entre los grandes acontecimientos del Papa y la entrada o la salida de alumnos: o ya estarán dentro de las aulas o ya habrán acabado los exámenes", ha asegurado. A pesar de los refuerzos previstos en el transporte público, la consejera ha pedido a los alumnos y al resto de ciudadanía que aquellos días planifiquen sus trayectos con tiempo.

La selectividad toca techo

La selectividad de este año ha vuelto a alcanzar un máximo histórico de alumnos matriculados, con 45.821. El aumento corresponde sobre todo a alumnos procedentes de ciclos formativos de grado superior o de matrícula libre, que repiten las PAU para mejorar la nota. En cambio, casi no crece el número de estudiantes que hacen la selectividad al acabar el bachillerato. De hecho, el secretario general del Consell Interuniversitari de Catalunya (CIC), Xavier Martínez-Celorrio, ha valorado que en este perfil de alumnado ya han llegado "al techo demográfico". "A partir del año que viene empezaremos a notar el descenso de la natalidad, que también llegará a las PAU", ha avanzado.

Entre los pronósticos para las PAU de 2027 también hay un cambio importante de fechas. La segunda convocatoria de la selectividad, que hasta ahora se hacía en septiembre y era conocida justamente con el nombre de este mes, pasará a hacerse en julio. La consellera Montserrat ha defendido que esto "normaliza" la situación de Catalunya respecto al resto del Estado. "Éramos la última comunidad en hacer la segunda convocatoria en septiembre, y esto garantiza la equidad en el acceso a la universidad", ha dicho, teniendo en cuenta que los alumnos que hacen las PAU en Catalunya pueden querer acceder a universidades de todo el Estado.

Con este cambio, la convocatoria extraordinaria de la selectividad se hará a principios de julio, poco después de que los candidatos de la primera convocatoria reciban las correcciones de los exámenes, a finales de junio. Aun así, la coordinadora académica de las PAU, Rosa Pàmies, ha remarcado que la mayoría de estudiantes que se presentan a la convocatoria extraordinaria no se han presentado a la primera, sino que son los que no han aprobado el bachillerato en primera convocatoria.

Las pruebas de este año contarán con la intervención de 264 profesores de secundaria y universidad. La cantidad de materias se mantiene en 35, con cinco modelos de examen por cada asignatura y hasta tres revisiones de cada modelo de examen. Los profesores que corrigen las pruebas se ofrecen voluntariamente, y este año la remuneración ha aumentado hasta un 20%, por eso la consellera descarta que el conflicto entre docentes y Educación pueda influir en las PAU, que organiza el departamento de Recerca i Universitats. En las PAU de este año también se usarán 1.500 aulas y habrá 223 tribunales repartidos en 33 municipios, entre los cuales hay dos que se estrenan en El Vendrell y en Vilassar de Mar.

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