Noches en la calle y colas de un kilómetro en Barcelona: reproches a Collboni por la gestión de la regularización
Bares y vecinos se quejan del uso intensivo de la calle alrededor de la oficina municipal donde se hacen los trámites
BarcelonaLas colas para conseguir hacer los trámites para la regularización extraordinaria de migrantes no aflojan. Alrededor de la Oficina de Atención Ciudadana (OAC) de la plaza de Sant Miquel de Barcelona, junto al Ayuntamiento, decenas de personas se esperan este viernes con el saco de dormir después de pasar la noche en la calle para poder conseguir cuanto antes mejor la documentación necesaria para completar el proceso para obtener la residencia y el permiso de trabajo en regla. La hilera, de hasta un kilómetro, pasa por detrás del consistorio y da varias vueltas a la calle dels Templers y a la plaza de Sant Jaume. La mayoría de las personas cargan carpetas con documentación, así como bolsas con comida y agua, preparadas para pasar allí horas hasta que les llegue el turno.
Todo ello pasa tan cerca del Ayuntamiento de Barcelona que era casi inevitable que las largas filas no irrumpieran al inicio del plenario municipal. Diversos grupos han criticado este viernes la gestión que está haciendo el gobierno de Jaume Collboni del proceso de regularización extraordinaria de migrantes y, en este sentido, el presidente de Junts, Jordi Martí, ha pedido la palabra para expresar "preocupación" por las colas, que también han provocado quejas de vecinos, conductores y comerciantes, sobre todo por el uso intensivo de los lavabos de los bares de la zona.
De hecho, las imágenes de larga espera han coincidido con el hecho de que la OAC de la plaza Sant Miquel permite solicitar desde este viernes el informe de vulnerabilidad sin cita, según informa la ACN. Así, se han repetido imágenes como las que ya se vieron en el Servicio de Atención a Inmigrantes, Emigrantes y Refugiados (SAIER), el primer espacio municipal que se habilitó este miércoles para atender sin cita a aquellos ciudadanos que necesitan los certificados de empadronamiento o el informe de vulnerabilidad para los trámites de regularización.
Martí ha calificado "de indigna" la situación, tanto para las personas que hacen cola como para los profesionales y funcionarios. Los concejales explican que ya pidieron hace un tiempo crear una mesa de coordinación para hacer seguimiento de los servicios y el asesoramiento y los trámites, pero esta mesa no se ha convocado hasta el 7 de mayo, y el proceso comenzó el 16 de abril. "No lo podrían haber hecho peor", ha dicho el concejal Joan Rodríguez.
Equipamiento en la antigua Escuela Miquel Bleach
El gobierno municipal ha aceptado un ruego registrado por Comuns para que el gobierno municipal "habilite con carácter urgente un dispositivo de atención y acompañamiento" mientras dure el proceso. El grupo solicitaba un equipamiento de gran capacidad y fácil acceso, con atención presencial con cita y sin. También ha reclamado que se destinen todos los recursos municipales necesarios, incluyéndola atención a personas sin expediente abierto, para evitar "colapsos y demoras". Finalmente, el consistorio abrirá la antigua Escola Miquel Bleach "específicamente para hacer este servicio".
Por otra parte, el PP lleva una proposición en la que pide instar al gobierno español a retirar el real decreto de regularización "por falta de los mecanismos de control necesarios". La proposición, sin embargo, solo ha contado con el apoyo de populares y Vox y, por lo tanto, no se ha aprobado. El grupo de extrema derecha Vox tiene previsto preguntar qué estimación hace el gobierno municipal del número total de personas que podrían ser regularizadas en Barcelona, si bien han pedido que se pongan lavabos para que los que hacen cola tengan dónde ir.
La mayoría de los grupos han coincidido en pedir más recursos y previsión para evitar que se repitan imágenes como la que se ha visto este viernes por la mañana justo fuera del consistorio. Ante las quejas, el alcalde Collboni ha defendido que ve "comprensible" que los primeros días haya más gente haciendo cola para llevar a cabo los trámites, y ha hecho un llamamiento a ponerse "en el lugar de estas personas que hace mucho tiempo que están en unas circunstancias personales, familiares, muy complicadas y que, fruto de esta angustia, tengan prisa". Aun así, también ha insistido en pedir "tranquilidad", ya que el trámite se podrá hacer hasta el 30 de junio, y ha indicado que a lo largo de los próximos días el Ayuntamiento evaluará si es necesario reforzar los servicios, para que "nadie quede sin atender".
La teniente de alcaldía de Derechos Sociales, Raquel Gil, ha defendido que el gobierno municipal ha hecho “previsión” y ha indicado que a principios de esta semana ya se habían dado más de 80.000 certificados y volantes de empadronamiento en Barcelona. También ha recordado que se puede obtener documentación a través del 010 y de la página web municipal, y ha apuntado que el consistorio trabaja con diversos itinerarios según si las personas ya son usuarias de los servicios públicos o no.