Un juez valida el despido de la exdirectiva de TMB que denunció a la cúpula por acoso
La sentencia desestima la demanda de Carmen Macías por la denuncia de un trabajador contra ella por mobbing
BarcelonaUn juzgado social de Barcelona ha validado el despido de Carmen Macías, la exresponsable de cumplimiento normativo de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) que denunció que la hicieron fuera como represalia por una investigación interna de acoso que implicaba a tres directivos. La sentencia que ha consultado el ARA declara que el despido fue procedente y expone que se hizo después de que un subordinado de Macías la denunciara por acoso. Esta sentencia valida el despido respecto a la jurisdicción laboral, pero no resuelve el procedimiento penal, con tres altos cargos investigados, que se abrió a raíz de la denuncia de Macías por acoso laboral.
De esta manera, el juez desestima la demanda de despido improcedente que presentó Macías asesorada por los abogados laboralistas del Col·lectiu Ronda, que han explicado al ARA que presentarán un recurso contra la sentencia. Macías sostiene que la degradaron y luego despidieron como represalia por su investigación a tres directivos, a pesar de que tenía protección como persona informante de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC). De hecho, en el año 2025 un informe de Antifraude dictaminó que el despido se enmarcaba en un posible caso de represalia.
En cambio, TMB ha defendido ante el juzgado que el despido estaba justificado. Fuentes de TMB han valorado que con esta resolución judicial "queda totalmente probado que hubo acoso y que no ha habido ninguna represalia ni conspiración" en el despido de la directiva. De hecho, aseguran que esta medida era "la única posible dada la gravedad de su actuación".
Denuncia contra Macías
La sentencia recoge que, desde el cargo de compliance officer, Macías abrió cuatro expedientes en los que constaban como denunciados directivos de TMB. Uno de estos es el que, según ella, motivó que la despidieran: trataba la denuncia por acoso laboral que una trabajadora había presentado a través del canal interno de la empresa.
La sentencia asegura que, a medida que Macías vio que el informe no detectaba indicios de delito, "presionó" al trabajador que se encargaba de él para que cambiara de criterio. También descartó el acoso el informe de un bufete de abogados contratado por la compañía, y Macías encargó informes adicionales dando indicaciones de cómo hacerlos. Finalmente, un informe apreció indicios de acoso laboral y fue la base con la que Macías envió el caso a Fiscalía, que lo acabó archivando.
En cuanto al trabajador que denunció a Macías por acoso, la sentencia recoge que la directiva lo criticaba constantemente, tanto en privado como ante los compañeros. También asegura que intentó reducir sus funciones como responsable de la unidad técnica y degradarlo a tareas administrativas, "hasta el punto que personas de categoría inferior pasaron a supervisar" su trabajo. Cuando llegaba una persona nueva al departamento, según la sentencia, le sugería que no hablara con él. También ponía en copia a varios compañeros cuando le enviaba correos electrónicos reprochándole errores y le impedía hacer vacaciones en agosto, cosa que no hacía con los demás. La denuncia de este trabajador se derivó a una empresa externa, y TMB basó la carta de despido a Macías en sus conclusiones.