Cataluña necesitaría unos 700 autobuses más para llevar a todo el mundo sentado

El accidente de un bus en el Montseny, con 83 heridos, reabre el debate sobre la seguridad en los buses interurbanos

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La remodelación ha cambiado la parte interior de la estación y también los flujos de entrada y de salida
06/11/2026 - 07:38 h

Barcelona"Es imposible": esta es la reflexión, breve y clara, que hacía esta semana una fuente del sector de los autobuses ante la posible prohibición de que los usuarios viajen de pie durante los trayectos en bus interurbano. El debate se reabrió la semana pasada, a raíz de el accidente de un bus de la compañía Sagalés en Fogars de Montclús, en el Montseny, que causó 83 heridos, de los cuales una decena en estado grave. El autobús se salió de la vía en una curva y cayó por un terraplén de 20 metros.

Muchos de los pasajeros del bus siniestrado iban, efectivamente, de pie, aunque todavía no se ha especificado la cifra exacta. La investigación tampoco ha hecho público cuántas personas iban en total, a bordo, ni si se superaba el aforo máximo. Al día siguiente del accidente, sin embargo, la consejera de Interior, Núria Parlon, ya abrió la puerta a revisar la normativa. "Deberíamos ver realmente si esto no se debe cambiar", dijo.

Las declaraciones han sorprendido al sector, que ve "inviable" cubrir toda la demanda con asientos. Y el departamento de Territorio ha tardado pocos días en dar la respuesta definitiva: Cataluña necesitaría como mínimo 700 buses más para poder llevar a todos los pasajeros sentados. Así lo ha asegurado esta semana el secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manel Nadal, en un acto de la Asociación de Municipios por la Movilidad y el Transporte Urbano, la Amtu.

En Cataluña operan actualmente unos 1.600 autobuses interurbanos, según datos publicados por la Generalitat. La incorporación de 700 vehículos más elevaría el parque de vehículos hasta unos 2.300 autocares, lo cual supondría un incremento del 43,8% de la flota actual. Nadal dejó claro que la idea de la consejera de Interior no tiene recorrido. "700 autobuses y más de 1.000 conductores. ¿Cómo se hace esto?", cuestionó, y pidió "reflexionar con la cabeza fría y no de forma precipitada".

Falta de vehículos y de conductores

El hecho es que la normativa vigente permite viajar de pie en determinados modelos de vehículos –como era el caso del bus de Fogars– y el aumento de la demanda durante los últimos dos años ha hecho que esto sea habitual en muchos trayectos interurbanos. Además, la crisis en el sistema ferroviario ha provocado un trasvase de usuarios del tren al bus y las operadoras aseguran que están "desbordados por la demanda". No tienen suficientes vehículos y tampoco encuentran conductores para cubrir todos los refuerzos de líneas que tienen que hacer. Por eso señalan que si la normativa cambia, y obliga a todo el mundo a ir sentado, el sector se tendría que repensar de arriba a abajo para poder dar respuesta a las largas colas de usuarios.

"Pasaríamos de tener gente de pie en los buses a tenerla en las paradas", apunta el grupo de expertos de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP). Su presidente, Carles Garcia, argumenta que "los vehículos de clase 2 están homologados para llevar gente de pie y, por eso, no tiene ningún sentido abrir este debate, teniendo en cuenta que los autobuses van más que llenos". Otras fuentes de la PTP subrayan que hacen falta más partidas presupuestarias en el sector y conseguir más frecuencias, para evitar la acumulación de pasajeros en horas concretas, como pasó en Fogars.

La patronal de los autobuses, la Fecav, coincide en ello. Mantiene que las compañías siguen la normativa vigente y apuntan que si esta cambia se tendrán que adaptar. Ahora bien, remarcan que "una hipotética prohibición de viajar de pie comportaría necesariamente una revisión de la oferta", ya que habría que "incrementar sustancialmente el número de expediciones" para poder absorber la demanda actual y garantizar el derecho a la movilidad. También recuerdan a la administración que las operadoras están haciendo un gran esfuerzo "para cubrir las deficiencias del servicio ferroviario", de acuerdo con las peticiones que les hacen desde Territori.

Cambios sí, pero quirúrgicos

El debate general no ha evitado que haya cambios, al menos en la línea donde se produjo el accidente. Tras el siniestro en Fogars, las decisiones han sido rápidas: Territorio decidió prescindir de los autobuses grandes, de aproximadamente 65 asientos y 20 plazas de pie, y poner en su lugar dos pequeños, de menos de 50 asientos, para cubrir este recorrido de montaña. Estos vehículos circularán en pareja, cubriendo las mismas frecuencias que hasta ahora realizaban los buses grandes.

"¿Podemos hablar de no ir de pie en algunas líneas de montaña? Evidentemente; pero entonces se debe reforzar esa línea, porque no se puede dejar a la gente tirada, en tierra", valora García de la PTP. Desde Territorio, el secretario Nadal también apuntaba hacia cambios "quirúrgicos": "Es imposible cambiarlo todo; ahora bien, esto no significa que no hagamos reflexiones. Quizás sí hacen falta más normas e ir sentados en algunas zonas o reducir velocidad en algunos puntos, pero son reflexiones que deben hacerse en frío y coordinados con todo el sector".

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