Una segunda tuneladora perforará Barcelona a partir de octubre
El grueso del túnel de la L8 entre plaza España y Gracia se hará a partir de febrero y durante casi un año
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BarcelonaLa tuneladora de la L9 ya no es la única que habita en el subsuelo de Barcelona. La gran máquina que debe hacer el túnel de la L8 de Ferrocarriles de la Generalitat ya está montada y preparada para ponerse en marcha, a partir de la semana que viene. Así lo ha confirmado hoy la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, durante una visita de obras al pozo de ataque de esta infraestructura, que está situado en la Gran Vía de las Cortes Catalanas, junto a plaza España. La nueva tuneladora, sin embargo, no encarará el tramo más largo del túnel, desde plaza España hasta Gràcia, hasta febrero.
Durante el mes de octubre esta nueva tuneladora –que hace meses que está en montaje, pieza a pieza– empezará a perforar el tramo que va desde la calle Llança hasta Vilamarí. Son unos escasos 60 metros iniciales que hay que avanzar para hacer espacio para la cola y acabar de montar dos remolcadores más, en la parte final de la máquina. Pero una vez hecho este primer avance, la máquina volverá a parar los motores, mientras la obra avanza ultimando los detalles del túnel que debe extraer la tierra hasta la superficie.
La parte grande de la perforación será, pues, a partir del año que viene, cuando está previsto que la tuneladora ya comience su largo recorrido hasta la estación de Gràcia. Primero recorrerá la Gran Vía hasta Urgell, donde enfilará hacia arriba, dirección plaza Francesc Macià, y, finalmente, dará una vuelta para llegar a la estación de Gràcia. Este túnel, de unos cuatro kilómetros, está previsto que se acabe en un periodo de trece meses, es decir, ya en 2028. Una vez acabado, enlazará la línea de ferrocarriles del Vallès con la de la Anoia, atravesando Barcelona, con paradas nuevas en el Hospital Clínic, Francesc Macià y, finalmente, Gràcia. La fecha de puesta en marcha de esta infraestructura es 2032 y su coste ya se calcula que superará los 500 millones de euros, cuando inicialmente se estimaba en 412 millones.
La tuneladora se asemeja mucho a la que perfora la L9 y que ahora está parada en el Putxet después del socavón que apareció allí hace unos meses. Es un poco más pequeña –la rueda de corte tiene 10,6 metros de diámetro y no 12 como la del metro– y perforará un terreno que los técnicos definen como "arena y arcilla" y "mucho más homogéneo y previsible que el terreno del Putxet". En el punto más profundo pasará unos 50 metros bajo tierra.
Mensaje de calma a los vecinos
Sobre la "inquietud" que esta nueva infraestructura puede generar entre los vecinos de la zona afectada por el recorrido, la consejera Paneque ha querido enviar un mensaje de calma y ha remarcado que se utiliza la última tecnología. "Hay una oficina permanente de atención a la ciudadanía donde los vecinos pueden dirigirse a pedir información y también a resolver cualquier duda", ha aclarado. Paneque también ha matizado que "cada obra tiene unos trabajos determinados, una geología determinada y unas infraestructuras que condicionan los trabajos". "Son trabajos complejos, pero lo hacemos con determinación y con un equipo excelente", ha subrayado.
El director general de Infraestructuras, Ramón Ramírez, también ha precisado que la L9 ha dotado a los equipos de mucha experiencia. "Llevamos detrás ya 33 kilómetros perforados de experiencia y hemos ido incorporando todos los nuevos cambios tecnológicos", ha añadido.
En cuanto al resto de las obras relacionadas con esta línea, los equipos técnicos han precisado hoy que ya están hechos los huecos para todas las nuevas estaciones y también las salidas de emergencia (situadas en las calles de Consell de Cent, Muntaner y en la Gran Via). También han confirmado que el retraso en la puesta en marcha –la tuneladora debía empezar a perforar en verano– se debe a que durante el montaje encontraron unos cables de anclaje subterráneos, de otros edificios adyacentes, que no tenían previstos.
La consejera Paneque ha insistido en que, una vez esté terminada, la L8 facilitará desplazamientos, enlazará con el metro el tranvía y la red del Vallès y mejorará la movilidad de millones de personas cada año para desplazarse al trabajo, a la universidad o a los centros médicos sin necesidad de utilizar el vehículo privado. "Estamos haciendo más inversiones y obras que nunca. Quien diga que este gobierno no está impulsando el transporte público es que o no conoce lo que hacemos o simplemente hacen politiquería", ha concluido.