El 28% de las mujeres todavía se sienten presionadas para tener sexo
Casi tres de cada 10 hombres han contratado servicios de prostitución
BarcelonaCasi tres de cada diez mujeres (28%) se han visto forzadas alguna vez por sus parejas a hacer prácticas sexuales que no querían, un porcentaje muy superior al 12,8% de los hombres que explican haberse sentido forzados en las mismas circunstancias. Son datos de la segunda Encuesta de Salud Sexual, elaborada por el ministerio de Sanidad y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en que se evidencia que en los 15 años que han pasado desde la anterior edición la población española se muestra más sensible con la diversidad sexual y la asunción del consentimiento en las relaciones sexuales.
En estos tres lustros la sociedad española ha avanzado en el respeto y la tolerancia sexual. Así lo demuestra que casi el 90% de los encuestados equiparan forzar a una pareja a una violación. Ahora bien, todavía hay un porcentaje considerable que afirman que si se acepta tener una relación se debe llegar hasta el final y no se puede parar al otro. También en esta pregunta hay una diferencia considerable entre géneros: más de la mitad de los hombres respecto a un tercio de las mujeres. En este sentido, casi el 30% de hombres dicen que algunas personas necesitan que se les insista para mantener relaciones, sin que lo identifiquen con una actitud coercitiva. Entre las encuestadas el porcentaje es del 20%.
La encuesta también constata que un 12% de las mujeres admiten que en algún momento sí han presionado para mantener relaciones sexuales, pero todavía es un porcentaje inferior en comparación con el 28% de los hombres.
A favor de la educación sexual en la escuela
En comparación con la encuesta de 2008, los resultados de este año confirman que hay más respeto por la diversidad y la orientación sexual, hasta el punto de que se duplican los encuestados que consideran que es tan respetable una relación entre personas del mismo sexo como una heterosexual, ya que se ha pasado del 40% de aceptación en 2008 al actual 80%. En este apartado, las mujeres son más tolerantes (82%) que los hombres (75%), siguiendo la tónica habitual.
En la presentación de los resultados, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha subrayado que los datos demuestran que la española es "una sociedad más abierta y respetuosa". Además, el 90% de la población dice estar de acuerdo en que la educación sexual esté presente en la etapa obligatoria educativa, una apreciación que García ha dicho que va en contra de la imposición de "pines parentales" que habían planteado gobiernos autonómicos del PP y Vox.
La encuesta también puntúa muy alta la satisfacción sexual de los españoles, aunque desde el último estudio ha bajado en 9 puntos, desde el 86% al 77%. Esta tendencia se acentúa con la edad, hasta caer al 51,3% entre los mayores de 75 años. En cuanto a la periodicidad de los contactos, la media es una vez por semana, en porcentajes similares entre hombres (24%) y mujeres (22%). Sin embargo, en los extremos, menos del 4% dicen practicar sexo a diario, y un 28% de las mujeres no han practicado sexo en el último año, por un 17,5% de los hombres.
En los últimos 12 meses el 90% de las mujeres han mantenido sexo con la misma pareja, un porcentaje que baja al 76% en el caso de los hombres. Esta monogamia justifica para los encuestados el poco uso del preservativo, sobre todo en las relaciones vaginales y anales heterosexuales. En el caso de las parejas homosexuales, el condón está presente en el 40% de los actos sexuales.
Diferencias en el consumo de pornografía
En pornografía y consumo de prostitución hay pocas sorpresas. El 28% de los hombres admiten que en algún momento de su vida han pagado por mantener relaciones con hombres o mujeres, y lo han hecho un residual 0,3% de mujeres.
Según la encuesta, el consumo de pornografía es más frecuente entre las personas de 25 a 34 años, en las que supera el 60%. Por sexos, tres cuartas partes de las mujeres afirman no haber buscado nunca ningún contenido pornográfico, frente al 27% de los hombres, que son los que con diferencia lo consumen más habitualmente: un 25% lo hacen semanalmente, frente a un 2% de las mujeres.