El Alzheimer no se comporta igual con las mujeres que con los hombres
Un estudio del IDIBAPS detecta diferencias por sexo en los niveles de proteínas en sangre de las personas con la enfermedad
BarcelonaA pesar de que dos de cada tres pacientes con Alzheimer son mujeres, el sexo no se ha considerado hasta ahora una variable clave en la investigación de esta enfermedad que aún no tiene cura. Con el objetivo de intentar llenar este vacío, investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) han estudiado el comportamiento de tres enfermedades neurodegenerativas entre hombres y mujeres y han descubierto diferencias relevantes en las proteínas en sangre de las personas con Alzheimer. A veces las células de nuestro cuerpo producen un exceso de determinadas proteínas cuando enfermamos y, en el caso de las mujeres, han observado que cuando tienen Alzheimer presentan un número más elevado de proteínas en sangre que los hombres, lo que abre la puerta en un futuro a diseñar tratamientos personalizados con perspectiva de género.
Los autores de la investigación, publicada este viernes en la revista Alzheimer's Research & Therapy, han analizado 120 proteínas en sangre y en líquido cefalorraquídeo de 359 personas, incluyendo individuos sanos y personas con Alzheimer, demencia con cuerpos de Lewy o demencia frontotemporal. Es uno de los primeros que analizan de manera sistemática las diferencias entre sexos en múltiples tipos de demencia a partir de muestras de sangre y líquido cefalorraquídeo. Los resultados muestran que en las tres demencias estudiadas las mujeres presentan muchas más proteínas sobreexpresadas (que es cuando una célula las produce en exceso) que los hombres, y la mayoría de estas están relacionadas con procesos inflamatorios.
“Parece que las mujeres tienen los procesos inflamatorios más afectados, lo que sugiere que estos podrían tener un papel especialmente relevante en el desarrollo de la enfermedad en mujeres”, explica la investigadora Aina Comas, coprimera autora del artículo. Por ello, creen que identificar estas diferencias puede ayudar a desarrollar estrategias terapéuticas más específicas y eficaces para cada paciente. “Nuestros resultados indican que el Alzheimer no es exactamente igual en los hombres y en las mujeres”, sostiene Albert Lladó, investigador del grupo de investigación en enfermedad de Alzheimer y otros trastornos cognitivos del IDIBAPS y uno de los responsables del estudio.
Estudiar con perspectiva de género
Para la investigadora Anna Antonell, que es otra de las líderes de la investigación, es importante que en los ensayos clínicos sobre enfermedades cognitivas se incluyan tanto hombres como mujeres para avanzar en el conocimiento de estas diferencias que describen en su trabajo. Este 2026 ya ha habido otros artículos científicos que se han hecho eco de que el Alzheimer no se comporta de la misma manera entre los hombres y las mujeres, en la misma línea que las conclusiones de la investigación del IDIBAPS, por lo cual Antonell cree que cada vez hay más conciencia en investigar hacia esta dirección. "Me gustaría que dentro de cinco años tuviéramos más respuestas sobre las diferencias por sexo en la enfermedad del Alzheimer. Es un camino lento, y traducirlo en tratamientos aún lo veo más lejano, pero debemos seguir", concluye la investigadora.