Mueren dos pacientes oncológicos del Hospital de Burgos por un error humano
Los profesionales administraron una dosis seis veces superior a la necesaria a cinco enfermos, de los que uno está en la UCI
BarcelonaUn error humano ha provocado la muerte de dos personas con cáncer en el Hospital de Burgos. Se trata de una equivocación a la hora de preparar un tratamiento que también se administró a otros tres enfermos, de los que uno está hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos (UCI), según confirmó el gerente del centro, Carlos Cartón, este martes en rueda de prensa. "No se hizo como debería haberse hecho", lamentó el gerente. Tanto la conselleria de Sanidad de Castilla y León como el hospital asumen el error como propio y no han señalado a nadie de la plantilla como responsable.
Los hechos tuvieron lugar durante las fiestas de Navidad. En concreto, el error se produjo durante la preparación del tratamiento que se administró a estos pacientes, que recibieron una dosis seis veces superior a la necesaria. Cartón ha explicado que detectaron un error numérico en la ficha de elaboración del fármaco en el servicio de farmacia hospitalaria, con cinco pacientes afectados. Se trata de una guía que indica cómo preparar el medicamento y ya se ha corregido, por lo que aseguran que no hay riesgo de que se repita con otras personas que estén en tratamiento en este hospital.
Revisión de protocolos
De los cinco pacientes afectados, dos murieron, otro se encuentra en la UCI, un cuarto está en planta y el quinto ya fue dado de alta. Desde el Hospital de Burgos han indicado que en cuanto tuvieron conocimiento de la situación se abrió una investigación interna para esclarecer los hechos, y que se han revisado los protocolos de actuación para que no haya más riesgos y se minimicen las posibilidades de errores humanos. También se han revisado el resto de fichas de preparación de fármacos y no se ha detectado otro error.
Las dos personas fallecidas tenían más de 60 años, una murió pocas horas después de recibir la dosis incorrecta y, la otra, unos días después. Cuando se percató del error, el centro contactó con los otros tres pacientes afectados y les administró un tratamiento para minimizar el exceso de toxicidad que les habían administrado. Siguen en contacto con las familias y los pacientes y aseguran que han sido "transparentes con ellos a la hora de ofrecerles información y explicaciones oportunas", además de poner a su disposición los recursos del centro y sus servicios jurídicos.