Acusan falsamente a dos catalanes de asesinar a una anciana en Burgos: "Llegaremos hasta el final"
Los dos jóvenes lamentan que perfiles vinculados a la extrema derecha hayan usado sus caras con una clara voluntad racista
BarcelonaLa sospecha de Ahmed es que alguien buscó dos nombres árabes bastante comunes en las redes sociales y ellos, por mala suerte, fueron los elegidos. "Escribieron el nombre de una persona racializada y salí yo", narra. Y la sospecha de Youssef es que el día anterior colgó un vídeo en TikTok que se hizo bastante viral y cogieron su foto de allí. El resultado es una publicación con su imagen acompañada de dos nombres que no son los suyos para acusarlos de ser unos asesinos.
Ahmed estaba entrando al Hospital Vall d'Hebron de Barcelona para visitar a la madre de una amiga, que estaba ingresada, cuando un amigo le envió una fotografía con su cara en la que se decía que él y una persona que se llamaba Youssef –y a quien no conocía de nada– eran los dos menores de edad detenidos por el asesinato de una mujer de 83 años en Burgos. "Pensaba que mi amigo me estaba gastando una broma", recuerda Ahmed, que tiene veinte años y es de toda la vida de Nou Barris de Barcelona. "Pero no era una broma. Me empezaron a enviar enlaces y enlaces. Empecé a entrar en noticias, a ver comentarios racistas, a ver cómo me insultaban, cómo me amenazaban con violencia", describe.
Su foto salía en pseudomedios como El Imperial o Revuelta, múltiples cuentas de X, algunos de organizaciones fascistas como Núcleo Nacional –una de las primeras publicaciones que vio Ahmed– y en muchas entradas de foros como Forocoches. "Dos seres despreciables, pues ambos merecen un buen American History X en sus jodidas y podridas bocas"; "Soy el hijo de la señora y no descanso hasta dar con los dos putos moros y ajusticiarlos"; "Merecen ser apedreados en la plaza del pueblo". Todos estos comentarios todavía aparecen en Forocoches y muchas cuentas han borrado ahora estas imágenes. La realidad es que Ahmed y Youssef no tienen nada que ver con este crimen y han sido víctimas de una dura campaña por parte de grupos de la extrema derecha.
El primer momento
Youssef, de 19 años y taxista, estaba echándose la siesta porque por la mañana había empezado a trabajar temprano. Tenía el modo avión y nadie podía contactar con él, hasta el punto de que una vecina le llamó a la puerta para avisarle de todo lo que estaba pasando. Lo primero que pensó fue, también, que era una broma. Al ver que había cuentas, muchas de las cuales verificadas, que difundían la noticia, se empezó a estresar. "Solo pensaba que no había hecho nada y les caería el pelo a todos", recuerda este martes al mediodía, parado en la Vía Augusta de Barcelona con su taxi, mirando a ambos lados porque tiene la sensación de que le miran, que alguien cree que le reconoce. Explica que ha recibido el apoyo de su familia, sus amigos y su ciudad, Manresa, donde nació y ha crecido. Su madre también nació en Cataluña. De hecho, Youssef se pregunta qué pasaría si esto le hubiera pasado a una persona sin papeles, sin capacidad de defenderse, con miedo de poner una denuncia, o a una persona sin redes y sin entorno.
"No dejaremos que se salgan con la suya, llegaremos hasta el final", avisa Ahmed. Él ya ha presentado una denuncia ante los Mossos d'Esquadra, ha contactado con X para que eliminen estas publicaciones –la plataforma todavía no ha contestado– y ya avanza que presentarán en los juzgados una demanda conjunta con Youssef. "Denunciaremos cueste lo que cueste", concluye.
El día que asesinaron a la mujer en Burgos estaba tomando algo con sus amigos y ahora todavía admite que siente estrés y angustia, aunque ya han pasado unos días. Ha pasado días encerrado en casa: "Tenía miedo de salir a la calle, de que me pegaran", explica. Estudia integración social y trabaja en un comedor abierto, pero Ahmed es una persona que no ha recibido aquello que él intenta dar a la sociedad: ha recibido durante años comentarios racistas por parte de "fachas y nazis" cuando caminaba por la calle.
La reacción del Gobierno
Este martes es el primer día que Ahmed y Youssef se han conocido. Ambos están recopilando información para interponer una demanda. "Lo estoy preparando todo con mi hermana, que es abogada, y con asociaciones, para hacer la denuncia lo más fuerte posible", afirma. "Pone la piel de gallina", ha admitido el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, sobre este caso en declaraciones a Catalunya Ràdio. El jefe del ejecutivo ha lamentado que haya gente que quiera "criminalizar colectivos" y ha apostado por regular las redes sociales. En rueda de prensa, la portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque, ha dado su apoyo a los dos jóvenes y también ha apostado por regular las redes: "Es una situación muy grave. Esto no es libertad de expresión, es de una gravedad extrema", ha afirmado.
En este sentido, Karlos Castilla, investigador del Instituto de Derechos Humanos de Cataluña y profesor de la UPF, lamenta en declaraciones al ARA la facilidad de publicar contenidos abiertamente xenófobos sin ninguna responsabilidad, hecho que profundiza en unos "estereotipos y prejuicios" que cada vez tienen más presencia en la sociedad y que incluso, opina, a veces siguen la misma policía. Castilla apuesta por denunciar penalmente por un delito de calumnias, con el agravante de discriminación y odio, ya que el delito de odio por sí solo, admite, es difícil de aplicar. Cree que debe haber una condena ejemplar para desincentivar estas prácticas.