Cien clientes en tres días: así operaba una red de tráfico de mujeres en Barcelona y Girona
La policía detiene a 23 personas de dos grupos coordinados que captaban a víctimas vulnerables, les hacían endeudarse y las explotaban sexualmente
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BarcelonaLa policía realizó una vigilancia de 72 horas ante un piso donde sospechaban que había mujeres explotadas sexualmente. Durante esos tres días acudieron 100 clientes. Era un goteo incesante de hombres que entraban y salían del piso, a un ritmo frenético. A medida que avanzó la investigación, descubrieron el motivo: el grupo criminal que había detrás había implementado una tarifa low cost. Normalmente los servicios sexuales son de media hora o de una hora, pero en este piso había una tarifa de 20 euros por cada diez minutos. La policía descubrió que este método se repetía en varios pisos y que detrás había dos clanes que colaboraban entre ellos.
La investigación, de los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional, ha culminado con la detención de 23 personas en el desmantelamiento de dos grupos criminales, uno de brasileño y uno de español, especializados en el tráfico de seres humanos con finalidades de explotación sexual, y que actuaban de forma coordinada. Los arrestados son quince mujeres y ocho hombres. La operación ha permitido liberar a seis víctimas captadas en sus países de origen, principalmente latinoamericanos.
Según ha explicado el subinspector de los Mossos Lluís Moreno, jefe de los especialistas en tráfico de personas de la DIC, todo comenzó gracias a la "pericia" de una doctora de Sabadell, que detectó indicios de tráfico de personas en la atención de una chica en octubre de 2025. El caso llegó a los Mossos y la chica acabó denunciando los hechos. Explicó cómo la habían captado y trasladado hasta España, y cómo la habían escondido en una casa donde la explotaban sexualmente. Prácticamente no la dejaban salir.
Las indagaciones de los Mossos acabaron confluyendo en una investigación abierta por la Policía Nacional. Marcos Gómez, inspector de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales de la Policía Nacional, ha relatado que en junio de 2025 el cuerpo recibió dos testimonios de vecinos que alertaban de que podría haber un piso prostíbulo en Sabadell. Las dos investigaciones coincidieron y crearon un equipo conjunto.
El 'modus operandi'
La red brasileña se encargaba de captar a las chicas en sus países de origen. La gran mayoría son mujeres vulnerables, que recibían falsas ofertas de trabajo o propuestas para ir a España a ejercer la prostitución de forma libre. La realidad, sin embargo, era diferente: la red les financiaba el viaje hasta el Estado, y una vez aquí les cargaba con deudas desproporcionadas, que en algunos casos ascendían a los 10.000 euros. Las obligaban a ejercer la prostitución en pisos gestionados por la organización y a estar disponibles 24 horas al día, los 7 días de la semana.
"De lo que facturaban solo podían quedarse una pequeña parte, porque el resto se destinaba a pagar la deuda", ha apuntado el inspector de la Policía Nacional. Dentro de los prostíbulos había mujeres encargadas de controlarlas, conocidas como "mamis". Normalmente, según ha explicado el subinspector de los Mossos, "son exvíctimas que ahora han cogido el rol de explotadoras".
Por su parte, el grupo español se encargaba de alquilar los pisos, a nombre de testaferros, y de gestionarlos. De hecho, este grupo español ya había sido investigado por delitos similares, la última vez en 2023. Era un clan familiar con más de una década de experiencia en el mundo de la explotación sexual, que tenía en su poder una red de nueve prostíbulos en las provincias de Barcelona y Girona.
La red brasileña también tenía antecedentes policiales y la policía empezó a detectarla por algunos movimientos hace una década en la zona de Vic. Los años de actividad habían permitido a los dos clanes consolidar una cartera de clientes habituales. Además, hacían publicidad por diversos portales, algunos de los cuales no estaban dedicados a la prostitución.
El 17 de junio la policía hizo dieciséis entradas y registros, once en prostíbulos de las demarcaciones de Barcelona y Girona, y se intervinieron 200.000 euros, drogas y tres vehículos de alta gama. En total durante los registros identificaron a 53 mujeres en situación de explotación sexual.
Las seis víctimas liberadas pueden optar ahora por retornar a su país de origen o quedarse en España acogiéndose a los mecanismos de protección y regularización previstos para las víctimas de trata de seres humanos.