Uno de cada cuatro incendios forestales de los últimos 40 años han sido intencionados
Entre 1986 y 2026, solo el 15% de los fuegos registrados en Cataluña han sido por causas naturales
BarcelonaLa semana pasada fue crítica, de las más complicadas que han vivido los Bomberos de la Generalitat, y ha acabado de confirmar que será un verano complejo de incendios en Cataluña. Todos los fuegos comienzan por una chispa que se puede encender de muchas maneras. Por un rayo, un cableado, una máquina arando, una colilla o un pirómano que pone líquido inflamable en el bosque para que arda. La realidad es que Cataluña, como territorio mediterráneo con mucha vegetación, ha estado siempre abocada a tener incendios. Según los datos de los Agentes Rurales a los que ha tenido acceso el ARA, en los últimos cuarenta años se han declarado 14.410 incendios forestales —que no tienen en cuenta los fuegos agrícolas— hasta el 6 de julio del 2026. ¿Cuántos de estos han sido provocados por el paso del ser humano?
El 68% de todos los incendios desde el año 1986 han sido accidentes, negligencias o fuegos intencionados. Solo el 32% han sido por causas naturales —como podría ser un rayo—, por causas desconocidas o son fuegos que ya estaban ardiendo y han reavivado. Los datos de los Agentes Rurales que dividen los incendios por sus causas también demuestran que el 25% de los fuegos, uno de cada cuatro, han sido intencionados. Como lo fue el de Tiana, provocado por un pirómano que encendió cuatro puntos diferentes del bosque el pasado mes de junio.
El paso de los años no ha conseguido que bajen los fuegos intencionados. Si la década entre 1986 y 1995 representaron el 22% de todos los incendios, del 2016 al 2026 han supuesto el 24%. El récord lo encontramos entre 1996 y 2005, cuando llegaron a ser tres de cada diez incendios. De hecho, antes había bastantes más incendios que actualmente, ya que en la última década es cuando ha habido menos fuegos forestales de todas, con 2.727 incendios declarados. ¿La que más? De 1986 a 1995, con casi el doble de fuegos.
Los antecedentes
Xavier Úbeda, geógrafo de la Universitat de Barcelona (UB), afirma que actualmente los incendios son más potentes e intensos que los de antes. Y el motivo, precisamente, es causado por los fuegos que tuvimos en los años 80 y 90: describe que estos bosques que se quemaron hace años volvieron a crecer de forma caótica, sin gestión forestal, y este caos ahora es un terreno ideal para los fuegos. A este crecimiento descontrolado hay que añadirle el hecho de que muchos campesinos y ganaderos han abandonado el mundo rural, un hecho que Úbeda recuerda que no es nuevo, sino que en 1928 algunos escritores ya hablaban del conocido como éxodo rural.
Aquí, describe el experto, aún se ha de sumar el cambio climático y sus efectos, como una sequía, en muchos casos crónica, que ha estresado unos bosques que antes no acostumbraban a estar secos. Este es uno de los motivos que explican también por qué Catalunya vive episodios de incendios simultáneos: prácticamente todo el país se puede encender con una chispa.
"De chispas ha habido siempre"
Y esta, a juicio de Úbeda, es una de las claves: es importante analizar las causas, pero admite que "de chispas las habrá siempre" y es fundamental tener unos cortafuegos que eviten que el incendio avance. De hecho, la causa que más ha crecido, con diferencia, en los últimos cuarenta años es el accidente. Como un coche que se enciende o una industria que deja ir chispas. Si la primera década analizada (1986-1995) los accidentes representaban el 8,8% de los fuegos forestales, ahora son (del 2016 al 2026) el 18,7%. En cambio, han bajado nueve puntos porcentuales las negligencias, como los trabajos con una radial que estaban prohibidos, pero provocaron el fuego de las Gavarres o la pirotecnia —que no se puede usar cerca de la naturaleza— que fue el origen del incendio de Gavà. Ambos encendidos la semana pasada.
Según los datos de los Agentes Rurales a los que ha tenido acceso el ARA, en 2025 se declararon 344 incendios forestales en Cataluña. De estos, cuatro fueron reavivados, en 90 casos la causa fue una negligencia, en 87 hablamos de un accidente y en 49 de causas naturales. Los fuegos intencionados del año pasado fueron 54, aunque este dato podría subir, ya que en 60 incendios la causa todavía no está del todo clara. En 2026 —los datos son hasta el 6 de julio de este año— se han declarado 154 incendios forestales. De estos, hasta 25 han sido intencionados. Las negligencias, sin embargo, son todavía más, y han sido la causa de 45 incendios. Este año ha habido 36 fuegos accidentales, 10 de naturales, 37 en los cuales la causa todavía no está clara y solo uno que ha reavivado.
La figura del pirómano
Cuando se habla de incendios intencionados, a menudo se vinculan con la figura de un pirómano. Antonio Andrés Pueyo, catedrático de Psicología de la Universidad de Barcelona, explica que la piromanía es una patología en la que quien la sufre siente atracción, placer por el fuego. Ahora bien, avisa que es una patología muy poco frecuente y que pocas veces se detecta en los condenados por provocar incendios. Pueyo ve un fuego intencionado como una forma de violencia, como podría ser dar un puñetazo o una puñalada. Por eso, a menudo se pueden vincular a venganzas personales. En este sentido, en un estudio reciente concluye que la gran mayoría de las personas juzgadas por incendios tienen antecedentes por otros delitos, normalmente vinculados al patrimonio. "No hay un patrón claro", resume.