Policía y judicatura reclaman en Barcelona un frente común internacional contra las mafias
La Guardia Civil y la Policía Nacional apuestan por la persecución del blanqueo de capitales para debilitar a las organizaciones criminales
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BarcelonaPuede parecer un tópico, pero la frase "no se le pueden poner puertas al campo" resume en buena parte cómo es la lucha policial y judicial contra las grandes organizaciones criminales internacionales. Esta frase, pronunciada por el general Pedro Antonio Pizarro, jefe de la Guardia Civil en Cataluña, ha resonado en el Colegio de Notarios de Cataluña, donde miembros de los cuerpos policiales, de la judicatura y del notariado se han conjurado para hacer frente a uno de los principales retos no solo de Cataluña, del Estado o de Europa, sino también del mundo: desarticular la estructura económica de las mafias.
Porque esta es una de las principales conclusiones que han compartido: en el 90% de las investigaciones policiales hay proyección internacional; los cárteles latinoamericanos, los clanes españoles y las mafias italianas están más interconectados que nunca; negocian, trafican con una droga que está en el foco de todas las miradas, pero, en el fondo, lo que quieren es enriquecerse.
Desde la Guardia Civil, en boca del comandante Patrick Montes, admiten que se han "equivocado" durante muchos años, ya que han puesto el foco en el número de detenidos o cuánta droga intervenían. Ahora, afirman, la clave es el blanqueo de capitales. "A menudo hay una compleja estructura societaria para dificultar la persecución", ha avisado Vicente Magro Servet, magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo.
Así lo han asegurado durante una sesión de la Academia Notarial Europea, de la cual Barcelona es la sede semipermanente, y que se ha basado en la lucha contra la delincuencia internacional, con presencia de notarios de todo el mundo. De hecho, han puesto de ejemplo el Órgano Central de Prevención (OCP) en el ámbito de los notarios, que desde 2005 analiza las comunicaciones enviadas por todos los notarios del Estado y las cruza a través de un único índice informatizado. Esto, han explicado los cuerpos policiales y judiciales, facilita mucho la lucha a contrarreloj contra unas estructuras criminales cada vez más organizadas.
El ejemplo del CITCO
Pizarro también ha puesto como ejemplo el CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado), donde están integrados los principales cuerpos policiales del Estado. Esta coordinación funciona hasta el punto de que, si en los años 80 hubiera existido, el grupo terrorista ETA no habría durado más de dos años, ha dicho Pizarro. Para la Guardia Civil, se debería crear un CITCO europeo e incluso internacional para poder luchar contra estas mafias cada vez más transnacionales.
En esta línea, también reclaman la creación de un marco jurídico internacional común y de un registro único europeo o mundial que permita armonizar la persecución de la criminalidad financiera y el blanqueo de capitales. "Una de las principales herramientas para luchar contra la criminalidad organizada es la cooperación y la colaboración internacional", ha dicho, en la misma línea, el inspector jefe de la Policía Nacional Juan de Dios García.
De hecho, el blanqueo de capitales ya es el principal motivo por el que la policía investiga a grupos criminales: el 35% de las investigaciones están relacionadas con este delito, frente al 30% por tráfico de cocaína y el 13% por tráfico de marihuana. En este ámbito, la mafia china tiene un rol predominante. La policía cree que atacando el dinero, evitando que los clanes se enriquezcan, es la principal medida para poder luchar contra ellos. Las investigaciones contra estas mafias comienzan en España, pero pasan por diversos paraísos fiscales que dificultan seguir, como se dice a menudo en la jerga policial, el hilo del dinero.