Tres crímenes de la guerra de narcos dominicanos en Barcelona llegan a juicio

La Fiscalía pide la prisión permanente revisable para los cuatro acusados

BarcelonaCacon y Mayol eran los apodos que usaban los dos hermanos que lideraban una banda de narcotraficantes dominicanos que operaba en el área metropolitana de Barcelona. La policía nunca ha encontrado a Mayol pero localizó y detuvo a Cacon, que las próximas tres semanas se sentará en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Barcelona junto a tres hombres más: dos miembros de su grupo, Nono y Argenis, y uno de la banda rival, Andrés. Según la Fiscalía, la organización de los hermanos ideó un plan para “reafirmar y proteger” su poder y ejecutar una venganza contra el grupo contrario. Esta guerra metropolitana de narcos dominicanos dejó seis asesinatos entre el 2016 y el 2017. Ahora se juzgan la mitad.

Los tres crímenes que tendrá que valorar el jurado –cinco mujeres y cuatro hombres escogidos este miércoles– tuvieron lugar en 2017: el primer asesinato fue a finales de marzo en un descampado de Sant Joan Despí y los otros dos a finales de abril en un piso del Prat de Llobregat. La Fiscalía pide la prisión permanente revisable para los cuatro acusados y quiere que esta condena sea triple para Cacon y doble para Andrés. Los acusados, sin embargo, serán los últimos en intervenir en el juicio que empieza esta mañana con los primeros peritos, a los que seguirán a lo largo de las jornadas los testigos –algunos policiales y otros protegidos–, los expertos en balística y los forenses.

Cargando
No hay anuncios

El plan de la banda de los hermanos dominicanos consistía en matar a personas de la organización rival con armas de fuego. Querían responder así a un asalto violento que recibieron el 25 de marzo del 2017 de madrugada en su centro operativo, en el Paral·lel de Barcelona, también domicilio de los dos líderes. Ese día Cacon, Mayol, Nono y Argenis supieron que uno de los miembros del grupo los había traicionado porque había dado información para el asalto y la llave del domicilio. Sin que él fuera consciente de que lo habían descubierto, lo citaron cerca del Paral·lel y lo llevaron a una zona aislada de naves industriales de Sant Joan Despí. Según la Fiscalía, los acusados le dispararon en la cabeza. La víctima tenía las manos atadas a la espalda y la cabeza cubierta con un saco. El 28 de marzo encontraron el cadáver.

Otro cambio a traición

La Fiscalía asegura que Cacon siguió con la venganza para matar a las otras personas que habían participado en el asalto. Por eso contactó con Andrés, el cuarto acusado, que traicionó a la banda rival y pasó a ser un colaborador para que Cacon llevara a cabo el plan. Sin abandonar la organización de la que venía, Andrés facilitó fotografías de los miembros que podían ser objetivos e información de lo que tramaban. Así supieron que el líder del grupo contrario, consciente de que corría peligro, se había trasladado a un piso que consideraba seguro en el Prat de Llobregat con algunos de sus aliados. La noche del 27 de abril fueron al domicilio del barrio de Sant Cosme del Prat con armas de fuego y dispararon siete disparos: contra la persona que abrió la puerta y en la sala donde estaban el resto.

Cargando
No hay anuncios

El tiroteo dejó dos hombres muertos. Uno recibió un disparo en la cabeza y el otro en la espalda y en la cabeza. Una tercera persona quedó herida por un disparo en el cuello. Según la Fiscalía, las víctimas del Prat, como la de Sant Joan Despí, no se pudieron defender. Por eso lo califica de tres asesinatos con alevosía y un intento de asesinato por la persona herida. Añade los delitos de tenencia ilícita de armas y de pertenencia a una organización criminal. Para Cacon pide la triple prisión permanente revisable por los tres muertos y 20 años más de prisión por el intento de asesinato, para Nono y Argenis una única condena de prisión permanente revisable por el crimen de Sant Joan Despí y para Andrés una doble condena de prisión permanente revisable y 20 años más de prisión por los dos muertos del Prat y el intento de asesinato.