Contaminación

El apagón eléctrico del 2025 empeoró de forma puntual las emisiones de la industria de Tarragona

Pese al incidente eléctrico, la media anual no sobrepasó lo que fija la normativa internacional

La instalación petroquímica de Repsol en Tarragona.
25/03/2026
2 min

TarragonaLos datos de la contaminación industrial en el Camp de Tarragona mejoran cada año, aunque durante el 2025, debido a el apagón general de abril, crecieron de forma puntual las emisiones de uno de los componentes tóxicos que se controlan. El apagón eléctrico que dejó a oscuras a Catalunya, España y Portugal alteró el normal funcionamiento de los polígonos químicos de Tarragona y disparó las emisiones de 1,3-butadieno, uno de los compuestos volátiles que genera el proceso industrial. En Cataluña las emisiones de este elemento no están reguladas por ninguna normativa, pero se utiliza como referencia el criterio de Ontario (Canadá), que fija que la media anual de estas emisiones no deberían superar los 2 µg/m³. Durante el incidente del apagón general del año pasado, los valores de este compuesto llegaron de forma puntual hasta los 150 µg/m³, según las mediciones de los sensores de la propia industria petroquímica en El Morell. A pesar de este incidente, las emisiones medias durante todo el año pasado en todo el Camp de Tarragona no superaron los 2 µg/m³.

Todos estos datos los ha presentado este martes el Observatorio de la Calidad del Aire del Camp de Tarragona, un organismo impulsado por el mismo sector petroquímico que cuenta con la coordinación del Instituto Cerdà y de la Universidad Rovira i Virgili, que es quien se encarga del estudio. El director del área de Territorio del Institut Cerdà, Lluís Inglada, recordó que no hay ninguna normativa que fije cuál es el límite de emisiones puntuales a las que puede llegar este compuesto, y valoró que pese a este incidente, "año tras año los valores de 1,3-butadieno han ido bajando". Inglada también ha explicado que el sensor que detectó ese valor tan elevado de forma puntual "está a sólo 500 metros de la valla de la petroquímica", pero que en el mismo municipio del Morell hay otro sensor donde el valor de emisión ya era la mitad. A modo de conclusión, Inglada ha asegurado que "los datos indican que no hay una problemática en el Camp de Tarragona".

A escala global, desde el año 2018, que es cuando se empezaron a realizar estas mediciones, todos los datos indican una reducción de las emisiones, especialmente en los últimos años. En la misma línea, el responsable del estudio, el profesor Francesc Borrull, catedrático de química analítica de la Universidad Rovira i Virgili, ha celebrado que "el histórico demuestra cómo desde 2022 se están rebajando las emisiones que sobrepasan [los límites de referencia]".

Gracias al Observatorio se analizan 75 compuestos volátiles con la intención de proporcionar datos científicos –y evitar las percepciones que pueden generar preocupación0 y también con el objetivo de ayudar al sector químico a reducir estas emisiones, según ha destacado Inglada.

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