Contraste
Atípicamente normal
El fotoperiodista Carles Esporrín nos propone imágenes que llevan a reflexiones sobre la actualidad
18/02/2026
Las lluvias y ventoleras de las últimas semanas en el Camp de Tarragona han dejado la sensación de que la excepcionalidad empieza a convertirse en cotidianidad. El pantano de Riudecanyes es la mejor prueba de ello: en sólo un año ha pasado de estar prácticamente vacío (1,6 % a finales de octubre de 2024) a rozar el 100 % de capacidad, lo que ha obligado incluso a desembolsar. El Camp gana reservas, pero crece la incertidumbre frente a un clima cada vez más imprevisible. Un escenario aparentemente atípico que apunta a una nueva normalidad marcada por los extremos.