Barça

El jardín de Alejandro Echevarría en el Barça de Joan Laporta

El excuñado del expresidente azulgrana es la persona más importante del vestuario

Bojan Krkić, Anderson Luís de Souza (Deco) y Alejandro Echevarría en medio, con las copas del doblete de la temporada 2025/26.
4 min

NewcastleEntre los expedicionarios del Barça en Newcastle, donde el primer equipo juega este martes (21 horas, Movistar) la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, se encuentra Alejandro Echevarría. La presencia del excuñado de Joan Laporta en los viajes oficiales del club ha dejado de ser noticia. Pese a no tener cargo directivo ni ejecutivo, sube a los aviones y duerme en los mismos hoteles que Hansi Flick y sus jugadores. Pero más allá de eso, es en el día a día en el que se nota su mayúscula influencia en la toma de decisiones. Tiene acceso ilimitado a todos los espacios frecuentados por futbolistas. Y en el caso de quienes son socios, haciendo valer su condición de conseguidor, les invitó a firmar boletos de apoyo a la precandidatura de Laporta a la reelección.

"Es el puto dueño, no tiene más", resume al ARA una persona que comparte horas bajo su alargada sombra en la Ciudad Deportiva. "Es imprescindible para el funcionamiento del Barça", reconoció a este diario la exvicepresidenta azulgrana Maria Elena Fort. "Es una persona de la máxima confianza en cuestiones de la Liga y la Federación. Tiene muy buena sintonía con Deco, esta armonía funciona en el vestuario y tiene una gran capacidad para resolver problemas", remachó el propio Laporta en sus apariciones en campaña. "Alejandro nos ayuda siempre que necesitamos algo", opina Flick.

Si bien Echevarría ha vivido apartado de los focos durante gran parte del mandato (se ha esforzado por quedar en segundo plano), su influencia creciente ha acabado haciéndole aparecer en las fotos. Pero ha sido una extensa entrevista de Xavi Hernández en La Vanguardia que ha puesto en el primer nivel informativo el enorme peso de quien tuvo que dimitir como directivo del Barça en el 2005 cuando se descubrió que era patrón de la Fundación Francisco Franco. El egarense, que llegó al banquillo azulgrana en el 2021 gracias a la mano del excuñado de Laporta, asegura que fue la misma persona quien le hizo la cama para propiciar un cambio de entrenador en la primavera del 2024: "Se dedicó a explicar a Raphinha, Pedri, Sergi Roberto o Arau."

Pero la parte menos mediática de la historia, que probablemente también es la más hiriente porque todavía hoy late en Sant Joan Despí, fue el choque de trenes por la preparación física de los jugadores culés. Xavi dice que aceptó reforzar su staff con el preparador físico Julio Tous y el fisioterapeuta Raúl Martínez, pero que Echevarría no le bastó: "Empezó a gritar ya decir que la preparación física era un desastre". En su llegada a Barcelona, ​​Flick se encontró un equipo prácticamente hecho con dos miembros destacados, Tous y Martínez, protegidos por Echevarría. A diferencia de la mayoría de los miembros delstaff, cobran sus honorarios a través de sus empresas. No tienen presencia en todos los entrenamientos, pero su voz es la más escuchada por el excuñado de Laporta e, indirectamente, también por el expresidente.

Alejandro Echevarria de fondo con el presidente del FC Barcelona, ​​Joan Laporta, en la palco antes del partido de Liga contra el Valencia en el Estadi Olímpic Lluís Companys.

El binomio Tous-Martínez funcionó muy bien sobre todo en los dos primeros tercios de la pasada temporada. Sin embargo, en este curso, el bajón físico, que se hizo evidente en la fatídica eliminatoria contra el Inter de Milán, se ha traducido en varios conflictos relacionados con la recuperación de los futbolistas. Antes del paro navideño se vivieron dos episodios tensos. El primero, la lesión de Gavi en la rodilla derecha, que lamentablemente se agravó en parte fruto de la insistencia de Martínez en un tratamiento conservador. Y el segundo, las recaídas constantes de Raphinha, que motivaron que el brasileño y otros jugadores exigieran que los médicos volvieran a coordinar las readaptaciones, una competencia que Tous había cogido después del verano con el beneplácito de Echevarría.

Según constatan a este diario desde la Ciudad Deportiva, la preparación física sigue dando dolores de cabeza. De hecho, Flick no ha escondido su preocupación a raíz de las recientes lesiones de Kounde y Balde en un momento crucial, aunque no ha señalado a nadie. Con todo, hace unas semanas, después de que Pedri se rompiera en un partido de Champions en Praga y Raphinha se perdiera no pocos minutos a causa de unos problemas musculares, el alemán vio cómo varios portavoces del equipo le transmitían su disconformidad con la labor de Tous y le instaron a tomar medidas.

Un seudónimo para tener la fiesta en paz

En esta reunión los futbolistas le explicaron que echan de menos más trabajos de fuerza y ​​que, en consecuencia, deben buscarse la vida por su cuenta para complementar su preparación. Flick todavía confía en resolver el problema interno con diálogo y empatía. Mientras, Echevarría mantiene una confianza férrea en su apuesta hasta el punto de que ha regañado a algún miembro delstaff cuando algún jugador se le ha quejado de Tous.

Para protegerse de esta actitud desafiante, futbolistas, técnicos, fisios y preparadores han empezado a hablar en clave del excuñado de Laporta. En las conversaciones en los espacios comunes, utilizan un seudónimo en vez de su nombre (Alejandro) para evitar que le lleguen los mensajes a través de los jugadores con los que tiene una relación más estrecha y de los profesionales a los que ha promocionado personalmente a la dirección deportiva, así como a los departamentos de comunicación, de seguridad, de atención al jugador y de material.

A base de proteger el día a día de la plantilla y de controlar cada movimiento, Echevarría ha hecho del vestuario del Barça el jardín de su casa. Todo ello en connivencia con Laporta, que le agradece el trabajo sucio (también para recuperar relaciones antes de las elecciones con los grupos de animación) porque sabe que poca gente hablará mientras el balón siga haciendo feliz al barcelonismo.

stats