Begoña Gómez, o cuando el PSOE entiende el ‘lawfare’
Sería entendible si no fuera patético oír ayer a un ministro de Sánchez reconociendo que al principio del Procés, él no entendía lo que pasaba
Para sorpresa de nadie, Begoña Gómez, la esposa del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha sido enviada a juicio por malversación y tráfico de influencias.Es la noticia del día y, a la vez, ya se daba por descontada. ¿Saben aquello que pasa cuando ya se acaban los capítulos de una serie, que los guionistas ahogan a los protagonistas con una acumulación de problemas? Pues estamos aquí: a la legislatura española le quedan meses, y la consigna de “El que pueda hacer, que haga” de Aznar trabaja a destajo. Noten que el juez que envía a juicio a la mujer de Sánchez, el juez Juan Carlos Peinado, se jubila la semana que viene. Se va por la puerta grande, con una pieza de caza mayor. Porque una cosa es que Begoña Gómez tenga que responder ante la ley como todo el mundo, pero no todo el mundo está respondiendo ante la ley de la misma manera. Carlos Mazón, con cientos de muertos en la conciencia, sigue cobrando un sueldo de diputado. Sería enternecedor si no fuera patético oír ayer en TVE a un ministro de Sánchez, Óscar López, reconociendo que al principio del Procés, él no entendía lo que pasaba, y que ahora lo entiende todo.
Óscar López: “Cuando fue el Procés, una persona, no diré quién, me dijo un día... «No te preocupes, que acabaremos con esto». Yo no entendía a qué se refería con «acabaremos con esto», pero al día siguiente un medio de comunicación publicaba una portada en la que decía que el señor Trias tiene una cuenta en Suiza. Y era falso. Después escuchamos los audios del caso Kitchen y oímos que decía: «No te preocupes, que esto te lo ajusta el fiscal...» «Te lo afina», concretamente. Te lo afina la Fiscalía. Eso lo hemos oído. Eso ha pasado en este país. Escuche, es así, ya lo lamento. Escuche, yo soy un demócrata”.
Los ejemplos son inacabables. Hoy que el TC empieza las deliberaciones por los recursos de los presos políticos es un buen día para recordar que el Supremo se ha negado a aplicar la ley de amnistía. El resultado de estas deliberaciones no se convertirá en sentencia hasta dentro de quince días. Buenos días.