Nos podremos comprar un piso a medias con la Generalitat

Todo son ayudas públicas, y uno piensa que mejor ayudas sociales que gasto en armamento. Pero una medida como esta es una nueva evidencia de que el sistema económico no funciona.

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Miniatura columnita
30/09/2026 - 11:16 h

Esta mañana, Junts per Catalunya ha decidido lanzar un cohete al cielo, un cohete que se vea de lejos e indique a todo el mundo, para cuando venga otro ciclo electoral, que es Junts y no Aliança la única alternativa al bloque de investidura y de presupuestos PSC-Esquerra-Comuns. Y por eso la presidenta del grupo de Junts, Mònica Sales, ha anunciado una acción que no se había visto nunca: quiere que el Parlament vote la reprobación del presidente Salvador Illa: “Usted, presidente, es el peor presidente que ha tenido la Cataluña moderna (...) Por eso le anuncio que hoy el grupo parlamentario de Junts presentaremos una moción para reprobarle como presidente de la Generalitat”

Sales no se ha ahorrado nada, sobre todo cuando ha terminado su intervención diciendo a Illa que mañana hará nueve años del 1 de Octubre y que aquel día Illa estuvo al lado de las porras y no de las urnas.

A ver, Junts ya sabe que perderá la votación de la reprobación, porque PSC, ERC y Comuns votarán en contra, pero para los juntaires se trata primero de mostrar alguna iniciativa y responder a aquellos que dicen que Illa gobierna sin oposición. Y, segundo, de hacer que Esquerra y Comuns tengan que retratarse. Pero a estas alturas todo el mundo sabe que los tres grupos van a la vez, en Cataluña y en España, con diferencias y tensiones, pero fundamentalmente a la vez.

El presidente Illa ha encajado el golpe con su estilo, contestando sin inmutarse mucho: “Cuando usted forma parte de un grupo que pidió una cuestión de confianza al presidente del Gobierno del cual usted formaba parte, qué quiere que le diga, una reprobación no sé cómo tomármela”

Este es el minuto de juego y resultado parlamentario de hoy. El debate que plantea Junts es de fondo, es sobre la ambición nacional del PSC, sobre todo cuando la gestión no se acerca a lo que parecía que sería el punto fuerte de los socialistas. Y eso se lo ha echado en cara el presidente del grupo de Esquerra, Josep Maria Jové, quien ha repasado todas las chapuzas del gobierno de Illa, que le ha pedido que no diga más que los años del independentismo fueron la década perdida y que ha concluido que Illa no tiene liderazgo. Esquerra ha hecho un discurso para poner la máxima distancia con Illa y el PSC, pero los hechos son que el Gobierno no caerá porque Esquerra lo sostendrá.

Mientras esto sucedía en el Parlamento, el BOE ha publicado los dos decretos de vivienda aprobados ayer por el consejo de ministros español. Dos decretos que pasado mañana mismo, viernes, irán a votación al Congreso, y tal como están las cosas, con gente acampada en Madrid y Barcelona, se perfila como la madre de todas las votaciones. Las cosas están como estaban: todo el mundo pendiente de lo que votará Junts, que no ha dicho qué votará a la espera de saber qué dicen los decretos.

La coincidencia del caso de la Maricarmen, los decretos y las acampadas con el debate de política general en el Parlamento llevó ayer a Salvador Illa a anunciar que el Gobierno ofrecerá la opción a catalanes de “cuarenta años con ingresos estables” –pero que tienen “dificultades para acceder a una hipoteca”– de compartir propiedad con la Generalitat: el 50% de la vivienda se lo quedaría la Generalitat, que cedería la propiedad durante cuarenta o cincuenta años. Durante este tiempo la vivienda se podría vender o alquilar e incluso heredar, pero una vez transcurrido el

tiempo la persona tendría que decidir si paga la otra mitad a la Generalitat o si pierde el piso, que iría destinado al parque de vivienda social. Esta medida contará con una financiación de 100 millones de euros.

Nos podremos comprar un piso a medias con la Generalitat. Mientras tanto, ¿qué se sabe de las 214.000 viviendas que prometió el presidente Illa hace ahora un año? ¿Y de las 50.000 de hace dos años?

Todo son ayudas públicas, para bebés, para jóvenes, para gente de 40 años, para gente mayor… y uno piensa que mejor ayudas sociales que gasto en armamento. Pero una ayuda como esta es una nueva evidencia de que el sistema económico no funciona. Tenemos gente acampada en las playas de Ceuta que ha venido llena de sueños sin saber que aquí la gente también acampa en las plazas por miedo a que la echen de casa.

Buenos días.

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