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Imágenes de esta mañana, cuando el Govern se ha reunido en consejo ejecutivo extraordinario para aprobar los presupuestos y los ha ido a llevar al Parlament para que se aprueben en las próximas semanas. Son los primeros presupuestos que aprueba el president Illa y muy probablemente serán los últimos de esta legislatura, porque el año que viene en estas fechas tendremos elecciones municipales y en algún momento del año debería haber elecciones españolas, y como ya hemos aceptado con una mezcla de resignación e indiferencia que los años que hay elecciones los partidos no pactan sino que necesitan demostrar a sus votantes que son muy diferentes del resto de oferta electoral, tardaremos en ver unas cuentas nuevas. Por eso, y por la dificultad de hacer mayorías, aprobar unos presupuestos se ha convertido en una especie de heroicidad, cuando debería ser casi obligatorio, porque se trata de nuestros dinero, no del suyo.
Estos presupuestos dan a Illa dos años de margen. Unos presupuestos aprobados en junio serán también para el 2027 y, puestos a hacer, prorrogarlos hasta el 2028 no será ningún problema. Y quien también gana tiempo aquí es Oriol Junqueras, que es el menos interesado en un adelanto electoral en Catalunya mientras él continúe inhabilitado porque no se le aplica la amnistía y mientras no se pueda presentar a unas elecciones. Esto es lo que le reprochan los críticos, que creen que el pacto de Esquerra con Illa ha sido de rebajas.
Mientras tanto, continúa la huelga de docentes, tal como explicamos. Los sindicatos de maestros no aflojan. La negociación entre el Govern y los representantes sindicales continuará hoy: continúan encallados en la mejora de los sueldos y, a pesar del desgaste que significa mantener los paros, los sindicatos se muestran determinados a continuar.
Y después tenemos Zapatero, una cuestión que no nos dejará en los próximos meses, y con toda seguridad en los próximos 10 días, porque tendrá que ir a declarar el 2 de junio. Ya hemos explicado que el gobierno de Sánchez está doblemente afectado por el caso. Primero, porque el rescate de la compañía aérea a favor del cual habría trabajado Zapatero lo aprobó el gobierno de Sánchez, y después por la ascendencia ideológica de Zapatero sobre Sánchez. Ayer la agencia Europa Press distribuyó esta fotografía, de un acto en Madrid con Zapatero y la ministra Aagesen, casi como si la una estuviera consolando al otro, que tiene un aire derrotado. Y la segunda afectación es ideológica. A Zapatero la derecha no lo puede ni ver, y parte del PSOE, tampoco.
Buenos días.