El Gobierno aprueba los primeros presupuestos de la legislatura con los apoyos ligados de ERC y Comuns
Las cuentas llegarán casi a los 50.000 millones de euros, un 22% más que las del 2023
BarcelonaDespués de tragarse el sapo de retirar los primeros presupuestos que presentaba como presidente de la Generalitat, Salvador Illa comienza, ahora sí, el camino para que el Parlament dé luz verde a las primeras cuentas de la legislatura. Con los apoyos de ERC y Comuns atados, Illa se asegura uno de sus principales objetivos de la legislatura. Las cuentas de este 2026 serán las primeras del Govern y, quizás, las únicas, porque el 2027 es año electoral, con las municipales y generales a la vista, y el 2028 ya es su último de legislatura, dos escenarios poco propicios para negociar unas cuentas. Por lo tanto, habiendo conseguido estos presupuestos, Illa se asegura, por ahora, la continuad de la legislatura.
Este viernes se ha repetido el ritual de febrero: el consejo ejecutivo ha aprobado el proyecto de ley a primera hora de la mañana y, posteriormente, la consejera de Economía, Alícia Romero, ha entregado el documento a la cámara catalana para que comience a tramitarlo. Llegan casi a los 50.000 millones de euros, en concreto 49.162 millones, y esto supone un incremento del 22,8% respecto al presupuesto del 2023 —unos 9.126 millones de euros—. Respecto al gasto de la Generalitat del año pasado, en prórroga presupuestaria, el incremento es de un 10,3%.
Son las mismas cifras que el Gobierno aprobó en febrero. Ahora bien, el ejecutivo ha reservado 4.693 millones de euros para cumplir con los compromisos firmados con los dos socios de investidura entre 2026 y 2030. De este dinero, 893 millones se gastarán este año. ¿De dónde salen? El Gobierno había reservado en febrero una bolsa de 360 millones para los posibles acuerdos a los que pudiera llegar con ERC, un dinero que ya estaba contabilizado dentro de los 49.162 millones. El resto saldría de los 500 millones que el Gobierno prevé conseguir este año gracias a la mejora de las previsiones de ingresos.
No hay, en cambio, ninguna partida reservada para un eventual acuerdo con los docentes, que mantienen las huelgas en paralelo a la negociación con la consejería de Educación. Si finalmente se llega a un pacto, el ejecutivo prevé hacer cambios entre las partidas actuales del presupuesto para incorporar las demandas que se acepten de los docentes. "El presupuesto está vivo, tiene márgenes. Podemos modificar partidas presupuestarias por contingencias que vengan [...]. Si llega este acuerdo, buscaremos los recursos con las modificaciones que sean necesarias", ha afirmado Romero.
El presupuesto mantiene las mismas partidas presupuestadas —prevén 4.146 millones en inversiones—, para cada ámbito y departamento. Así, se mantienen los 1.900 millones previstos para vivienda que el Gobierno acordó con los Comuns en febrero. Para este 2026, el Gobierno ha previsto 200 millones para empezar a ejecutar los compromisos pactados con ERC y los Comuns en el ámbito territorial y de vivienda, pero no ha concretado qué parte de estos 200 millones van para vivienda. El partido de Jéssica Albiach ha acordado que la Generalitat llegue hasta los 1.500 —en febrero eran 1.250— en recursos propios y hasta los 1.000 millones los que financiará el Institut Català de Finances (ICF). ERC también ha pactado un plan de rehabilitación de viviendas dotado con 160 millones de euros anuales.
Aprobación final, el 2 de julio
"El país necesita presupuestos, y gracias a los grupos socialista, de Esquerra y de los Comunes, hoy podemos presentar un proyecto de ley que tiene los apoyos imprescindibles para que podamos aprobarlos", ha defendido Romero. A partir de este viernes, comienza la tramitación parlamentaria. La mesa admitirá a trámite el proyecto de ley en una reunión este mediodía y el debate a la totalidad de las cuentas está previsto para el 4 de junio, según ha explicado el presidente del Parlament, Josep Rull.
han pactado alcanzar los 2.500 millones de eurosLa negociación con ERC
El ejecutivo socialista quiso dejar pasar las elecciones andaluzas para poner en marcha toda la maquinaria para aprobar los presupuestos antes de que acabe el mes de julio, tal como pactó con ERC. Las negociaciones entre socialistas y republicanos descarrilaron en el mes de marzo, cuando la línea roja que había puesto ERC para empezar a negociar las cuentas, el traspaso de la recaudación del IRPF, topó con la negativa del Estado a abrir esta carpeta que, por otra parte, había avalado para la investidura de Salvador Illa. El Govern acabó retirando las cuentas –las presentó sin tener el apoyo de ERC atado– y el partido de Oriol Junqueras dejó de fijar el IRPF como condición sine qua non para negociar.
Las dos partes hicieron un reset y abrieron dos meses de negociaciones que han culminado con la presentación de un acuerdo esta semana. La línea orbital ferroviaria ha acabado siendo el desbloqueador de las cuentas, una petición que puso Esquerra sobre la mesa, junto a la sociedad mercantil de inversiones, que ha de fiscalizar el dinero que destina el Estado a Catalunya, y también que Catalunya pase a tener la mayoría en la gobernanza del Consorci de la Zona Franca.
En febrero el Govern ya había cerrado un acuerdo con los comunes, pero el partido de Jéssica Albiach ha querido actualizar su pacto. Esta última semana ha estado negociando con el ejecutivo, entre otras medidas, incrementar el dinero destinado a vivienda y, finalmente, han pactado llegar a los 2.500 millones de euros. Los de Jéssica Albiach también acordaron con el Govern estudiar cambios en la R-Aeroport y que pase a ser una línea de Cercanías.
Críticas de la oposición
El acuerdo para los presupuestos no lo comparten los grupos de la oposición. Junts ha criticado que el Gobierno haya perdido "tres meses preciosos" para presentar unos presupuestos que son "exactamente los mismos". Una tesis que le ha rebatido el portavoz adjunto de ERC, Jordi Albert, que reivindicó que las cuentas incorporan “acuerdos de futuro”. Pese a las críticas, Vergés no ha querido aclarar si presentarán enmienda a la totalidad o llevarán los presupuestos al Consejo de Garantías Estatutarias. La CUP lo decidirá la semana que viene, pero la diputada Laure Vega ha lamentado que las cuentas son una "oportunidad perdida", porque considera que no son suficientemente ambiciosos en cuestiones como la vivienda y tampoco en términos nacionales.
Quien sí ha anunciado que la presentará son el PP y Vox. "El Gobierno presenta como acuerdo presupuestario lo que en realidad es una auténtica estafa política", ha afirmado el portavoz popular, Juan Fernández. El portavoz de Vox, Joan Garriga, ve en los presupuestos "delirios ideológicos".