Viticultura

Conflicto entre generaciones: así lo han resuelto las grandes familias del vino

Los caminos heterogéneos que garantizan la continuidad de las bodegas protagonizan la Barcelona Wine Week

El vino apasiona tanto que estimula el relevo generacional, pero hacerlo efectivo no es siempre un camino de rosas. La Barcelona Wine Week (BWW), la feria profesional sobre el vino español que esta semana ha celebrado su sexta edición, ha abordado en profundidad cómo se hacen bodegas y viticultores para perseverar a lo largo de las décadas. Quien más quien menos quiere que sus vinos tengan carácter propio, algo que quizá no sea tan fácil cuando se trata de una bodega de herencia familiar. Por eso hay quien tiene proyectos al margen de la familia para hacer vino con mayor libertad.

Según el enólogo xeresano Willy Pérez (Bodegas Luis Pérez y De La Riva), los jerezas de hace décadas evolucionan hasta tal punto que "ya no eres capaz de ver al ser humano", o sea, el carácter que le impregnó el elaborador, pero si el vino existe, sigue siendo gracias a la mano humana ya las supervivientes. Pese a haber estudiado filosofía, Daniel Gómez Jiménez-Landi, conocido como Daniel Landi, cofundó Comando G. Es una bodega que ha reivindicado la garnacha de la cordillera de Gredos de entre Madrid, Ávila y Toledo. Una tierra de donde Landi se siente "hijo de la vergüenza" de cuando esta uva era menospreciada y muchos viticultores tuvieron que abandonar porque se pagaba a escasos 20 céntimos el kilo. Ahora, a dos euros.

Cargando
No hay anuncios

Pese a que de pequeño los septiembres faltaba en la escuela para hacer la vendimia en viñedos esparcidos por la montaña, reconoce que al principio, cuando quiso dedicarse al vino, le costó saber qué hacer con ella, hasta que descubrió que es una manera de expresarse uno mismo. Dice que debe hacerse partiendo de quién se es, del lugar y de la pasión que se pone, sin tener miedo a romper con los cánones de elaboración que se transmiten a la universidad. Haciendo un símil con la escritura, sostiene que "no se trata de escribir lo que quieren leer, sino de lo que tú quieres escribir", y considera que, "cuantas más horas pasas en la universidad, menos vino con alma haces".

Cargando
No hay anuncios

Sin herencia familiar posiblemente se puede elaborar con mayor amplitud de miras, pero tener tampoco tiene por qué ser un freno, si bien puede ser necesario picar mucha piedra. Mireia Torres, de la quinta generación de la bodega Familia Torres, dice que "es como todo en la vida; a veces las cosas son más fáciles y, a veces, menos". El hecho es que es necesario un diálogo con la generación anterior, que aporta la experiencia y la tradición, mientras que la nueva, ideas de cambio que dan lugar a oportunidades. "Al final todos estamos buscando lo mismo, que es la excelencia", asegura.

El tira y afloja de hacer vino en familia

El legado de su generación es la viticultura regenerativa y el vino desalcoholizado, producto que ahora "está creciendo muchísimo" pero era inexistente hace dos décadas. "Fue una idea loca. Afortunadamente, no me desheredaron", dice con ironía Mireia. La primera vez que se lo planteó a su padre, Miguel Torres, "la cosa no fue muy bien", pero insistió hasta que la salió adelante aprovechando una subvención. "Este mundo es tan apasionante que, si en la primera te dicen que no y tú estás convencido, tienes que luchar por convencer de que sí", sostiene. De Miquel Torres, su hermano, añade que vuelve a involucrarse en la bodega después de haber tenido que dejar la dirección general en el 2023. "Estamos muy unidos", garantiza ella sobre su familia.

Cargando
No hay anuncios

A veces es necesario recorrer fuera para convencer a dentro. Cuando Valentí Roqueta propuso a su hijo incorporarse a la bodega familiar Abadal del Bages, Ramon Roqueta creó la bodega LaFou en la DO Terra Alta en el 2007. Tenía la voluntad de embarcarse en un proyecto ilusionante por su cuenta después de años alrededor por el mundo y, a la hora de probar sus primeros. "Me dijo: «Que juzgue el mercado»", rememora el hijo. No fue hasta el 2011, cuando LaFou ya había tenido "muy buena acogida entre la crítica y los consumidores", que la familia acabó apoyando a Roqueta hijo para dar un paso más y montar su propia bodega. De lo contrario, admite que quizá habría que quedarse sólo con el viñedo.

Tener un gran apellido del vino facilita no tener que empezar de cero, pero al mismo tiempo puede ser exigente. "Te puede facilitar las cosas al inicio", reconoce Roc Gramona, sexta generación de la bodega Gramona (Corpinnat y DO Penedès), pero con su primo Leo admiten que existe la presión "de estar a la altura de algo que es mayor que tú" e incluso mejorarlo. Eso sí, aunque se tenga el apellido, "nadie te obliga a formar parte del negocio", prosigue Roc, y "para dedicarte a este mundo debe gustarte mucho".

Cargando
No hay anuncios

Para mantener viva la pasión que sienten por el vino, a la hora de incorporarse al negocio familiar los dos primos crearon una bodega en paralelo, el también del Penedès L'Enclòs de Peralba, con el objetivo de expresarse con vinos con criterio propio y aprender de los errores. ¿Y qué opina el padre de Roc, el también enólogo Jaume Gramona (5ª generación), sobre los vinos de su hijo? "Nunca nos dice cosas muy bonitas, pero creo que las piensa", confiesa Roc. Después de todo, como han dicho otros elaboradores durante la BWW, los padres pueden acabar siendo sus mejores embajadores.

Cargando
No hay anuncios

Incluso René Barbier hijo, que se animó a hacer vino porque veía lo bien que se lo pasaban los padres cuando la DOQ Priorat se convirtió en un referente mundial, ha acabado teniendo proyectos propios para hacer vino con más libertad. Empezó a trabajar con su padre hace 35 años y ha garantizado la continuidad de Clos Mogador –donde los cambios son lentos– junto a su hermano, Christian. Al mismo tiempo que siente la necesidad de "respetar" el trabajo que comenzó el padre, admite que Clos Mogador es "una mochila muy grande" y necesita hacer otras cosas, bien sea con su esposa, Sara Pérez, en Venus La Universal (DO Montsant) o en solitario con los vinos Puños Fuera sin DO. Christian Barbier también tiene sus vinos particulares, los Deunidó.

Cargando
No hay anuncios

Más técnica y también retos

Las nuevas generaciones suelen llegar al vino con formación y habiendo viajado. Oriol Lliberia, que se ha incorporado a la bodega Edetària (DO Terra Alta), creada por su padre, Joan Àngel Lliberia, remarca que hoy en día se procura practicar una viticultura más precisa. "Tenemos la gran ventaja de tener tecnologías punteras", celebra, y al respecto Barbier subraya que en el Priorat incluso han abonado con drones. Además, Lliberia hijo recuerda cómo el padre y el abuelo de su padre no le dieron tanta manga ancha como tendrá él y lo ejemplifica con cuando Joan Àngel quiso hacer selección de uva y el padre y el abuelo lo pusieron todo en un mismo tanque. Ahora Oriol Lliberia puede respirar más tranquilo: "Es bonito trabajar con papá sin que sea tan estricto".

Cargando
No hay anuncios

La elaboración de vinos más fieles a las variedades de uva y el lugar donde nacen suele ser un distintivo de las nuevas generaciones, pero deben lidiar con nuevas preocupaciones, como el cambio climático. Carlos López de Lacalle (quinta generación de viticultores del grupo Artadi) también considera que debe hilarse más delgado en la segmentación del vino en función de su origen: "Nuestros padres hicieron valer las regiones vitícolas como Jumilla, Penedès, Rías Baixas... pero creo que el lenguaje internacional del vino habla de pueblos". Como ya ha hecho la DOQ Priorat de clasificar los vinos por pueblos, Gramona revela que Corpinnat también ha empezado a trabajarlo, pero teme por el futuro del paisaje, porque los están "amenazando" con 15 hectáreas de parques fotovoltaicos junto a la finca. Las generaciones del vino se suceden y también los retos.

Reconocimientos a figuras del vino

La BWW ha homenajeado a Toni Falgueras por el 130 aniversario de la Bodega de Gelida de Barcelona , ​​así como, con carácter póstumo, a la sumiller Victoria Ibáñez, que era vicepresidenta de la Asociación Catalana de Sommeliers. También se ha entregado la segunda edición de los premios Isabel Mijares Mujeres del Vino a 11 mujeres referentes del sector, como la cocinera Carme Ruscalleda, la enóloga de Parés Baltà Marta Casas y la crítica de vinos Jancis Robinson. El Hotel Wine Fest también ha galardonado las propuestas de maridaje de los hoteles Mandarin Oriental ( restaurante Moments ) y Almanac (Virens). La próxima edición de la BWW se celebrará del 1 al 3 de febrero de 2027.