El autorretrato de un genio del cine contemporáneo
Leos Carax emula el dispositivo ensayístico de su admirado Godard en el mediometraje 'No soy yo'
'No soy yo'
- Dirección y guion: Leos Carax41 minutosFrancia (2024)Con Leos Carax y Denis Lavant.
¿Y tú, Alex, qué quieres ser de mayor?”, preguntó la madre. “¿Yo? Jean-Luc Godard, ¡claro!”, respondió el niño que no muchos años más tarde se rebautizaría como Leos Carax. La anécdota es apócrifa, pero apunta a la verdad íntima de un artista que en sus inicios canalizaba el romanticismo fatal y la osadía formal de la primera etapa del autor de Pierrot le fou, que reconoció la afinidad invitando a su discípulo a participar como actor en King Lear. Hoy el cortometraje No soy yo nos presenta a un Carax que, directamente, finge ser Godard, hablándonos con la dicción temblorosa que identificaba los soliloquios espectrales del genio francosuizo, y emulando el dispositivo ensayístico que aquel perfeccionó en el atlas que es la serie Histoire(s) du cinéma. Un cosplay nada banal, ya que a medida que avanzaba el proyecto se fue haciendo evidente que el propósito de Godard no era homenajear el arte al que había dedicado su vida, sino explicarse a sí mismo, como si su biografía consistiera en las imágenes que le habían formado, y su destino natural fuera desaparecer dentro del flujo de conciencia audiovisual que él manipulaba en la mesa de edición.
Con No soy yo, un capricho lúcido concebido inicialmente para una exposición en el Centre Pompidou que no llegó a materializarse, Carax recoge el gesto y lo hace más explícito, sintetizando unas historias de su cine que le permiten poner en diálogo las imágenes salidas de su cabeza con la Historia en mayúsculas, volver a contemplar el rostro de las mujeres que ha amado –Juliette Binoche y Yekaterina Golubeva– e, incluso, remezclar su imaginario, haciendo correr la muñeca que da nombre a Annette al ritmo del Modern love de David Bowie que, hace cuatro décadas, provocaba fiebre a Denis Lavant en la secuencia central de Mala sangre.