Llega la primera entrega de la trilogía más polémica del director de 'La vida de Adèle'
Filmin estrena finalmente 'Mektoub, amor mío: Canto primero', una película de deslumbrante mediterraneidad sobre la cual pesa en exceso la mirada masculina
'Mektoub, mi amor: canto uno'
- Dirección: Abdellatif Kechiche. Guion: Abdellatif Kechiche y Ghalya Lacroix a partir de la novela de François Bégaudeau181 minutosFrancia e Italia (2017)Con Shaïn Boumedine, Ophélie Bau y Salim Kechiouche
Sobre el primer canto de Mektoub, mon amour (2017) pesa la sombra de las películas que Abdellatif Kechiche estrenó antes y después, La vida de Adèle (2013) y Mektoub: Intermezzo (2019). El maltrato por parte del director que denunciaron las actrices y la revisión de la mirada masculina en el caso de la primera y la polémica en torno a la objetivación de los cuerpos femeninos que acompañó el estreno en el Festival de Cannes de la segunda hacen difícil descubrir este primer Canto sin que la sexualización de los personajes femeninos no resulte incómoda. Sobre todo porque el film arranca con una escena sexual muy explícita en la que la desinhibición que podría ser loable queda enturbiada por cómo la actriz queda mucho más expuesta que el actor. Pero la escena también sitúa al protagonista, posible alter ego de Kechiche, como este voyeur que observa más que practica sexo mientras hace fotos y sueña con convertirse en cineasta.
Kechiche, que siempre ha tenido mano experta en registrar las dinámicas de los jóvenes con una naturalidad admirable, sirve con el primer Mektoub una de las películas que mejor ha captado un sentir mediterráneo transnacional mediante la experiencia juvenil del verano. Con los tiempos dilatados, las conversaciones que se alargan sin llegar a ninguna parte, la concepción relajada del trabajo y la sensualidad que, como la luz del sol, lo empapa todo. Lástima que su aproximación a la juventud denote una condición depredadora, naturalizada hasta hace no tanto en el mundo del arte.