Una secuela aún más deprimente y fascinada por el lujo
Anne Hathaway, Meryl Streep y Stanley Tucci retoman sus personajes en 'El diablo viste de Prada 2'
'El diablo viste de Prada 2'
- Dirección: David Frankel. Guion: Aline Brosh McKenna120 minutosEstados Unidos (2026)Con Anne Hathaway, Meryl Streep, Emily Blunt, Stanley Tucci y Justin Theroux
El diablo se viste de Prada era, en parte, un film sobre un trío: el que una periodista (interpretada por Anne Hathaway) mantenía con su pareja y con su trabajo absorbente en una revista de moda con una directora despótica encarnada por Meryl Streep. Más que una sátira o una comedia negra, la película parecía una fábula romántica de princesa por sorpresa con un fondo triste que no se acababa de explorar. Su continuación tardía es una secuela con algo de remake: aunque los personajes ya habían completado su evolución, o su ausencia de evolución, las situaciones y los conflictos son muy parecidos a los planteados previamente.
Ahora todo es todavía más deprimente, porque los profesionales (directora incluida) son como bolas de pinball que chocan a capricho de diversos magnates y que solo pueden buscar un mecenas que los salve del naufragio del periodismo, de las revistas y de todo aquello que se hunde (¿como las películas de presupuesto medio?). Esta impotencia, sin embargo, vuelve a estar recubierta de una hiperestimulación audiovisual desbordante de movimiento y de canciones, humanizada por los hilos de vida que aportan los personajes menos caricaturescos. El espectáculo parece tan fascinado por el lujo y las marcas como los vídeos de los influencers ultracapitalistas, y quizás lo mejor de esta propuesta calculadamente previsible es que el público afín podrá disfrutar de una historia que empieza y que tiene una cierta conclusión. Y eso no es poca cosa en un Hollywood sediento de franquicias sin finales.