El amor entre cajas de tomates
El cineasta de Almería forjado en la ESCAC Ian de la Rosa debuta como director con 'Ivan & Hadoum', premio Teddy a la mejor película LGBTIQ+ de la Berlinale
- Dirección: Ian de la Rosa. Guion: Ian de la Rosa y Diego Vega101 minutosEspaña (2026)Con Silver Chicón, Herminia Loh, Úrsula Díaz Manzano y Esperanza Guardado
Siempre es de agradecer que una película no te sermonee. Esto vale para cualquier film, claro, pero es especialmente relevante cuando se trata de obras que tocan algún tema de carácter social. Iván & Hadoum, en este sentido, se mete en muchos líos ya desde su planteamiento: Iván es un joven trans que se enamora de una compañera de trabajo de origen marroquí del invernadero de fruta y verdura donde ambos trabajan en Almería. Es decir, que la película toca el eje de género, el eje de identidad sexual, el eje de clase y el eje de raza. Pero ninguno de ellos es el eje narrativo. En todo caso, el de clase acaba teniendo más peso, porque las fricciones entre los dos personajes acaban siendo laborales (Iván tiene una actitud complaciente ante los jefes; Hadoum es combativa). Sea como sea, la opera prima como director de Ian de la Rosa tampoco va de eso: va del momento en el que dos personas, al margen de su identidad, confluyen hasta que divergen, como cualquier otra pareja de seres humanos en los primeros compases del enamoramiento.
Que Iván & Hadoum normalice este romance evitando clichés miserabilistas, discursos didácticos o juicios morales es el gran activo de este film. Por supuesto que esta es una película bienintencionada. Pero principalmente es una obra delicada y sensorial sobre el descubrimiento del cuerpo del otro (las secuencias sensuales son magníficas). Y es también una película muy astuta que plantea dilemas más allá de las divergencias evidentes: la fidelidad de Iván a su familia de origen humilde que le dio apoyo cuando transicionó y cómo ha acabado encontrando su lugar en el mundo en el pueblo donde nació choca con el espíritu nómada de Hadoum, una chica que arraiga o se va según dónde encuentre trabajo. Este conflicto de personalidades, más que el de una trama al estilo Romeo y Julieta con acento queer o racializado, es el auténtico motor del film.