El Cruïlla se reivindica como "gran acontecimiento hecho en Barcelona dirigido al público local"
La decimosexta edición del festival reúne a 73.000 asistentes, el 95% de los cuales es público catalán
BarcelonaLa veteranía de algunos artistas y de los repertorios interpretados han marcado la diferencia en la decimosexta edición del festival Cruïlla. La carta de la nostalgia ha salido ganadora porque Suede, Pixies y The Black Crowes han ofrecido buenos conciertos, alguno incluso extraordinario, y porque el público ha respondido positivamente a la propuesta. En total, el Cruïlla 2026 ha reunido a 73.000 asistentes, 9.000 menos que el año pasado, cuando se alcanzó el récord de 82.000. Pero la bajada no se explica por las jornadas, digamos, nostálgicas de jueves, viernes y sábado, sino porque el miércoles, el día pensado para el público más joven, ha sido menos exitoso: Halsey, la cabeza de cartel del miércoles, solo convocó a 9.000 personas, la mitad de las 18.000 que tuvo en 2025 Gracie Abrams.
"No tenemos claro que el miércoles estemos construyendo una comunidad", ha admitido el director del Cruïlla, Jordi Herreruela, en rueda de prensa. Según él, puede ser que el número de asistentes tenga más que ver con el cabeza de cartel, una circunstancia que no es tan determinante el resto de jornadas. El jueves, el día de Pixies, a pesar de ser el mejor de la historia del festival numéricamente, reunió a 20.000 personas (4.000 más que en 2025); el viernes, con David Byrne como reclamo principal, 21.000 (el año pasado fueron 23.000), y el sábado, con conciertos de Jovanotti, Jon Batiste y La Ludwig Band, se prevé una asistencia de 23.000 (2.000 menos que en 2025).
En cualquier caso, el Cruïlla se mantiene en los parámetros consolidados en los últimos años, también en cuanto a la procedencia del público. Según los datos facilitados por Herreruela, "el 95% del público del Cruïlla" es catalán: el 50%, de la ciudad de Barcelona; el 25-30%, del triángulo metropolitano delimitado por Mataró, Manresa y Sitges, y el 20%, del resto de Catalunya. "Es posible hacer un gran evento en Barcelona dirigido al público local, y esto incluye usar el catalán. No todos se deben dirigir al público internacional", asegura Herreruela. Los datos sobre la media de edad muestran una media de entre 35 y 45 años, pero con matices. El miércoles el público era mucho más joven, y el jueves, más veterano, en consonancia con la programación artística.
Para Herreruela, la edición de 2026 hace bueno el lema "El Cruïlla es casa". "El festival genera un espacio de confianza. Creo que lo hemos acertado porque es una frase que describe el espíritu de lo que queremos ser, nos define", explica. Con respecto a la continuidad del Cruïlla en el Parc del Fòrum, sin duda: "Estamos negociando con BSM [Barcelona de Serveis Municipals] el convenio para cuatro años más. No esperamos ninguna dificultad. De hecho, ya estamos trabajando en la programación artística de 2027", dice Herreruela.