Muere el historiador Salomó Marquès, la voz de los maestros de la República
Se va a los 84 años una de las figuras pioneras de la Universitat de Girona
BarcelonaEn tiempos de crisis de la educación, la muerte de Salomó Marquès (l'Escala, 1942) deja un vacío especialmente doloroso. Referente en el estudio y reivindicación de la revolución pedagógica que protagonizaron los maestros de los años republicanos, la mayoría de los cuales después fueron depurados o marcharon al exilio, Salomó Marquès lega a la sociedad catalana una extensa obra de investigación y divulgación, y un ejemplo de compromiso cívico. Los últimos tiempos padecía Alzheimer. Ha fallecido este jueves, a los 84 años, justo cuando iba a ingresar en una residencia.
Hijo de una maestra y de un impresor, se formó en el escoltismo en un entorno eclesial. Estudió teología en el seminario de Girona, y se ordenó sacerdote. Continuó estudios de pedagogía en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma. Ya en la treintena, en 1973 dejó el sacerdocio y profundizó en su formación académica: en 1978 se licenció en ciencias de la educación por la UAB.
Su tesis de licenciatura trató del pedagogo Baldiri i Reixach –de quien recuperó documentación inédita– y la enseñanza en el siglo XVIII en Girona. Con los años, sin embargo, acabaría especializado en la renovación pedagógica del siglo XX, y más en concreto en los maestros del periodo republicano y en la represión franquista que sufrieron, a menudo también de la mano de su colega y amigo Josep Gonzàlez-Agàpito. La investigación sobre los olvidados maestros de la diáspora lo llevó a viajar para recoger los testimonios en Perpiñán, Béziers, Narbona, Tolosa, Venezuela, Chile, Cuba y, muy especialmente, México.
En 1991 participó en primera línea en la fundación de la Universitat de Girona, dentro de la cual fue el primer decano de la Facultad de Ciencias de la Educación y de la que desde 2006 era profesor emérito. También presidió la Societat Catalana d'Història de l'Educació, y colaboró con el Museu Memorial de l’Exili de la Jonquera y la Fundació Carles Pi i Sunyer, entre muchas otras instituciones de historia y memoria.
Desde la Carles Pi i Sunyer, el director de su archivo histórico, Francesc Vilanova Vila-Abadal, más allá de su bondad y generosidad, destaca que con Marquès "nos deja una de aquellas personas que honran la cultura y la memoria de un país, que las hacen más grandes, más sólidas y profundas: un investigador que unió la diáspora de los maestros catalanes exiliados de 1939 en una memoria conjunta, que hoy es patrimonio de todo aquel que tiene presente que, sin esta memoria, no valemos nada". Recientemente, había recibido en Girona un homenaje cívico en un acto de presentación del libro Salomó Marquès, educación, memoria y democracia, editado por Edicions UDG.
Aparte de su esposa, la geógrafa Montserrat Terradas, Salomó Marquès tuvo una estrecha relación con personajes del mundo cultural y pedagógico como el político socialista y maestro Josep Pallach o el cura erudito Modest Prats. Según escribe en el Diari de l'Educació el pedagogo Xavier Besalú, Marquès "ha sido, por encima de todo, un educador que creía en la docencia como herramienta de transformación de las personas y de las sociedades. Ha sido su manera de hacer política: desvelar todo el potencial de las personas, hacer aflorar aquello de más humano y de más desprendido que anida en el interior de cada uno".
Su funeral se celebrará este viernes, a las 18.00 horas, en la parroquia Santa Susanna del Mercadal, en Girona.