Gustavo Dudamel corona en Los Ángeles el compromiso del Orfeó Català con la 'Missa solemnis'
La formación coral fue el primer corazón que interpretó la obra de Beethoven en el Estado, y la reanudará en el debut en Estados Unidos
BarcelonaLa Misa solemnios de Ludwig van Beethoven es una de las obras más exigentes del repertorio sinfónico-coral. Lo habitual es que le aborden directores veteranos, pero cada vez hay más de las jóvenes generaciones a las que no les da miedo asumir su desafío. Entre ellos se encuentra el venezolano Gustavo Dudamel, que este fin de semana la dirigirá por primera vez a LA Phil de Los Ángeles, los días 20, 21 y 22 de febrero. Para esta ocasión excepcional, Dudamel ha querido contar con el Orfeó Català y el Coro de Cámara del Palau de la Música, que también harán historia con su debut en Estados Unidos. Para remachar el clavo, es la temporada en la que Dudamel se despide de LA Phil.
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"A menudo, los directores esperan a alcanzar un cierto nivel de madurez y experiencia antes de interpretarla. Algunos siguen esperando. Después de diecisiete años de una relación artística fructífera con la Filarmónica de Los Ángeles, sentí que era el momento perfecto para intentarlo juntos, junto a nuestros cuatro solistas de gran talento [Pretty Yende, Satre Jong Brownlee] y dos corazones", afirma Gustavo Dudamel. "Para mí laMisa solemnioses el Sant Greal del repertorio sinfónico –dice el director–. En esencia, trata sobre la fe, la fe en algo mayor que nosotros mismos. Beethoven tuvo que inventar una nueva arquitectura musical para su misa solemne, y cada vez que miro la partitura descubro un nuevo espacio. La pieza en sí es increíblemente difícil, con requisitos casi imposibles para los cantantes, la orquesta y el corazón, lo que crea una sensación abrumadora. Me hace creer en otra dimensión de grandeza y belleza", subraya.
Joan Oller, el director general del Palau de la Música, coincide con Dudamel al destacar el grado de trascendencia que Beethoven alcanzó en la Misa solemnios. "Beethoven la compuso cuando ya estaba completamente sordo, en la época en que escribió la Novena sinfonía y los últimos cuartetos. Hace lo que cree que debe hacer, y de alguna forma pierde el sentido de la realidad, pero gana unas posibilidades de interpretación expresivas que van mucho más allá –explica Oller–. Esto hace que no tenga límites desde el punto de vista del cansancio. La Misa solemnios implica cantar durante mucho rato a un nivel y unas tesituras muy extremas, sobre todo para las sopranos". "Es una obra magna, monumental", añade el presidente de la asociación Orfeó Català, Joaquim Uriach, para quien la Misa solemnios "es tan exigente como interpretar cinco veces la Novena".
Casi 100 años de la primera 'Misa solemnis' del Orfeó
En prácticamente un siglo, el Orfeó Català ha vivido dos momentos históricos con la Misa solemnios: en 1927 fue el primer corazón que la interpretó en el Estado, los días 8, 12 y 18 de junio en el Palau de la Música, con motivo del centenario de la muerte de Beethoven, y en el que intervino Eduard Toldrà como violín solista. El último de los conciertos fue transmitido en directo por Ràdio Barcelona y grabado en doce discos de piedra. Ésta fue la primera grabación de la Misa solemnios del que se tiene constancia. Desde entonces, el Orfeó sólo la había vuelto a interpretar una vez, el 18 de marzo de 1962, también en el Palau de la Música, entonces con dirección de Lluís Maria Millet y acompañado por la Orquesta Sinfónica de Barcelona.
Para preparar los conciertos de Los Ángeles, que dejarán una huella profunda en la institución, el Orfeó y el Cor de Cambra ofrecieron tres conciertos consecutivos con la Orquesta Sinfónica del Vallès y bajo la dirección de Xavier Puig en noviembre en La Farándula de Sabadell, El Palau de la Música Catalana y La Palau de la Música Catalana. "Tenemos una trayectoria internacional muy firme desde el primer viaje que hicimos en 1897 a Niza, y desde entonces hemos hecho muchas salidas, pero nunca a Estados Unidos, hasta ahora. Siempre he tenido la vocación de hacer de pajar del movimiento coral catalán y, al mismo tiempo, darnos a conocer internacionalmente", asegura Uriach.
Después de ese viaje iniciático a Niza, Uriach recuerda a otros en Londres y París. El de Roma en 1925 fue mítico. "Siempre que volvíamos, como íbamos a promocionar la lengua y la cultura catalanas, nos recibían como si hubiéramos ganado la Champions. Y a la llegada de Roma en 1925, el Barça nos organizó un partido de fútbol como homenaje. Una orquesta inglesa tocó la marcha inglesa, y todo el estadio, y todo el estadio. hubo un silbido histórico que provocó que cerraran, al mismo tiempo, el Barça y el Orfeó Català", explica Uriach. Desde entonces, la trayectoria de las sucesivas generaciones de cantores ha sido imparable, con colaboraciones con grandes directores entre los que se encuentran Kirill Petrenko, Daniele Gatti, Simon Rattle, Gustavo Gimeno y Nikolaj Znaider.
El Orfeó y Dudamel, una confianza forjada a lo largo de los años
En cuanto a la relación del Orfeó Català con Dudamel, se empezó a forjar cuando el músico venezolano dirigió el Orfeó Català y el Coro de Cámara del Palau en 2015 en un programa dedicado a Tannhäuser y el 2017 en otro con la Novena sinfonía de Beethoven. En 2019 los coros participaron en la gira del director con la Filarmónica de Múnic con la Segunda sinfonía de Mahler y en 2024, el Coro de Cámara acompañó a Dudamel a la gira con la producción de Fidelio que inició en Los Ángeles y que los llevó a Barcelona, París y Londres. "Me hace mucha ilusión desembarcar en Estados Unidos y hacerlo de la mano de Gustavo Dudamel, con quien compartimos no sólo la pasión por la excelencia, sino también el compromiso social que debe tener la expresión musical", dice Oller.
El viaje del Orfeó Català y el Cor de Cambra a Estados Unidos ha significado un trabajo ingente a escala logística, ya que ha implicado organizar el viaje de unas 200 personas, 125 de las cuales son cantores. "Fue un reto que ha permitido que la organización crezca mucho", dice Uriach. El coste del proyecto lo asumen la mitad el Orfeó y la otra mitad LA Phil. Un 25% de su parte el Orfeó lo ha conseguido a través del patrocinio de la Fundación Damm, la Fundación Fluidra, la Fundación "la Caixa", la Fundación Salvat, Mesoestetic, Moventia, la Fundación Dvesta, Factor Energía, GVC Gaesco y Reig Jofre. Asimismo, los viajes del corazón del Palau cuentan también con el apoyo del Institut Ramon Llull.