Julio Iglesias publica supuestos mensajes privados de las extrabajadoras para defender su inocencia
El cantante dice que Instagram es "el único medio" que le permite ejercer legítimamente su derecho a defensa
BarcelonaJulio Iglesias ha dado un paso más en su batalla por defenderse de las acusaciones de acoso y agresión sexual por parte de dos extrabajadoras. El cantante ha publicado supuestos mensajes privados de las denunciantes enviados por WhatsApp y que, a su juicio, demuestran su inocencia. A través de Instagram, Iglesias ha colgado mensajes de dos mujeres –sin esconder su identidad– que trabajaron en su casa entre el 2021 y el 2022. "La evidencia es clara: las comunicaciones de WhatsApp enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse tiene que era, demuestran."
Las publicaciones son su respuesta a que la Fiscalía de la Audiencia Nacional haya rechazado, de momento, la petición del abogado de Iglesias para que se acepte su personación en la investigación en contra. Esta petición busca tener acceso directo al contenido de la denuncia contra el cantante, presentada a través de la organización internacional de derechos humanos Women's Link, que representa a las denunciantes. Tras recibir la denuncia la semana pasada, la Fiscalía abrió diligencias preprocesales. A Iglesias se le acusa de tres delitos: tráfico de seres humanos con el fin de llevar a cabo trabajos forzados y servidumbre; acoso y agresión sexual con agravante de lesiones, y un delito contra los derechos de los trabajadores.
Iglesias dice que Instagram es el "único medio" que permite ejercer legítimamente su derecho a la defensa y "dejar constancia de la absoluta falsedad de los hechos denunciados". En los mensajes compartidos, una de las mujeres le pregunta cómo ha dormido y le recuerda que se coloque la faja postural. En otro, le desea buenas noches y le da las gracias por la paciencia. Iglesias también ha hecho pública una nota de voz privada de una extrabajadora en la que le dice que ya ha llegado a casa y le recuerda que se verán al día siguiente.
Los hechos denunciados afectan a una exempleada del hogar del cantante ya una fisioterapeuta. Ambas aportaron ante el tribunal documentos laborales, fotografías, grabaciones, mensajes de WhatsApp y registros de llamadas para demostrar la veracidad de sus acusaciones, que incluyen agresiones sexuales, vejaciones y humillaciones laborales sistemáticas. Tras las acusaciones, Iglesias ha negado los hechos en reiteradas ocasiones y ha pedido que se archive la causa judicial.
Desprestigiar a las víctimas
"Es evidente que cuando estos señores, con todo su estatus, se defienden, saben y se aprovechan de que hay muchos estereotipos de género y una muy mala comprensión de qué es el poder, el consentimiento, un entorno coactivo. Intentan que cualquier mensaje extraído de contexto invalide la condición de víctima y la imposibilidad estructural de prestar consentimiento, explica la abogada Laia Serra sobre la decisión de Iglesias de defenderse publicando mensajes privados en las redes. Con esta estrategia, el cantante busca "desprestigiar a la víctima y simular que ha habido una situación pacífica y consentimiento", dice la abogada penalista especializada en violencias machistas.
Desde su punto de vista, la efectividad de la defensa "dependerá y será correlativa al desconocimiento por parte de la sociedad de los mecanismos del ciclo de la violencia". Serra dice que, con estos mensajes, el cantante espera provocar "pensamientos e ideas banales como que si las denunciantes no quisieran habría un no escrito, o que siempre podían pedir ayuda o marcharse", una serie de afirmaciones que obvian "el poder coactivo del estatus social del cantante y de los entornos donde tenían que trabajar las chicas, aisladas de la". Según Serra, el uso de mensajes privados en las defensas es habitual en los tribunales, pero la abogada pone énfasis en que "siempre se comprueba antes de que estén manipulados y se requiere toda la conversación completa, para tener un contexto previo".