Los mejores rasguños de Mazoni y un grupo de cómplices

Jaume Pla celebró el 20º aniversario del disco 'Esgarrapada' con un vibrante concierto en la sala Paral·lel 62

4 min
Roger Mas I Mazoni en la sala Paral·lel 62 de Barcelona.
28/10/2026 - 07:04 h
  • Sala Paral·lel 62. 27 de octubre de 2026

Hay que empezar desmintiendo al protagonista. "Será una noche de nostalgia y de invitados e invitadas", dijo Jaume Pla, Mazoni, antes de comenzar el concierto del 20º aniversario del disco Esgarrapada (2026). Invitados e invitadas sí que hubo, pero de nostalgia, ni una pizca. Además, hay cosas que no necesitan la validación de la nostalgia. Por lo tanto, nada de autocomplacencia en una actuación vibrante que fue la constatación de las virtudes del repertorio del primer disco en catalán de Mazoni. Son diez canciones (más la versión de Cançó 7ena en colors, de Pau Riba) que van más allá del impacto generacional porque están hechas con un material que no se amarillea por el paso del tiempo. Mantienen la mirada en el presente, también por cómo las interpreta Mazoni con la banda de la gira de el álbum Banderes per daltònics (2025) y sobre todo por los invitados e invitadas que ha elegido, algunos de los más relevantes de la música catalana actual, todos conectados con aquellos zarpazos eléctricos y poéticos.

Fue muy emocionante ver a escritores de canciones con la personalidad de Roger Mas, Xantal Rodríguez (Remei de Ca la Fresca), Joan Pons (El Petit de Cal Eril) y Quim Carandell (La Ludwig Band) viviendo en los versos de Esgarrapada. "Perdidos en la niebla pero agarrados de la mano" lo podría haber escrito el Roger Mas más telúrico, y por eso seguramente lo cantó con tanta naturalidad; qué canción tan bonita, por cierto. En De mans i peus, Xantal Rodríguez lanzó con la fuerza desafiante marca de la casa "te compraría los clavos si así te callas y me dejas en paz". Los gritos de Joan Pons en Esclatassangs y al final de Qualsevol dimarts m'estimaràs hablaban bien elocuentemente de la influencia mutua entre El Petit de Cal Eril y Mazoni (y de cómo les gusta el punk-rock a ambos). Y en No tinc temps, cuando Quim Carandell cantaba, como si fuera el autor, "me sabe mal de verdad pero llego tarde a no sé dónde", de repente se podía entender por qué Jaume Pla es "un referente", tal como había dicho Pons.

El concierto, organizado por el TresC para celebrar también veinte años de trabajo, recorrió todo el material de Esgarrapada y siete canciones de otros discos de Mazoni. A excepción de la inicial Que sí que sí, que sí, cada una de las otras diez del álbum de 2006 tenía una colaboración diferente. Y es de justicia que quede constancia de los nombres: Meritxell Neddermann, Pau Vallvé, Roger Mas, Magalí Sare, Anna Andreu, el dúo Cala Vento (Aleix Turon y Joan Delgado), Xantal Rodríguez, Joan Pons (que cantó dos) y Quim Carandell. Cada uno yendo al grano, sin parlamentos sobrantes: solo homenajeando las canciones con las mejores interpretaciones. Además, el saxofonista Genís Bou y la trompetista Marina Feliu aportaron sabiduría y matices en un buen puñado de temas: melancolía en Com he arribat aquí?, con Pau Vallvé a la batería; filigranas delicadísimas en el remate de Perduts en la boira; entusiasmo psicodélico en De mans i peus; y, claro, alegría noctámbula para completar el desgarro stonianos de No tinc temps.

Mazoni y Quim Carandell haciendo ‘No tinc temps’ en la sala Paral·lel 62 de Barcelona. 27 de octubre de 2026. A la manera stoniana.

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— Xavier Cervantes (@xaviercervantes.bsky.social) 28 de octubre de 2026, a las 0:16

Bob Dylan, Pau Riba, el brit-pop y los Beatles de Revolver eran los latidos que marcaban el ritmo del Mazoni de 2006. Están también en 2026, pero uno de los aciertos del concierto en Paral·lel 62 fue la multitud de detalles que hicieron pensar que la implicación de los músicos era mucho mayor que en otras celebraciones similares. Por ejemplo, que Joan Delgado hiciera un guiño a Fugazi en la batería inicial de Ulls de gat mesquer. Que la voz de Anna Andreu llevara Virgínia i el pantà a otra dimensión. Que Meritxell Neddermann cabalgara con el teclado dentro del groove de Gised. O que Magalí Sare asumiera el reto de hacer a dos voces, y renunciando a más protagonismo, la versión de Pau Riba, que empezó acústica y creció poco a poco hasta convertirse en uno de los momentos más memorables de la noche, casi como un conjuro pagano.

Magalí Sare y Jaume Pla en el concierto de Mazoni y amigos en la sala Paral·lel 62.

Solidez y alegría

Entre los dos bloques dedicados a Esgarrapada y en el tramo final, Mazoni desplegó una miniantología. Sonaron Purgatori, la enfadada Un petit racó de pau per cadascú, la muy eléctrica Apocalipsi now (con el grupo respirando el espíritu de la gira Rolling Thunder Revue de Dylan), La promesa, La granja de la Paula (una cita dylaniana que dedicó a los espectadores que habían ido al concierto desde fuera de Barcelona), Eufòria e Ei, que surt el sol.

En todo el concierto, la banda demostró la solidez y la alegría que han acompañado el impulso que Mazoni tomó cuando volvió a los escenarios en 2025 tras un pequeño periodo de crisis creativa. Mientras tocaban Ei, que surt el sol con aquella desenvoltura tan envidiable que hace que la música se eleve, buena parte de los músicos invitados bailaban y sonreían en un lateral del escenario, contentos de formar parte del mismo mundo que Mazoni, y así lo demostraron cuando se incorporaron a la fiesta para cerrar el concierto cantando la canción juntos. "Esgarrapada fue el disco que me dio una profesión", había dicho hace unos días Jaume Pla. Están agradecidos los músicos que fueron invitados a la sala Paral·lel 62, y también el público: impecable ante el regalo que estaba recibiendo desde el escenario y espectacular yendo directo al grano y cantando Ei, que surt el sol mientras los músicos saludaban al final de un concierto magnífico.

Jaume Pla, Mazoni, en la sala Paral·lel 62 de Barcelona.
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