Juan Mayorga hace hablar a los perros de Cervantes
El dramaturgo estrena en el Teatro Romea 'Palabra de perro', una nueva dramaturgia de 'El coloquio de los perros'
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Barcelona"Millones de personas son tratadas como si fueran animales, mientras que otros hemos sido educados para ver a otros seres humanos como si lo fueran", dice el dramaturgo madrileño Juan Mayorga. Este es el punto de partida que alimenta su último espectáculo, Palabra de perro, creado a partir de El coloquio de los perros, de Miguel de Cervantes, y protagonizado por Cecilia Solaguren, Jimmy Castro y Jorge Kent. La obra, que se representa hasta el 8 de noviembre en el Teatre Romea, y que está dirigida por Rakel Camacho, enlaza el texto original con la sociedad contemporánea para cuestionar algunas de sus certezas a través de la mirada de dos perros.
En el escenario, Mayorga recupera los personajes de Cipión y Berganza, dos perros que adquieren el don de la palabra. Desde una posición privilegiada respecto a sus congéneres pero también marginal en relación con las personas, los perros observan y analizan el comportamiento de los humanos. "El animal rompe el marco de la representación y ofrece una enorme libertad a los actores, a la directora y a los espectadores. Libera la imaginación y abre posibilidades que, de otra manera, quizás no existirían", afirma el dramaturgo.
La mirada compasiva de Cervantes
El trabajo de Mayorga en relación con el texto ha sido mantener su esencia y, al mismo tiempo, vincularlo con las miserias y las contradicciones del presente, y también con las formas actuales de ejercer el poder. "Todos los amos de la pieza tienen su origen en Cervantes, pero los hemos situado en un diálogo tenso entre el tiempo del autor y el nuestro. No he querido perder de vista la mirada compasiva de Cervantes. He intentado custodiar su palabra y, a la vez, acercarme a ella desde el presente. Porque no se trata únicamente de recuperar una obra del pasado, sino de preguntarnos qué nos dice hoy", destaca.
Esta aproximación no está exenta de humor y proyecta un mundo contemporáneo en el que la verdad se cuestiona constantemente y conceptos como libertad, justicia y moralidad ya no se perciben como antes. Asimismo, hace aparecer en escena temas como la inmigración, la opresión y la corrupción en forma de fábula. "Es una historia de identidad, de sensibilidad y de autoconocimiento, pero también de los vicios y las costumbres de una España llena de claroscuros. Hay una reflexión sobre el poder y el sometimiento, sobre las relaciones que establecemos con los otros y sobre los mecanismos que nos condicionan", señala la directora.
La obra también aspira a reivindicar la palabra como elemento escénico y a otorgarle la importancia que, según el dramaturgo, se merece. "A Cervantes le debo los personajes y una exigencia extraordinaria hacia la palabra. La palabra no es un simple vehículo para transmitir una idea: es una forma de vida. Me gustaría que, al salir del teatro, el espectador sintiera nostalgia de la palabra. Porque más palabra es más vida", dice Mayorga.
Palabra de perro se estrenó este verano en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Mayorga, que ganó el premio Princesa de Asturias de las Letras en 2022, ya ha hecho hablar a los animales en espectáculos anteriores como Últimas palabras de Copito de Nieve y La tortuga de Darwin, pero trabajar con un texto de Cervantes le ha dado una nueva dimensión a este recurso teatral. "Fue trabajando en esta pieza que descubrí el doble valor, poético y político, de la presencia del animal en el escenario", subraya el dramaturgo.