Estreno teatral

Lola Herrera: "Nunca me habían dicho guapa tantas veces como ahora, que tengo 90 años"

La actriz protagoniza 'Camino a la Meca' en el Teatro Goya, acompañada de Natalia Dicenta y Carlos Olalla

Lola Herrera en una escena de 'Camino a la Meca'
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BarcelonaLa actriz Lola Herrera (Valladolid, 1935) explica que se cayó y se lesionó la cadera, pero que cuando empieza la función todos los males se desvanecen. "Es toda una liberación dejar de ser yo y bucear en las vidas de otras mujeres con problemas diferentes", señala la intérprete, que acumula casi siete décadas sobre los escenarios. Desde hace un año, Herrera recorre el Estado con Camino a la Meca, un espectáculo escrito por Athol Fugard y dirigido por Claudio Tolcachir, que acaba de llegar al Teatro Goya, donde se verá desde este miércoles hasta el 24 de mayo. La obra se inspira en la historia real de Helen Martins, una escultora sudafricana que luchó por poder abrazar la vida que deseaba durante los años 70. Acompañada de Natalia Dicenta y Carlos Olalla, Herrera ya ha hecho cerca de 150 funciones y el público no ha parado de celebrarla.

"Nunca me habían dicho guapa tantas veces como ahora, que tengo 90 años. Mi público viene de lejos, de cuando solo había un canal de televisión y teníamos 15 millones de espectadores. Me siento muy querida y agradecida", explica Herrera, que añade que se siente "completamente identificada" con el personaje que interpreta. Helen Martins se enfrentó a todos los estamentos de su época desde un pequeño pueblo en el desierto liderado por un cura autoritario y represor (interpretado en la obra por Olalla). "Es una historia de libertad. En mi caso, durante algunos años de mi vida la libertad estuvo prohibida. Soy hija de una familia obrera y en 1956 me fui de Valladolid para ir a trabajar a Madrid. Mis padres me dieron todo el apoyo y me abrieron las puertas de la libertad. Desde entonces he batallado siempre por conservarla", explica Herrera.

En el espectáculo, Helen teje una profunda amistad con Elsa (Dicenta), una mujer más joven que ella que aún no ha encontrado su camino vital. "Tienen un entendimiento absoluto sobre qué es la vida y la importancia de ayudar a los demás. Entre ellas forman un pacto de silencio y ambas deciden luchar por la libertad y contra las injusticias", dice Herrera. Para Dicenta, este vínculo –que en buena parte es ficticio, pero también se inspira en una relación real de Martins– "es una historia de sororidad bellísima sobre la libertad de elección y de decisión". A diferencia de Helen, Elsa aún busca su propósito vital (la Meca del título) y se enfrenta a problemas profesionales, afectivos y de justicia social. "Ella está en guerra, necesita encontrar la paz. Helen representa su refugio y su abrazo, y a la inversa. Cuando Elsa recibe la carta de Helen, es capaz de recorrer la carretera durante 12 horas, hasta llegar al desierto, para encontrarla y darle consuelo", dice Dicenta.

Un espacio de lucha

Las dos mujeres son el corazón del montaje, que encuentra al antagonista en el personaje de Olalla, el pastor del pueblo. "Es un hombre conservador, el líder de una comunidad retrógrada. Tiene sus claroscuros, pero también su humanidad. El personaje representa a la Iglesia y la sociedad que oprime a las mujeres, el patriarcado que hay que denunciar", explica el actor. Para los tres, formar parte de este espectáculo tiene un cierto punto de activismo y de reivindicación de la libertad. "Me da miedo la extrema derecha y pienso que Donald Trump es un peligro", afirma Herrera, que añade que, en este sentido, "los escenarios y el teatro deben ser un espacio de lucha".

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