Mercè Aránega es una Jessica Fletcher en busca de la identidad
Ramon Simó y Magda Puyo se las arreglan a la hora de transformar en teatro esta búsqueda de los orígenes familiares antifranquistas
La mitad del alma
- Autora: Carme RieraDramaturgia: Ramon Simó i Magda PuyoIntérpretes: Mercè Aránega i Antònia JaumeDirectora: Magda PuyoSala Atrium (Hasta el 7 de junio)
Carme Riera ganó el premio Sant Jordi (2003) con La mitad del alma, una novela de intriga de la que Ramon Simó y Magda Puyo han hecho una versión escénica muy fluida, y han superado las dificultades inherentes a una historia muy literaria, ligada al antifranquismo de los años cincuenta y sesenta y anclada en personajes públicos como los escritores Albert Camus y Jorge Semprún, el anarquista y maqui Quico Sabaté y el dirigente de la Lliga y exministro de Alfonso XIII Josep Bertran Musitu, que son referentes solo para generaciones que ya se peinan cabellos blancos.
La virtud radica en mantener la tensión y con ella la curiosidad de la protagonista y de los espectadores para resolver las muchas preguntas que surgen de la investigación de una escritora sobre su familia. Una escritora de notable éxito que, un buen día, recibe un pliego de cartas que desmontan su propia historia y levantan un montón de incógnitas sobre quién fue su padre y quién era, en realidad, su madre. Una –como siempre– excelente Mercè Aránega es una especie de Jessica Fletcher, que está acompañada de una muy eficaz Antònia Jaume como la terapeuta que la ayuda en una investigación, que certifica la dificultad de encontrar la verdad de la historia cuando no hay datos concluyentes.
hasta un sorprendente final –si no se ha leído la novela– que lógicamente no podemos desvelar.
Se ha escrito un crimen hasta un sorprendente final –si no se ha leído la novela– que lógicamente no podemos desvelar.