Mohamed El Khatib: "Los jóvenes no quieren ni oír hablar de la vida sexual y amorosa de los viejos"
El creador francés estrena en el Teatre Lliure 'La vie secrète des vieux', un espectáculo sobre el deseo entre la gente mayor
BarcelonaDesde su incursión en 2021 en el Festival Grec con Finir en beauté, el creador francés Mohamed El Khatib ha demostrado su sensibilidad para llevar a los escenarios historias que quedan en la sombra de la sociedad. El artista vuelve ahora a Barcelona con La vie secrète des vieux, un espectáculo sobre el deseo y el amor en edades avanzadas que se ha representado en el Festival de Aviñón y que ahora estará en el Teatre Lliure desde este miércoles hasta el sábado.
La chispa del espectáculo proviene de la época de la pandemia, en la que las residencias de ancianos estaban completamente cerradas y era imposible despedirse de los residentes. "Morían por centenares, desaparecían sin poder dejarnos ningún tipo de transmisión", recuerda El Khatib. Ante esta situación, cuando las restricciones se relajaron, comenzó una investigación a través de entrevistas a los ancianos. En una de aquellas conversaciones, una persona le explicó que tenía una nueva pareja en la residencia. "Me dio muchos detalles sexuales y me sentí bastante incómodo. Entonces me pregunté por qué me provocaba esa sensación y llegué a la conclusión de que es un ángulo muerto dentro de la sociedad. Los jóvenes no quieren ni oír hablar de la vida sexual y amorosa de los viejos", señala el creador.
La vie secrète des vieux se ha construido a partir de los testimonios recogidos por el artista en encuentros en una veintena de residencias francesas. "Cuando les preguntaba sobre su vida afectiva, siempre me decían que el problema eran los hijos, que les impedían experimentar nuevas historias amorosas. Es como Romeo y Julieta, pero al revés", reivindica El Khatib. Como ha hecho en espectáculos anteriores, el artista decidió que trabajaría con intérpretes no profesionales y que serían los mismos entrevistados quienes explicarían en el escenario sus situaciones. "A menudo consideramos a los ancianos un peso o una carga. Era importante que hablaran en primera persona para poder demostrar que son también un recurso político y social", dice el artista.
Una obra "viva y frágil"
Después de la tarea de investigación y creación del montaje, El Khatib consiguió reunir a diez intérpretes en el escenario. Dos de ellos ya no están –uno tenía 101 años cuando murió, la otra 96–, pero el resto han querido seguir adelante con el espectáculo. "Los recuerdan en escena. Es una obra muy viva y a la vez muy frágil. Uno de ellos lo resume muy bien explicando que cada vez que hace el amor piensa que quizás será la última vez", señala El Khatib, que añade que el espectáculo "es alegre y divertido" porque los participantes "dicen las cosas tal como son, sin ninguna preocupación por la mirada de los demás".
En paralelo a este espectáculo, el Teatre Lliure ha aprovechado la visita de El Khatib a Barcelona para proponerle una iniciativa artística vinculada a la ciudad. Se trata de Proyecto Casa, un trabajo que ha hecho conjuntamente con el Centro Residencial Primera Acogida de Sant Gervasi para personas sin hogar. Durante una semana, El Khatib se ha acompañado de la fotógrafa Yohanne Lamoulère, el ilustrador Bonnefrite y la autora y guionista Elsa Broclain y ha conversado con residentes del centro para crear una exposición que se inaugurará este viernes en el mismo espacio.
"Les hemos preguntado qué fotografía les gustaría hacer, de qué les gustaría hablar, y nos hemos puesto a su lado para construirlo. Es un juego de intercambio mutuo en el que todos ganan", explica El Khatib. Este trabajo ejemplifica su manera de concebir el arte: "Me dedico a hacer espectáculos, pero lo que más me interesa es el trabajo fuera de los escenarios, en lugares que a priori no son de acogida para el arte. En este caso, se trata de trabajar con personas que, a pesar de su precariedad, debemos ver con dignidad".