Un musical busca acercar la infancia de Gaudí a todos los públicos
El espectáculo, impulsado por la Casa Batlló, se representará a partir de noviembre en el Teatro Poliorama
Barcelona¿Cómo era Antoni Gaudí antes de convertirse en un genio? ¿Cuál es el secreto para que un niño desarrolle su genialidad? Las respuestas se encuentran en Gaudí. El despertar del genio, un nuevo musical impulsado por la Casa Batlló y producido por Trílope, que se verá a partir del 15 de noviembre en el Teatro Poliorama y que se enmarca en el Año Gaudí, que conmemora el centenario de su muerte. Protagonizado por Estel Aparicio en el papel de Gaudí cuando todavía era un niño, el espectáculo busca dar a conocer la infancia del arquitecto a todos los públicos, especialmente a los niños y a los jóvenes. "Gaudí fue un niño enfermo. Padecía reumatismo, y durante muchas temporadas no podía ir a la escuela. La enfermedad crónica le obligó a cuidarse toda la vida", señala Alfredo Ruiz, cocreador del montaje junto con Cristina Estarelles.
"Muy poca gente conoce la infancia de Gaudí –dice Estarelles, que también dirige la pieza–. Es una historia muy potente para el público catalán, porque es un referente nuestro. Gaudí sufrió mucho y supo canalizarlo a través de la imaginación". Con Irene Jòdar y Andreu Domènech en los papeles de los padres del artista, el montaje acompaña al protagonista en las estancias en la masía solariega de Riudoms, donde entró en contacto con la naturaleza. "Era el pequeño de cinco hermanos, y otros dos hijos habían muerto. Los padres le cuidaron con mucha intensidad, con terapias alternativas y una dieta vegetariana. Desde pequeño convivió con la artesanía, porque su padre era calderero", señala Ruiz.
Un trencadís sonoro
A la hora de plantear la aproximación a la historia, el equipo creativo tenía muy claro que quería que fuera un musical. Por eso contaron con Asier Olabarrieta, que decidió que los músicos saldrían del foso y estarían en el escenario. Además, combinan el hecho de tocar instrumentos con la interpretación de personajes (Domènech, por ejemplo, trabaja con ocho instrumentos en escena, entre los cuales está el flabiol). "Nuestro gran reto era cómo llevar el universo de Gaudí a la música. Hemos hecho un trencadís sonoro: hemos juntado pequeños trozos de materiales diferentes para crear una nueva propuesta", subraya el director musical.
De esta manera, la banda sonora del espectáculo está formada por piezas de estilos y épocas diversas, desde música clásica hasta canciones tradicionales catalanas y temas de pop y de rock internacional. "En tres minutos y medio, por ejemplo, hacemos sonar laHimno de los piratas de Mar y cielo, la banda sonora de Piratas del Caribe, la habanera El meu avi y melodías tradicionales de marineros de Inglaterra y de Irlanda", relata Olabarrieta. La escenografía ha ido a cargo de Enric Montferrer, que ha colaborado en obras de Gaudí como la Sagrada Familia y la restauración de la Casa Batlló. "Él ha diseñado el mobiliario del espacio escénico, basándose sobre todo en la idea de artesanía y utilizando materiales como el algodón y la madera", dice Estarelles.
Gaudí. El despertar del genio se dirige a público de todas las edades, pero parte de las funciones están pensadas para escolares. De momento el Poliorama ya tiene llenas cuatro funciones, pero el teatro ha notado fuertemente el impacto de los maestros de escuelas públicas que se niegan a hacer salidas escolares en protesta por las condiciones laborales. "Todas las reservas que tenemos ahora mismo son de escuelas privadas o concertadas. Entendemos y respetamos la lucha de las escuelas públicas, pero esperamos que se pongan de acuerdo. Es muy importante que las criaturas vayan a ver espectáculos de artes escénicas", subraya la gerente y responsable de programación del Poliorama, Anna Victori.