Xavier Bosch y los secretos que no se sabrán

El escritor y periodista habla de algunas de sus obsesiones durante la presentación de 'La mujer de su vida'

BarcelonaEl periodista y escritor Xavier Bosch escribió Se sabrá todo meses después de su dimisión como director del diario Avui. La novela, ganadora del Premi Sant Jordi en 2009 y publicada en 2010, generó una expectación espectacular. En parte, por los paralelismos con la realidad: el protagonista es un director de diario que dimite tres meses después de aceptar el cargo. "Cuando recogí el premio vinieron 300 periodistas a preguntarme las verdaderas razones de mi dimisión", admitía Bosch este lunes en el Recinte Modernista de Sant Pau en la vigésima presentación de su séptima novela, La mujer de su vida (Columna/Destino), organizada por el ARA. Al lado, haciéndole preguntas y ante una veintena de personas, tenía a un antiguo compañero de radio con el que ha compartido algunas aventuras profesionales, el periodista del ARA Antoni Bassas. Se sabrá todo fue su salto definitivo como escritor –Bosch supo aprovechar esa oleada de éxito–, y era también un aviso de que todo el mundo puede tener un titular que le puede hundir la vida.

Cargando
No hay anuncios

Aun así, a lo largo de la conversación de este lunes quedó claro que a veces hay secretos que, por mucho que se rasque, no se sabrán nunca. Algunos íntimos –Bosch aseguraba que es necesario tener secretos propios– y otros más públicos, como el caso de los niños robados, que forma parte de la trama de La mujer de su vida. El periodista y escritor explicaba que, a lo largo de las presentaciones que ha ido haciendo de esta última novela en diferentes poblaciones catalanas, se le han presentado personas que afirman haber sido niños robados. Bosch expresaba ante Bassas la frustración por el hecho de que prácticamente todos los casos de niños robados, con una única excepción, fueron casos archivados sin llegar nunca a juicio: "Hay gente que se ha hecho muy rica y nadie se ha ido nunca de la boca –explicaba Bosch–. Se pusieron dos teléfonos para que si alguien tenía información pudiera llamar y, después de dos años, nadie había llamado".

En un momento de la conversación, Bassas se sacó de la manga los dos primeros libros de Bosch: Jo, el simolses (La Magrana, 1992) y La màgia dels Reis (Columna, 1994) y recordó cómo se presentaba entonces el escritor y periodista. En el primero, afirmaba que sus obsesiones eran la amistad, el sexo, el servilismo, la estupidez y los animales de compañía. En el segundo, recordaba que no había ido a la mili porque lo habían declarado inútil total e intentaba demostrar todo lo contrario. No quedó muy claro si seguía con las mismas obsesiones pero sí que el largo recorrido y las exitosas novelas posteriores le han dado muchas más herramientas a la hora de escribir y una voz propia.