Deportes
Deportes 25/07/2021

"Si los chicos juegan con pantalones y camiseta, no entiendo por qué las chicas tenemos que jugar en bikini"

La polémica del equipo de balonmano playa noruego vuelve a abrir el debate sobre la ropa sexista en determinados deportes

3 min
La selección femenina se planta y decide jugar con mallas

BarcelonaLas mujeres, día a día, se están haciendo un lugar en el mundo del deporte. La lucha constante por cambiar normativas y el statu quo es incansable, pero todavía queda mucho trabajo por hacer. Ona Carbonell ha sido la última en levantar la voz para denunciar las dificultades para conciliar la maternidad con la carrera olímpica, puesto que las medidas de seguridad impuestas por el gobierno japonés contra la pandemia provocarán que su hijo de un año esté más de veinte días separado de su madre en periodo lactante. La situación de la nadadora olímpica se une a la polémica relacionada con la selección femenina de balonmano playa de Noruega, que también lucha por los derechos de las mujeres en el mundo del deporte.

La normativa internacional de la Federación de Balonmano (IHF) regula que las mujeres tienen que llevar "bikinis de talla ajustada y con un patrón con ángulo ascendente hacia la parte superior de la pierna". Además, "el costado tiene que tener un ancho máximo de 10 centímetros". Los hombres, en cambio, tienen que llevar pantalones y camiseta de tirantes. Ante esta norma, claramente sexista, las jugadoras noruegas han decidido plantarse y jugar con mallas y top el último partido del europeo disputado la semana pasada. La respuesta de la Federación ha sido contundente: multa de 1.500 €.

"Es un tema que hace años que se está discutiendo", reconoce Ivet Mussons, jugadora de la selección española. "La selección de Noruega ha sido la primera que se ha negado a jugar en bikini. Es una buena reivindicación. Tendríamos que hacerlo todos los equipos para que vean que hay gente que no está cómoda jugando con esta indumentaria", dice, a la vez que reclama que se abra un debate sobre la normativa en cuestión. "Si los chicos juegan con pantalones y camiseta, no entiendo por qué a las chicas nos obligan a jugar en bikini", remata Mussons. La jugadora de Las Guerreras de la Arena encuentra una posible respuesta: "Puede que sea porque es una cosa atractiva para los espectadores ver a chicas en bikini. Es una cuestión machista".

La Federación Noruega, que ya avisó antes del último partido del europeo que sus jugadoras no jugarían en bikini, fue advertida de la sanción antes de que se disputara el partido. Al acabar el enfrentamiento se les comunicó la multa: 1.500 € para cada jugadora por incumplimiento del reglamento. Ahora este castigo podría tener recorrido. "La sanción que se ha aplicado habría que elevarla al Tribunal de Apelación de la Federación Internacional. En caso de que la respuesta sea negativa y no se levante la sanción, tendrán que recurrir al TAS", explica Xavier-Albert Canal, abogado especialista en derecho deportivo. En caso de que lleguen al máximo órgano deportivo, Canal lo tiene claro: "Lo tendrían ganado. No puede ser que estés practicando una modalidad deportiva en la que sea casi tan importante el juego como la indumentaria que llevan las jugadoras. Es una normativa sexista y contraproducente".

Cada federación nacional tiene la potestad de modificar estos artículos de cara a las competiciones domésticas, pero en el ámbito europeo hay que respetar esta normativa, que data del 2014. En España, por ejemplo, aquel mismo año se modificó para que tanto hombres como mujeres pudieran jugar con camiseta sin mangas y pantalones cortos.

La indumentaria en el tenis también es diferente para hombres y para mujeres.

El balonmano playa, sin embargo, no es el único deporte donde la indumentaria es diferente (y a veces sexista) entre hombres y mujeres. El volleibol playa, el golf, el tenis... Muchas disciplinas se han visto obligadas a reformular las normas para dar cabida a las demandas del movimiento feminista. Sentirse cómodas con la ropa, no enseñar el cuerpo como reclamo publicitario o no condicionar la práctica deportiva a una indumentaria no adecuada son algunas de las demandas que han promovido grandes cambios dentro del mundo del deporte. El caso de la selección noruega puede llegar a crear un precedente que obligue a otras federaciones a escuchar a sus deportistas.

stats