"Nos escapábamos del trabajo para poder ir a entrenar": la semilla del actual Barça femenino
Las pioneras recuerdan anécdotas de los primeros años del fútbol femenino en España bajo la dictadura de Franco
BarcelonaHace más de 55 años un grupo de chicas pioneras hicieron historia desafiando a la sociedad de aquella época. El 25 de diciembre de 1970 –todavía bajo la dictadura de Franco– el Barça femenino jugó por primera vez un partido en el Camp Nou. Imma Cabecerán fue una de las responsables después de reunirse con el entonces presidente del Barça, Agustí Montal y Costa. "Si me llevas a 15 chicas, adelante", fue la respuesta del máximo dirigente azulgrana. Dicho y hecho. A través de un anuncio en el diario, muchas mujeres llamaron para unirse al proyecto. "Nos citaron en la zona polideportiva de Barcelona, donde antes estaba el Miniestadi. Después de un mes entrenando los martes y jueves, llegó el día de jugar en el Camp Nou", explica Lolita Ortiz (Barcelona, 1944), una de las pioneras que actualmente forma parte de la Agrupación de jugadores y jugadoras del Barça.
Dirigidas por el mítico portero azulgrana Antoni Ramallets, todo era amateur, como explica el hecho de tener que pedir fiesta en el trabajo para poder ir a jugar. "Fue un milagro. Se entrenaba a las diez de la mañana y yo no podía ir porque trabajaba. Aquel año, en vez de cerrar la empresa y hacer las vacaciones todos juntos, me dijeron que las haríamos escalonadas. Yo fui rápidamente al departamento de personal a hacer la propuesta para poder ir a entrenar, pero gasté el mes de vacaciones y sólo gasté el mes de vacaciones y sólo gasté el mes de vacaciones y sólo gasté el mes de vacaciones 1948), otra de las futbolistas que estuvo en el Camp Nou el primer día.
La sorpresa llegó al entrar en el vestuario. "Nos encontramos una camiseta blanca, sin escudo, un pantalón azul y unas medias blancas. Entonces dijimos, no saldremos si no nos dan, como mínimo, unas medias azulgranas", comenta Ortiz. Y así fue. Una vez equipadas, salieron al terreno de juego bajo la mirada de 60.000 personas. El partido se jugaba en la fiesta previa a un Barça - CSKA de Sofía masculino. "Me quedé parada porque empecé a oír el murmullo de la gente. Oyes hablar, gritar, aplaudir… Salimos y nos habían hecho el campo reducido", exclama Ortiz. "Debieron pensar, esas mujeres no aguantarán", añade Nieto.
Ese día se plantó la semilla del actual Barça femenino. Más tarde se unieron otras jugadoras, como Maria Teresa Andreu (Barcelona, 1952), que debía escapar del trabajo para poder ir a entrenar. "Era secretaria de abogados. Aprovechaba que por la mañana estaban en los juzgados para ir a jugar y volvía antes de que llegaran. Mis compañeras me cubrían en caso de que alguien llamara y preguntara por mí. Nunca me pillaron", asegura.
Un escudo propio
Pese a las dificultades, pudieron acudir a varios torneos en España y por Europa. "Estamos hablando de la época de Franco donde la mujer era imposible que hiciera deporte. Nosotros luchamos contra la mentalidad machista de la época, pero cuando pones ganas e ilusión, lo superas todo", recuerda Andreu. "Lo único que nos dio dinero, unas 10.000 pesetas, fue Montal. Nosotros hacíamos carnets de socio protector, lotería, cesta de Navidad…", dice Ortiz.
Ahora bien, los comentarios malsonantes estaban presentes desde carteles como "vengan a ver unas fantásticas o unas guapas jugadoras" o "féminas" hasta reírse cuando una jugadora caía. "Un periodista me dijo: «¿No tienes miedo de que cuando vayas a la playa te vean las piernas?» El Ramallets me calmaba", comenta entre risas Ortiz. "Ahora reímos, pero entonces no", apunta Nieto.
Primero fueron Selección Ciudad de Barcelona antes de constituirse como Peña Femenina Barcelonista. "Más tarde conseguimos tener la camiseta azulgrana, pero sin escudo. Era de los hombres y tenías que adaptarte a las tallas que había", expresa Nieto. Como no podían llevar el escudo oficial del club azulgrana, tuvieron que crear el suyo propio. "Le hizo el padre de mis hijos, es el relevo del Barça y el rombo del Barça Atlètic", describe Ortiz. Un escudo que el club quiso homenajear en la temporada 2023-24 con un rombo transparente. "No lo hicieron igual porque en mi casa lo tenemos patentado. Me lo habrían tenido que decir y yo habría dicho «ponga este». Al verlo pensé, no es nuestro escudo, no estuvimos contentas", critica Ortiz.
Ellas siguen yendo al palco de Johan Cruyff a ver los partidos y se desplazan a las finales de la Champions. "Solo me he perdido dos; la de Gotemburgo por la pandemia y la de Lisboa, que estábamos apuntadas al viaje que organizaba el club y dos días antes del partido lo suspendieron todo", se queja Andreu. "Nos pusieron la miel en los labios y en el último momento nos dijeron que no", añade Ortiz.
La legalización en España
"Ahora es fácil hablar de fútbol femenino, en nuestra época no", remarca Andreu, que fue jugadora, entrenadora, directiva e incluso árbitra en un partido amistoso. Además, también fue una de las responsables de que se legalizara el fútbol femenino en España hacia 1980, cuando en Europa ya llevaba tiempo regulado. "Fuimos a Madrid para hablar con el secretario general de la Federación Española, Agustín Domínguez. Le pedimos que la Federación era para hombres y para mujeres –tal y como decía la nueva Constitución– y nos echó por haber ido con exigencias. Entonces, tuve la idea de llamarle a José María García, que era contrario al presidente de la Federación, Pablo Porta, y nos contó al presidente de la Federación, Pablo Porta. mirar el reloj y dijimos, si no paramos, sólo a poner gasolina e ir al baño, llegamos al cabo de dos meses ya estaba legalizado el fútbol femenino en España", explica una alegre Andreu.
Maria Teresa Andreu también fue la encargada de organizar las primeras ligas en Cataluña y en España y la selección femenina. "En Cataluña ha habido competición femenina cada año desde 1971", indica Andreu. Todo esto sin cobrar nada. "Yo tenía mi propia empresa, una tienda de joyería con mi marido en Barcelona, y cada martes iba a Madrid", añade la directiva, que también cambió el reglamento para incluir el fútbol mixto en edades iniciales y que las chicas pudieran jugar desde pequeñas.
Una vez dejó la Federación Española en el 2000, Joan Gaspart le llamó para presentarse a las elecciones del Barça. Después de ganar, introdujo el fútbol femenino en la estructura de fútbol del club azulgrana. Se había dado un nuevo paso, formar parte, de forma oficial, del FC Barcelona. Ahora, el exdirigente azulgrana quiere volver al club de la mano de Víctor Font. "Es importante que la mujer tenga presencia en la junta directiva, el 30% son socias". Además, también apunta la necesidad de realizar todas las secciones profesionales en femenino. "El Barça es más que un club y debería dar la misma oportunidad que nosotros tuvimos en 1970 en todos los deportes", concluye.