El Barça allana el camino para acabar las obras del Camp Nou
El club azulgrana mantiene la calificación crediticia antes de pedir permiso a los socios para endeudarse más
BarcelonaLa intensísima calor que aplasta Barcelona estos días no detiene las obras del Camp Nou. Los trabajos de estos días de verano se concentran en la tercera gradería, levantada desde cero durante los últimos meses, y también en la estructura que aguantará la cubierta del estadio. Está previsto (y presupuestado, de ahí la mejora del fair play de la Liga) que este tercer anillo reabra por fases durante la próxima temporada y eleve el aforo del recinto por encima de los 100.000 espectadores. Si el calendario se respeta, la instalación de la cubierta comenzará el verano que viene, se extenderá durante un mínimo de cuatro meses y, por tanto, requerirá otro exilio del primer equipo masculino del Barça a Montjuïc, que es el único espacio con suficiente capacidad para cubrir las necesidades de un club que basa buena parte de su modelo de negocio en la explotación del ticketing.
Pero para que las previsiones económicas y patrimoniales a medio y largo plazo se puedan cumplir, el Barça necesita financiación a corto plazo. Tal como avanzó este diario a principios de junio, la junta directiva presidida por Joan Laporta solicitará permiso a los socios para pedir más dinero para acabar las obras del Camp Nou. Falta liquidez para coronar la reforma integral del estadio después de que no haya habido suficiente con los 1.450 millones levantados en 2023 a través de Goldman Sachs. La desviación supera los 350 millones sin contar el Palau Blaugrana, que todavía no tiene proyecto definitivo y quedó excluido de la primera operación crediticia. Fuentes barcelonistas aseguran a el ARA que está previsto convocar una asamblea extraordinaria para tratar sobre todo el Espacio Barça. La fecha no está cerrada, pero se estudia el calendario de finales de agosto para hacerla coincidir con un partido de Liga en casa. La opción más posible, por tanto, es el Barça-Rayo previsto para el último fin de semana de aquel mes.
A falta de más detalles concretos sobre esta votación tan importante, esta semana la agencia internacional Morningstar DBRS ha confirmado la calificación crediticia BBB del club azulgrana. Esta es una noticia muy bien recibida en las oficinas de Arístides Maillol. Morningstar cree que el aumento del endeudamiento del Barça con motivo de la fase final de las obras del Camp Nou es "temporal" y hace una previsión optimista a partir de 2028, cuando se espera que el nuevo estadio funcione a pleno rendimiento y garantice un incremento sostenido de los ingresos. La agencia de rating fundada en Canadá aplaude igualmente el posicionamiento comercial azulgrana (récord en ventas de camisetas y productos oficiales y en patrocinios) y la competitividad de sus equipos profesionales.
El Real Madrid no tiene calificación crediticia pública
Mantener la calificación BBB allana el camino de Laporta para obtener más financiación para acabar el nuevo Camp Nou. Es la segunda nota crediticia más baja de lo que se considera grado de inversión. Por encima están las calificaciones BBB+, A-, A, A+, AA-, AA, AA+ y AAA, siendo esta última la mejor de todas. Por debajo de BBB están las calificaciones de grado especulativo (de peor a mejor): D, C-, C, C+, CC-, CC, CC+, CCC-, CCC, CCC+, B-, B, B+, BB-, BB y BB+. Por ejemplo, la calificación crediticia del estado español es de A, mientras que la de Italia, Grecia o Hungría es BBB. Entre los clubes de fútbol no hay muchos que se expongan a una calificación pública. Que el Barça lo haga es una señal de transparencia de cara a la llegada de inversores y para obtener productos financieros en las mejores condiciones. Hay que recordar que hace tres años cerró la operación con Goldman Sachs con calificación BBB y un interés medio del 5,5%.