Ferran Torres tiene la sartén por el mango, Lewandowski no tanto
El delantero valenciano no se moverá del Barça aunque no le ofrezcan la renovación
BarcelonaAunque no se pisará el acelerador hasta haber sellado matemáticamente la Liga, algo que podría producirse el domingo ganando o empatando con el Real Madrid, hace tiempo que la dirección deportiva azulgrana, encabezada por Deco, trabaja para reforzar la plantilla de Hansi Flick. El técnico renovará su contrato y, a pesar de tener pactado por escrito un compromiso hasta el 30 de junio de 2027, Joan Laporta le ha pedido alargarlo como mínimo un año más, hasta 2028.El entrenador accederá a la mayoría de las peticiones porque se siente con fuerzas suficientes para seguir liderando un proyecto que considera ganador a pesar de la falta de recursos. "Tiene muchísima fe en la plantilla, pero considera que debe haber mejoras para optar a ganar la Champions", dicen en el ARA desde la Ciudad Deportiva. Ha pedido fichajes –un delantero centro y un central, con especial énfasis–, pero también será comprensivo si no hay grandes mejoras.Los esfuerzos se centrarán en la posición de delantero centro, con el madrileño Julián Álvarez como refuerzo deseado. Pero no bastará con llegar a la norma 1:1 a partir del 1 de julio, un objetivo fundamental que el Barça arrastra curso tras curso y que hoy en los despachos nobles del club son "optimistas" con la posibilidad de conseguirlo por fin. Si la entidad necesita liberar fichas y espacio salarial es porque, aunque cuadren los números a final de curso, llegar a la regla 1:1 no implica solucionar todos los problemas, sino únicamente poder tener la opción de gastar lo que entre en caja. Pero igualmente hace falta vender para conseguir los ingresos necesarios para fichar. La dirección deportiva considera que como mínimo Robert Lewandowski o bien Ferran Torres tendrán que abandonar el equipo. No hay espacio para los dos en la plantilla del curso que viene.
La situación de Robert Lewandowski
como demostró con el 0-1 el sábado contra Osasuna
Si Lewandowski, representado por Pini Zahavi –el mismo agente de Flick, que también gestiona los movimientos de Rashford y que mantiene una gran relación con el presidente electo–, quiere continuar una temporada más, sabe que podrá hacerlo. También sabe, sin embargo, que al Barça su rol irá a la baja. El 21 de agosto cumplirá 38 años, y aunque sigue siendo un perfil útil –como demostró con el 0-1 del sábado contra Osasuna– la sensación ahora mismo en la entidad es que no seguirá. La decisión final, sin embargo, aún no está tomada.
En Italia podría seguir compitiendo en la élite europea, pero no recibiría una oferta económica mucho mejor que la que el Barça le ofrece. Si quiere firmar su último gran contrato tiene que irse a Arabia Saudita, una alternativa que en el club catalán no descartan. Lo tiene que acabar de decidir con la familia. Tiene en propiedad una finca en el Garraf –en el término municipal de Sitges– y se siente a gusto en Barcelona.
Ferran Torres no quiere salir del Barça
La situación de Ferran es diferente, ya que le queda una temporada de contrato, pero el Barça todavía no le ha presentado ninguna oferta para renovar. Buena parte de las intenciones del club con el valenciano pasan por utilizarlo como moneda de cambio. El futbolista de Foios cuenta con la confianza del seleccionador Luis de la Fuente y disputará el Mundial, un escaparate que el Barça confía que les jugará a favor para sacarle rendimiento en el mercado.
Ahora bien, según ha podido saber el ARA, si Lewandowski se marcha se le ofrecerá la renovación. Ferran siempre ha manifestado su deseo de continuar y, tal como ha podido constatar este diario, el valenciano está decidido a cumplir su contrato y, si es necesario, marcharse libre cuando finalice la próxima temporada. Tiene un rol destacado dentro del vestuario y este curso ha tenido buenas actuaciones, como en la vuelta de las semifinales de la Champions contra el Atlètic de Madrid.
La situación de Julián Álvarez
El gran objetivo para reforzar la posición de delantero centro es Julián Álvarez. A pesar de ser la niña de los ojos de Laporta y Deco, el argentino tiene contrato con el Atlético de Madrid hasta 2030 y una cláusula de 500 millones de euros. Aunque él nunca ha cerrado la puerta a venir –y, de hecho, hay imágenes suyas del pasado donde queda clara su simpatía por los colores azulgrana–, los colchoneros no se sentarán a negociar por menos de 100 millones. Tampoco ayuda que Mateu Alemany sea el hombre fuerte deportivo del Atlético. La relación del mallorquín con los actuales gestores del Barça no es la mejor.
Julián llegó a Madrid hace dos campañas a cambio de 75 millones fijos y 20 variables. Si quiere venir al Barça, además, tendrá que apretar para salir. Él públicamente siempre ha sido cauto, pero nunca ha cerrado la puerta, de la misma manera que personas de su entorno comentan que le gustaría vestir de azulgrana. "Tiene contrato", dice, sin rodeos, Enrique Cerezo, presidente del Atlético, siempre que se le pregunta por la cuestión.