Lluvia de goles para presentar candidatura a la Champions
Raphinha lidera la goleada del equipo de Hansi Flick en un partido en el que Gabriel Jesus se estrena como goleador (5-1)
BarcelonaEs la Copa que todo el mundo desea. Aquella con la que sueñan los barcelonistas, sea Lamine Yamal o un socio anónimo. Después de dos años ganando la Liga, el reto es la copa de orejas grandes y la final del Metropolitano. La Liga es magnífica, pero no acaba de llenar del todo la panza de un equipo hambriento que, para debutar en esta edición, firmó un festival ofensivo convertido en una declaración de intenciones. La competición es larga, pero el Barça ya impone respeto tras golear a un Feyenoord que acabó empapado en el Camp Nou (5-1). Le cayó un chaparrón del cielo y un chaparrón sobre el césped liderado por Raphinha, que marca los goles de dos en dos. Para los neerlandeses fue un día para olvidar: no encontraron ni el sol que creían que encontrarían en Barcelona. Todo lo contrario. El cielo les cayó encima.
En cambio, el Barça mira al cielo y vuela alto. Este equipo ha normalizado golear, como si fuera fácil. Contra el Feyenoord, Flick hizo rotaciones para ir poniendo a prueba a jugadores nuevos y dar descanso a otros. Christensen entró en defensa para hacer compañía a Cubarsí; Cancelo y Koundé hicieron de laterales, y Dani Olmo entró por Fermín. Y en ataque, ya que Raphinha y Lamine Yamal son intocables, Karim Adeyemi tuvo su primera titularidad pegado a la banda. Y el jugador bávaro salió con ganas de comerse el mundo: presionó mucho, se movió arriba y abajo y marcó un gol marca de la casa. Recibió pegado a la banda, buscó el ángulo para chutar y envió el balón a la escuadra. El exjugador del Borussia Dortmund lo celebró haciendo su salto de capoeira, una voltereta sobre una pierna que provocó la euforia en un estadio necesitado de calor, ya que el partido había comenzado con un diluvio que, por suerte, no afectó al césped. La grada era una historia bien distinta, con goteras y charcos por todas partes.
El gol de Adeyemi era el segundo del equipo de Flick, ya que el Barça había tardado muy poco en hacer el primero gracias a Raphinha, que ha comenzado la temporada ejerciendo de líder. Es uno de aquellos que muestran el camino. Un líder de opinión que ayuda a los compañeros, un Timbaler del Bruc con acento brasileño. En la primera ocasión clara del Barça, encaró a la defensa rival y, con un golpe de cintura, se quitó de encima a dos rivales que pasaron por delante suyo deslizándose por el césped. Con un golpe de cadera, como si estuviera bailando en un Carnaval de su tierra, se creó el espacio para batir al portero Tjark Ernst. Dos goles en pocos minutos, ambos preciosos. De aquellos que justifican pedir en el trabajo salir antes, aguantar la lluvia hacia el estadio y llegar a casa con los pies empapados. El Barça tuvo ocasiones para hacer más goles, ya que Lamine Yamal siempre tiene ganas de fiesta. El genio de Rocafonda fue repartiendo caramelos, como si fuera un día de Sant Medir, en forma de regates y jugadas magníficas en las que burló a rivales. Todavía no juega el partido a un gran ritmo. De vez en cuando descansa y mira la vida pasar. Consciente de que le hace falta poco para ser el mejor del mundo.
El equipo de Rotterdam solo logró correr ganándole la espalda a Cancelo de tanto que buscaba a Hadji Moussa, el único que podía llevar peligro. El francés pidió un penalti y forzó a Joan Garcia a hacer una parada solitaria, la única de la primera parte. Los hombres entrenados por un viejo conocido, Giovanni van Bronckhorst, se limitaron a sobrevivir en un partido en el que Rodri y Pedri aseguraron la posesión. No les hizo falta hacer nada del otro mundo. Solo cuidar el balón y entregárselo a los jugadores que tenían delante, que se encargaban de hacer de las suyas. Como Raphinha, que se encargó de marcar el tercer gol, el que servía para terminar de sentenciar el partido ya entrada la segunda parte. El brasileño es capaz de jugar en la zona donde hace un año se movía Lewandowski con facilidad, recibiendo el balón tras un pase de Dani Olmo entre dos centrales, con inteligencia. Él es el delantero que necesita este equipo. El líder, el hombre que lleva al césped la exigencia que tiene Hansi Flick en el banquillo.
Lamine Yamal se estrena con las faltas
Aunque el Feyenoord celebró un gol que sería anulado por fuera de juego poco después del 3 a 0, en una jugada en la que Joan Garcia pidió a sus defensas más intensidad, el partido se jugó siempre en una sola dirección: la que decidió el Barça. Cada partido, de momento, acaba igual: con una goleada y minimizando las virtudes de los rivales, que acaban sin respuesta mientras Flick va haciendo entrar jugadores que mantienen el nivel. Un equipo en el que todo el mundo quiere marcar, como le pasa a Lamine Yamal, que acabó con el brazalete de capitán cuando Raphinha recibió el merecido homenaje de sus aficionados. Y el jugador de Rocafonda, poco después, marcó su primer gol de falta directa y, para celebrarlo, fue a buscar al brasileño. Gabriel Jesus, con un gran cabezazo girando la cabeza, puso la guinda con el quinto. Tenemos delante a un equipo con tanta hambre que, cuando al final el Feyenoord marcó su gol del honor cuando el partido iba 4 a 0, Flick se enfadó tanto que alguien habría podido pensar que estaba perdiendo el partido. Así se construyen los proyectos ganadores, con esta mentalidad.
FC Barcelona 5-1 Feyenoord
- FC Barcelona: Joan Garcia; Jules Kounde, Pau Cubarsí, Andreas Christensen, João Cancelo; Pedri (Gordon, 63'), Rodri (Gavi, 83'), Dani Olmo (Gabriel Jesús, 83'); Lamine Yamal, Raphinha (Fermín López, 72') y Adeyemi (Marc Bernal, 63'). Entrenador: Hansi Flick.
- Feyenoord: Ernst; Read, St. Juste, Watanabe, Mármol; Vanhoutte (Steijn, 71'), Zechiel, Javi López (Targhalline, 46'); Hadj Moussa (Borges, 72'), Ferri (Van Persie, 63') y Valente (Van Der Elshout, 83'). Entrenador: Giovanni Van Bronckhorst.
- Goles: 1-0 Raphina (3'), 2-0 Adeyemi (22'), 3-0 Raphinha (57'), 4-0 Lamine Yamal (78'), 4-1 Steijn (82') y 5-1 Gabriel Jesús (85').
- Árbitro: Sven Jablonski (Alemania) y Bastian Dankert (Alemania) en el VAR.
- Tarjetas amarillas: Vanhoutte (27'), Dani Olmo (53')
- Tarjetas rojas: ninguna
- Estadio: Camp Nou (45.838 espectadores)