El penúltimo invento de Lamine Yamal: los apuntes en caliente del Galatasaray-Barça

El delantero del Maresme lidera la remontada europea azulgrana en Estambul

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Lamine Yamal celebrando uno de los goles del Barça en Estambul.
13/10/2026 - 23:27 h

BarcelonaGoleada del Barça en la Champions tras una primera parte que no pintaba demasiado bien. Lamine Yamal y Pedri levantaron el vuelo para que su equipo impusiera su ley contra un Galatasaray entregado en la segunda mitad. A continuación, unos apuntes en caliente.

Un verdadero falso nueve. Se ha escrito mucho que el Barça jugará los partidos importantes de esta temporada sin delantero centro. Pero después de diez compromisos oficiales hasta el momento, ya se puede comprobar que esto es una verdad a medias. Si bien es cierto que Raphinha, que es quien ha ocupado la plaza de Lewandowski en medio del ataque, no es un ariete puro, se comporta a menudo como si lo fuera. También Gabriel Jesus, fichado a buen precio, cuadra con este perfil tan capaz de caer a banda como de amenazar en el área. En cambio, Dani Olmo, como demostró en el campo del Galatasaray, sí que es lo que se suele conocer como falso nueve. Flick eligió de referencia ofensiva al egarense, tan indetectable en los marcajes como obtuso en el remate.

Una acumulación de talento. Olmo no es ningún killer, pero sus movimientos como falso punta permiten que la pólvora que le rodea pueda activarse. De esta manera se entienden los goles que permitieron remontar el partido al comienzo de la segunda parte. En el 1-2, Fermín, mediapunta según la hoja de alineaciones, cargó el área para marcar su quinto gol esta temporada. Y en el 1-3, Gordon, que en el parón de selecciones sumó tres dianas con Inglaterra, alargó la racha en otra acción de punta. El ex del Newcastle compensa su falta de regate con presión, velocidad, visión de juego y gol. La descripción es similar a la que haríamos de Raphinha, que puede recuperarse tranquilo, sin forzar ni hacer tonterías.

Y cuando todo parecía inventado... Apareció Lamine Yamal para poner el punto final al sufrimiento del Barça en Estambul. Lemina le había picado con unas declaraciones poco afortunadas –dijo que no le conocía– y él respondió con dos asistencias en los goles de Fermín y Gordon. La primera fue un caramelo, mientras que la segunda la sirvió después de un truco de magia que no habíamos visto: una rabona derivada en regate. Si recoge el Balón de Oro en un par de semanas no nos tendrá que sorprender. Tampoco choca verle ejerciendo de capitán por primera vez en un partido oficial cuando Pedri decidió que su recital particular se tenía que acabar en el minuto 72. Hay el PSG y un clásico en el horizonte y no hace falta forzar.

Intervenir o no intervenir. El Barça sumó el décimo triunfo (en diez partidos) después de atravesar los peores momentos de la temporada. Batrakov adelantó al Galatasaray tras una gran acción de Leao y minutos más tarde Osimhen anotó el 2-0 a la salida de un córner. Delirio en el Ali Sami Yen y un castigo excesivo para los azulgranas, que también habían tenido sus oportunidades. Por suerte, el VAR levantó la mano para anular la diana del nigeriano por el fuera de juego posicional de dos compañeros que, tal como vieron los árbitros, despistaban a Joan Garcia. Minutos más tarde, en el empate de Cancelo, Gordon también estaba en fuera de juego, pero en este caso no intervenía en la jugada. Matices que marcan la diferencia.

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